domingo, 13 de marzo de 2011

¡Animate a correr riesgos!

Hoy quiero compartirte esta lección de vida: si no corremos riesgos, será imposible crecer.
Dos semillas están juntas en la tierra fértil.
La primera semilla dice:   “Quiero crecer!, que mis raíces lleguen muy abajo en la tierra y que mis retoños rompan la corteza que tengo arriba… Quiero desplegar mis tiernos brotes como banderas para anunciar la llegada de la primavera… Quiero sentir el calor del sol en mi cara y la bendición del rocío matinal en mis pétalos.”
                         Y entonces creció.
La segunda semilla dijo: “Tengo miedo. Si dejo que mis raíces vayan hacia abajo, no sé qué encontraré en la oscuridad. Si me abro camino a través de la tierra dura que tengo encima puedo dañar mis delicados retoños… ¿Y si dejo que mis brotes se abran y una serpiente trata de comerlos? Además, si abriera mis pimpollos, tal vez un niño pequeño me arranque de la tierra. No, me conviene esperar hasta que sea seguro.”
Y entonces esperó.
Un ave que andaba dando vueltas por el lugar en busca de comida, encontró la semilla que esperaba y enseguida se la tragó.

Si quieres crecer tienes que tomar acción sobre tu vida empezando con un cambio de pensamiento.
Imagina lo bueno que Dios tiene para ti, comienza a verte alcanzando esos planes que Él diseñó para ti, siente tus emociones, escribe las cosas que harás para alcanzarlos y ponte en movimiento. No dejes que la vida ( o el destructor) te trague.
La mejor manera para vencer tus miedos es el amor. Toma hoy el riesgo de amar, dar, servir, disfrutar y vivir. Hoy es el mejor día para ver las oportunidades y contar las bendiciones que tienes. ¡Hoy es el mejor día para crecer!.

lunes, 7 de marzo de 2011

Fin de la tormenta

Muchas veces, tras una tormenta, vemos maravillados, aparecer el arco iris, luminoso y multicolor, cuando los rayos del sol atraviesan la lluvia. La luz del sol nos parece blanca, pero en realidad está compuesta de luces de diferentes colores.
Cuando un rayo de sol atraviesa una gota de agua, cada color se desvía ligeramente de su trayectoria. Por ello miles de gotas de agua que flotan en el aire después de la lluvia separan la luz del sol en luces de colores rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.
El arco iris indica el fin de una tormenta. Para los creyentes es además, la señal de la fidelidad de Dios hacia todos los hombres a través de los siglos. Dios dio el arco iris como señal de que no enviaría nunca más un diluvio a la tierra.
Dijo Dios: “esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros … por siglos perpetuos: mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra” (Gén. 9:12-13)

¡¡¡No olvidemos el mensaje del arco iris durante las tormentas de nuestra vida!!!.

Cuando llueve fuerte y el viento sopla, necesitamos ánimo y fe para recordar que la tormenta terminará y que el arco iris volverá a brillar.

Confiemos en la fidelidad del que se comprometió a ser nuestro Dios.

sábado, 26 de febrero de 2011

Hay actitudes en la vida de las que nunca nos arrepentiremos:


1. De dar de nosotros lo mejor, aún cuando nos sintamos desalentados.
2. De escuchar antes de juzgar.
3. De pensar antes de hablar cuando estamos enojados.
4. De no apurarnos a hacer promesas cuando estamos muy contentos.
5. De ser misericordiosos con el enemigo, aunque nos cueste mucho.
6. De evitar escuchar chismes malintencionados.
7. De confiar y sostener nuestros principios.
8. De pedir con humildad perdón, cuando cometemos un error.
9. De cuidar nuestra salud (física, psíquica y espiritual).
10. De estar dispuestos a regalar una sonrisa y una palabra de aliento.
Cumplir con estas pautas no es fácil... ¡Pero es reconfortante!...  ¡Intentémoslo!
“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”. (Mateo 7:12)

lunes, 21 de febrero de 2011

¡¡¡ Probá esta receta !!!

