En pos de sentirse libre, el hombre cae en una red donde queda atrapado. En la sociedad de toda cultura, etnia, en todo lugar, y en todo tiempo, se le ha dado la espalda a Dios, abierta o solapadamente. Se ha instalado en las mentes pensamientos de rechazo o de apatía acerca de dios, su sabiduría, sus consejos, sus instrucciones, su palabra, abrazando todo tipo de ideología, simplemente como si se tratara de una moda: hoy esta, mañana otra, así sin más.
Les es difícil creer en Dios, sin embargo corren detrás de otros dioses, costumbres extrañas, tradiciones impías, que pretenden sacar al verdadero y único dios de la ecuación de sus vidas...
hasta que llega el tiempo de la aflicción y ahí descubre que ni el falso positivismo, ni la energía Universal, ni las constelaciones, las cartas natales, la adivinación, los antiguos (ahora en boga) amuletos y fetiches son totalmente vanos e insuficientes...
El vacío interior continúa, la insatisfacción, sigue...
¿Qué hacer entonces, se preguntan?
Hay una sola respuesta... volver a la única fuente de vida Dios, nuestro Hacedor, nuestro Creador, el dueño del mundo y su plenitud, la tierra y todo lo que en ella habita...
Él te espera con sus brazos de amor abiertos...
Allí podrás encontrar TODAS las respuestas que tu corazón necesita para que renazca esa esperanza que has perdido y halles un propósito, un sentido para tu vida...
¡¡¡Es el ÚNICO que te hará sentir un ser completo!!!
Experimentarás la plenitud de gozo verdadero por primera vez... A mí me sucedió, por eso lo comparto.
Déjate conducir por la luz de Su Palabra para que esta corrija tus pasos llenándote de paz aún en medio de la tormenta...
"Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones, sino que se deleitan en la ley del Señor meditando en ella día y noche. Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan y prosperan en todo lo que hacen" (Salmo 1:1-3)