sábado, 20 de agosto de 2011

TRANSFORMACIÓN

Leyendo acerca del proceso de transformación “metamorfosis” que sufre el insecto, desde el huevo hasta llegar a convertirse en una mariposa adulta, surgió en mi mente la comparación de esa situación con nuestra vida.
El intenso esfuerzo que hacen las mariposas para romper su capullo y así poder salir, es lo que les otorga las fuerzas necesarias para volar.
La lucha por resurgir de su natural envoltura, es lo que permite que se vayan formando tan bellos colores y dibujos en sus alas (en realidad esto constituye un medio de defensa).
Si nos compadeciéramos de ella y la “ayudáramos” a salir de su capullo, no sería una mariposa, sino un pequeño insecto, sin fuerza ni colores y al poco tiempo, moriría.
Sin pasar por esa situación previa al momento de salir de su capullo, no podría volar, ni mostrar la belleza de sus alas, ni cumplir el propósito por el cual Dios la creó.
Esto es justamente lo que hace Dios con nosotros. Me emociona y me da mucha paz pensarlo, ya que responde al interrogante de por qué Él permite las dificultades y tribulaciones en nuestras vidas.
Y es que sin esfuerzos, no podríamos crecer y ascender a un nivel superior en nuestros pensamientos, emociones y espíritu e ir transformándonos para mejorar y poder así cumplir Su propósito en cada una de nuestras vidas. El plan perfecto para el que fuimos creados.
Al ir resolviendo las situaciones problemáticas que se nos van presentando, salimos de “nuestro capullo” y nos entrenamos física, psíquica y espiritualmente para AVANZAR y no vivir estancados, infelices y sólo sobreviviendo, en lugar de tener la VIDA ABUNDANTE, por la que Cristo murió en la cruz del calvario.
Dios tiene el poder para romper “el capullo”, “la dificultad” por la que estamos atravesando. Pero si lo hace, si nos allana demasiado el camino, no desarrollaremos fuerza suficiente, ni se producirá en nuestras “alas” ese exquisito colorido y diseño que es capaz de maravillar a todo aquel que “nos vea volar”.

¡¡¡ NO HAY VICTORIA, SIN UNA BATALLA PREVIA!!!.

“Por lo tanto, no desmayamos; aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior, no obstante se renueva día a día… esta tribulación produce en nosotros cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (2 Corintios 16-17)

miércoles, 10 de agosto de 2011

PONER FRENO

YO PUEDO DOMINAR MI LENGUA
¡¡¡Cuantas veces inmediatamente después de decir algo me he arrepentido y he querido desaparecer, porque no era ni el momento, ni el lugar, ni la persona adecuada!!!. 
Con dolor tuve que aprender que realmente la parte más difícil de dominar del cuerpo, es la lengua. 
En realidad la lengua sólo materializa el pensamiento que está detrás de ella.
Por eso, HOY decido que voy comenzar a prestar especial atención acerca de lo que digo. No quiero “golpear” con mis palabras.
¡¡¡Cuántos seres lastimados hay, porque “alguien” no guardó sus palabras!!!.
Antes de hablar, sería muy bueno que nos preguntemos:
1. ¿Hago bien en decirlo?.
2. ¿Qué aportaré diciéndolo?.
3. ¿Edificaré o destruiré?.
4. ¿Podría salir alguien lastimado por mi comentario?.
Sé que todos ofendemos en algún momento…..pero hoy puedo pedir a Dios que me ayude a no caer otra vez en la tentación de no saber controlar mi lengua.
Hoy decido poner en las manos de Dios no solo mi lengua, sino mis pensamientos y mi corazón.
Señor, no quiero hablar por hablar,  ni quiero ofender ni herir a nadie. Toma el control de mi lengua, dame tu gracia y tu misericordia para poder trasmitirla. Que yo use mi lengua para alentar a quien lo perdió su esperanza y alimentar al desnutrido emocional. Pon guarda a mis labios para no lastimar, pon freno a mis palabras, cuando estas no sean para bendición.
Ayúdame a poder brindar sólo mensajes de aliento y antes de hablar, poder pensar. Que mi lengua no sea más rápida que mi pensamiento, en el Nombre de Jesús. Amén
 “Porque todos ofendemos muchas veces: Si alguno no ofende e palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo”. (Santiago 3:2)