Te propongo una receta que a mí me ha dado buen resultado. Tenemos por delante diez meses completos.
1) Despojémoslos de toda amargura, tristeza, celos, envidias, inseguridades, insatisfacciones y todo aquello negativo que puede ser contaminante.
2) Una vez limpios, tomemos día por día, condimentándolos con mucho amor, (sin escatimar), gran cantidad de fe, una enorme pizca de tolerancia, paciencia (sin mezquinar), una enorme dosis de valor y absolutamente nada de miedo.
3) Agregaremos luego, generosas porciones de esperanza, fidelidad, generosidad y bondad.
4) Mezclaremos todo esto con dosis de buen humor y abundante chorros de disfrute y diversión.
Cuidado!!!... Imprescindible para que la receta no fracase, tomar tiempo para estar conectados con nuestro Creador, si es posible en las primeras horas del día. Hay un dicho que reza: “si buscas a Dios, por la mañana, todo el día, caminarás con Él”.  
5) Verter la preparación para ser cocida en el molde de la buena voluntad, sobe el fuego de nuestra pasión por querer que algo mejor suceda en nuestra vida.
6) Servir acompañado de risa y alegría. En pocos meses, podrás comprobar que una gran paz, capaz de estabilizar tu estado de ánimo, te ha ido inundando poco a poco y no sólo la sentirás, sino que también serás capaz de transmitirla a tu entono.
Notarás que estás en camino a tener un año distinto, más feliz y más completo.
No es fácil, pero tranquila/o… el Señor estará contigo y te dará descanso! (Sal.23:2).

lunes, 14 de febrero de 2011

Ponernos de pie

Todos tenemos una capacidad innata para poder tolerar las adversidades de la vida y transformarlas en desafíos, en nuevas oportunidades para fortalecernos.
Las personas “positivas” son seres comprometidos consigo mismos, que se permiten estar “abiertos” aceptando los cambios, porque interpretan las experiencias como parte esencial de la propia vida.
-¿Cómo puedo desarrollar esa capacidad constructiva?
-¿Cómo puedo descubrir mi fortaleza para avanzar sobre mis propias adversidades?
Para lograr estas respuestas será necesario bucear en nuestro interior, reconociendo las virtudes, las debilidades y fomentando los talentos. Empezando a valorarse y a perdonarse por los errores cometidos, viéndolos como aprendizajes. Estimulando la creatividad y atesorando las relaciones con los demás, permitiendo que los sentimientos fluyan. Aprendiendo a pedir “ayuda” y extender esa ayuda hacia los demás, construyendo una red de amor. Riéndose de las adversidades, perdiendo así el temor a no poder resolverlas. El humor es una actitud de pensamiento positivo.
En algún momento de la vida, es posible que hayamos tocado fondo. Muchas veces el dolor hace que tomemos la decisión de superarnos, levantarnos de las caídas y ponernos en marcha.
Acercarnos más  a nuestro propio corazón y demostrar más el afecto a los demás, es un buen punto de partida para asumir el compromiso de un cambio.
¡¡¡Comienza ya!!!...
Descubre tus talentos y habilidades naturales y poténcialas.
Cuando te sientas con mucha tensión, no te permitas explotar enojado/a. Tómate un rato y busca un motivo para reír... ¡Verás como la tensión se desvanece!. Piensa en positivo y desarrolla tu espiritualidad, sobre todo cuando sientas que tus esperanzas se diluyen.
No es tiempo de ponernos a llorar a la orilla del camino si las cosas no salen como esperábamos, es tiempo de levantarnos y comenzar a andar, porque sin duda el camino nos llevará a un nuevo lugar.
Dios siempre nos sorprende… ¡¡¡tiene cosas grandes pensadas para nosotros!!!.  