lunes, 1 de agosto de 2011

IMPULSADOS POR LA GRACIA

Una soleada tarde de julio, caminaba por el parque, viendo como los niños remontaban sus barriletes.
Con pequeños tirones lograban estabilizarlos cuando el viento los hacía bajar.
Cuando se enganchaban, los acomodaban y si caían, reparaban lo que estaba mal y volvían a intentar.
Escuché a un papá diciendo a su hijo: - ¡necesita una cola más larga!. Y a otro: - ¡hace falta más cordel!.
Realmente disfruté mucho de este espectáculo ya que yo nunca remonté un barrilete, pero siempre soñé con poder hacerlo.
El cielo se veía con manchones de colores ... ¡¡¡muy bello!!!. No sólo los pequeños, sino todos los que por allí pasábamos disfrutamos de esa actividad.
Vino a mi mente una comparación: Dios es el hacedor y nosotros los barriletes.
Él no quiere que nuestros “colores”, dones, bienes y capacidades queden para nosotros solos, sino que los usemos y lo compartamos.
Muchas veces empezamos a los tumbos, en otras ocasiones necesitamos “tirones” para decidirnos a alinear nuestra vida con su voluntad, decidiéndonos a dejar cosas que tal vez nos hacen sentir cómodos.
Pero cuando los vientos fuertes de la vida nos derrumban, su amor y consuelo nos reparan dándonos nuevas fuerzas y su gracia nos impulsa hacia lugares más altos.

¡OH DIOS, DANOS EL VALOR PARA ENFRENTAR LOS DESAFÍOS DE LA VIDA, CONFIANDO EN QUE TU AMOR NOS GUARDA!

Para reflexionar: El temor puede impedir que seamos como Dios quiere, no permitiéndonos vivir la vida abundante, plena, que Jesús nos ha regalado.
“…yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

sábado, 23 de julio de 2011

EL BUEN AMOR

Te invito a hacer una reflexión acerca del amor de Dios hacia nosotros. Es importante que comprendamos que nos ha elegido y nos acepta tal cual somos. Es algo que supera nuestro entendimiento, ya que de algún modo todos tenemos determinados prejuicios para aceptar al otro.
Vayamos repasando algunos puntos que pueden ayudarnos a esclarecer esto.

El amor de Dios no se impacienta.
Dios odia el pecado, porque arruina las vidas de Sus hijos, pero nos ama y no reacciona contra nosotros. Muchas veces pensamos que dirá: - ¡¡¡Basta, esta es la última!!!, pero no lo hará…¡Jamás!. Nos tiene una paciencia infinita, mira nuestro corazón y si es sincero, espera a que el Espíritu Santo nos vaya perfeccionando.

El amor de Dios es perdonador.
A Dios no le importan los errores, echa nuestros pecados tras Su espalda donde no pueda verlos (Isaías 38:17). Nunca nos recriminará lo que ya nos perdonó. ¡Jamás!

El Amor de Dios se fija en lo bueno, no en lo malo.
Dios se regocija con cada oportunidad que tiene para poder cambiar las circunstancias adversas en nuestra vida. A nosotros se nos hace muy difícil no fijarnos en  las cosas malas que los demás hacen.
Pero Él endereza todo lo que está torcido y revierte situaciones, sin importarle si lo  merecemos o no.

El Amor de Dios es verdadero y misericordioso.
Dios sabe todo acerca de cada uno, incluyendo todos nuestros íntimos pensamientos y comportamientos, pero en lugar de sacar a relucir todas esas realidades vergonzosas, las cubre en silencio para liberarnos de la humillación y del sentimiento de culpa. Su amor cubre multitud de errores en nuestras vidas.

¡¡¡ Gracias Señor, el amor tuyo es extraordinario, guía, fortalece, da paz!!!. Hoy reconozco lo mucho que me amas y decido proyectarlo en mi diario vivir hacia quienes me rodean. En el Nombre de Jesús. Amén.

“Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los
otros, pues el amor cubre multitud de pecados”.
  1 Pedro 4:8



miércoles, 13 de julio de 2011

¡¡¡SIENTE EL AMOR DE DIOS!!!

Dios quiere abrazarte, acariciarte, mimarte...
¡¡¡Déjate cuidar!!!.
¡¡¡Deja que te abrace y calme tus ansiedades!!!.
Descansa en el regazo de tu Padre.
Deja todos tus problemas, tus cargas, tus frustraciones y siente su amor… porque…

¡¡¡CON AMOR ETERNO ÉL TE HA AMADO!!! (Jer 31:3)


DESCANSO EN TU AMOR.

EXTIENDO MIS ALAS
Y VUELO HACIA VOS.
BUSCO TU PRESENCIA
DESCANSO EN TU AMOR.

SOBRE TU REGAZO
YO MECIDA ESTOY
TU PAZ ME RODEA
DESCANSO EN TU AMOR.

QUIERO VER TU ROSTRO
Y ESCUCHAR TU VOZ
TUS BRAZOS ME ACUNAN
DESCANSO EN TU AMOR.

TU GLORIA EN MI VIDA
YO SIENTO, SEÑOR,
SÉ QUE ME SOSTIENES
DESCANSO EN TU AMOR.

TU PODER REGALAS,
TU GRACIA, TU DON,
SÓLO EN VOS CONFÍO
¡DESCANSO EN TU AMOR!.

TU MIRADA TIERNA
ANSÍO, MI DIOS,
SÓLO EN VOS CONFÍO
¡DESCANSO EN TU AMOR!.

lunes, 4 de julio de 2011

¡¡¡ RECIBÍ LO NUEVO QUE LLEGA!!!

En mis caminatas por la plaza de mi barrio, puedo observar la gran cantidad de árboles de diferentes especies.
El domingo pasado hubo uno en especial que me llamó la atención, como si nunca antes lo hubiese visto. ¡¡¡Era precioso!!!...
Estaba cubierto por pequeñas flores de color rosado, pero lo extraño era que el suelo estaba tapizado de flores caídas de un tamaño un poquito más grande, que reproducían la copa del árbol, como si este se estuviera reflejando en un lago.
Por supuesto se trataba de las flores que se habían ido cayendo y que ahora, estaban perdiendo su antigua belleza, marchitándose.
En su lugar, había nuevas flores, más pequeñas aún, porque todavía no habían alcanzado su plenitud, pero que le daban al árbol una nueva belleza.
Para que las flores nuevas nacieran, “se abrieran a la vida”, era imprescindible que las anteriores abandonaran el árbol. De esta forma continuaría el ciclo vital.
Esta imagen me hizo reflexionar acerca de las distintas etapas por las que tenemos que ir pasando a lo largo de nuestra vida.
Hay circunstancias, momentos y personas que “adornan” nuestra vida haciéndola más hermosa. Pero no siempre estarán ahí.
Es por eso que no debemos AFERRARNOS a ellas. Disfrutémoslas, mientras estén, pero SOLTÉMOSLAS, cuando ya hayan cumplido su propia etapa.
Nuestro Dios y creador, quiere que aprendamos a disfrutar de cada cosa, cada momento, cada detalle del que Él nos provee cada día.
Cuando esto ya no esté, no nos empecinemos en sujetarlo, no nos entristezcamos y deprimamos, lloremos y pateemos el piso como niños caprichosos.
Esperemos y confiemos, con la certeza de que … ¡¡¡algo nuevo vendrá otra vez!!!. Cada etapa tiene su encanto, pero si no dejamos salir lo que ya ha cumplido su ciclo…¡¡¡difícilmente aparezca, lo gratificante, lo refrescante!...¡¡¡las flores nuevas!!!.
Veamos qué nos dice la Palabra de Dios acerca de este tema.

“Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiera debajo del cielo tiene su hora” (Ecl. 3:1).
 “Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien” (Romanos 8:28).

“He aquí, yo hago nuevas todas las cosas” (Ap 21:5)

lunes, 27 de junio de 2011

EL PODER SANADOR DE LA RISA

La risa y el buen humor son el gran regalo de Dios para liberarnos de la tensión en la vida.
La risa es una oportunidad para superar las limitaciones que muchas veces no nos permiten ver a Dios con claridad.
Dedica tiempo a reír cada día… es muy bueno para el alma y también para el cuerpo. Es una emoción espiritual profunda y sanadora. Además la risa es una forma económica de mejorar la salud.
Nuestra sociedad está cada vez más atribulada y angustiada.  Las malas noticias se multiplican y tornan nuestro cielo cada vez más oscuro presagiando tempestades. Nos llevamos las manos a la cabeza, los latidos del corazón parecen aumentar y sentimos una fea sensación de inseguridad y desprotección.
¿Que nos dice la palabra de Dios acerca de esto?

 “Entonces nuestra boca se llenó de risa y nuestra lengua de alabanza. Entonces decían entre las naciones: «¡Grandes cosas ha hecho el Señor con estos!” (Sal 126:2)
“Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis”. (Lucas 6:21).
“Él llenará aún tu boca de risas, y tus labios de júbilo”. (Job 8:21).

Debemos oxigenar el cuerpo, la mente y el espíritu con el remedio saludable de la risa.
La risa es una profunda emoción espiritual y por lo tanto es sanadora. Es una parte integral de la salud emocional, ya que es liberadora de tensiones.
Los niños ríen un promedio de 300 veces al día, los adultos reímos un promedio de 15 veces diarias.
¿Será por eso que el estrés se incrementado con el paso de los años?.
Los matrimonios que saben reír a menudo, raras veces terminan en divorcio.
Los malos sentimientos desparecen cuando en medio de una situación tensa, un chiste llega para hacernos ver cuán absurda era la pelea.
Cuando las personas ríen juntas se sienten más unidas y pueden sobrevivir los momentos duros de la vida más fácilmente que aquellos que no se detienen para reír.
Aprendamos a reírnos de vez en cuando de nosotros mismos, esto permite la auto aceptación y baja los niveles de stress en forma muy determinante.
Alguien dijo: -“Quién no sabe de vez en cuando reírse de si mismo, aún no ha entendido el chiste”