domingo, 6 de febrero de 2011

Como niños

Los niños están siempre en movimiento, con entusiasmo, sin cansarse, nunca quieren detenerse. Con curiosidad, gozan el presente, porque no tienen pasado y no están afanados por el futuro.
Tienen “algo” que los adultos fuimos perdiendo en el camino.
Poseen la habilidad de perdonar rápidamente, no preocuparse demasiado, no frustrarse si algo sale mal .... simplemente, lo vuelven a intentar.
Disfrutan las cosas sencillas de la vida.  Nunca guardan resentimientos con sus pares y si se enojan, muy pronto lo olvidan y vuelven a relacionarse sin rencores. Sonríen mucho, todos los divierte y se muestran felices, sin tapujos.
Demasiadas veces como adultos, olvidamos cómo vivir la vida felizmente y los días parecen escurrírsenos. Tendemos a deprimirnos, teniendo en cuenta situaciones que están más allá de nuestro control: el clima, el pasado, errores cometidos, pérdidas sufridas, etc.
Y perdemos tiempo en esos pensamientos negativos, sin pensar que debemos tomar cada día y sacar lo mejor, para enfrentar nuevos desafío y crecer.
Nuestras emociones contagian a la gente que nos rodea, sean extraños o seres amados.  Como niños, necesitamos conquistar el día.  Estamos aquí por un tiempo corto.
¡Volvamos a cuando éramos niños y vivamos sin la problemática melancolía que parece tragarnos a veces!.  Cuando nos levantemos en la mañana, no estemos malhumorados y tristes.  Saltemos de la cama y comencemos el día “corriendo” como niños. ¡Observémoslos!, son grandes maestros, ¡tenemos tanto que aprender de ellos!.
Yo quiero conservar la libertad mental de un niño y jugar cada día este juego de la vida. ¡Por supuesto que quiero crecer!, lo que no deseo es que ese crecimiento me robe el entusiasmo de vivir plenamente cada día.
Dios nos llama a acercarnos a Él como niños (Mateo 18:2-4), esperando lo mejor de nuestro Padre Celestial y estando seguros de que lo que necesitamos, lo habremos de recibir en el tiempo preciso. 

sábado, 29 de enero de 2011

Conservar la paz

Todos los días enfrentamos situaciones que nos turban, sinsabores, exigencias y demandas. Cuando escuchamos las noticias por radio o vemos televisión, todo parece derrumbarse a nuestro alrededor. Algunas de las notas son tremendas, capaces de quitar la paz.
Pero la Palabra de Dios nos dice en Isaías 26:3 “Tú guardarás en perfecta paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en tí ha confiado”.
 Sí, hoy más que nunca necesitamos la paz de Dios para enfrentar la vida.
¿Dónde está mi pensamiento?. En las noticias del día?. En lo que comentan mis amigos y vecinos?
Si mi pensamiento está en las promesas y en la persona del Señor, ello me traerá paz.
Cuando mi pensamiento está descansando en Dios, mi carácter estará firme, porque estoy asida de su mano. Él no permitirá que yo sea conmovido frente a las turbaciones de la vida. 
¿Por qué he de exponer me mente y mi pensamiento a las malas noticias del mundo resquebrajado de hoy... cuando las promesas de ayer que vienen del Señor son también las promesas de hoy y las promesas de mañana? 
¡¡¡Que bueno es confiar en Dios!!!. Reconocer que nada sucederá sin su permiso.
Eso es lo que me permite vivir en confianza completa y total.
No hay mucha esperanza para quien desea vivir la vida hoy, alejado del Padre celestial. Vale la pena acercarnos a Él y encontrar la confianza y la seguridad que necesitamos hoy con todos los rumores de luchas, falta de amor  y desolación que se escuchan por radio y televisión.  La verdadera paz viene a aquel cuyo pensamiento descansa en el Señor…porque en él ha confiado.

Señor, Ayúdame hoy a recordar que en ti yo puedo encontrar la paz interna que sobrepasa a todo entendimiento. Esa paz que me capacita para permanecer en calma y confianza a través de las circunstancias tumultuosas de la vida. Ayúdame a entender que el Poder de tu Espíritu descansa en mí para guiarme a toda verdad, fortalecerme y sostenerme con poder. Ayúdame hoy, a mantener centrado mi pensamiento en ti, que todo controlas.