lunes, 7 de abril de 2014

DIOS ES MI PADRE

“Acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a Él día y noche? ¿Se tardará en responderles? (Lucas 18:7)

El Dios Todopoderoso, el Señor del Universo es mi Padre, tu Padre, nuestro Padre.
Hace mucho tiempo leí esta historia y realmente me impactó es por eso que hoy la quiero compartir con vos, que si también sos hijo/a de Dios, sos mi hermana/o espiritual.
Un niño estaba en una soleada mañana de abril parado en la playa. Un barco se veía a la distancia.
El niño comenzó a hacer grandes señales para llamar la atención del timonel de la embarcación.
Un señor que estaba cerca de él le dijo en tono burlón: -¡No pierdas tu tiempo, niño! ¿Crees que te prestarán atención y que el barco cambiará su rumbo sólo porque a tí se te ocurre mover los brazos llamándolo?
El niño lo miró compungido, pero para asombro de todos, el barco viró y se fue acercando a la orilla. Un bote fue tirado al mar para recogerlo.
Una vez a bordo, el niño con su carita totalmente iluminada por una enorme sonrisa, miró al señor que todavía tenía la boca abierta por la sorpresa y le gritó desde la cubierta:
¡Señor, no soy tonto, el capitán del barco, es mi padre!…
¡Qué hermosa enseñanza tiene esta breve historia!
El capitán del barco no cambió el rumbo porque el niño tuviera derecho a parar el barco, sino porque no se trataba de un niño común…¡¡¡era su hijo!!!
Cuando las circunstancias de la vida se vuelven demasiado difíciles, dolorosas y parece que ya no hay esperanza…
Dios puede cambiar el curso de las cosas por un solo hombre/mujer que ora…
¿Sabes por qué?
Porque el creyente que ora no es sólo no es sólo un hombre o una mujer, sino ¡SU HIJO/A!
Él es nuestro Padre, quien nos conoce personalmente, a cada uno por nuestro nombre.
Así como el niño de la playa, tal vez nos sintamos insignificantes, incomprendidos, pero…
¡¡¡Ocupamos un lugar muy importante en el corazón del capitán, de quien gobierna el Universo!!!

Señor, gracias porque escuchas a tus hijos que claman a ti día y noche y no tardarás en respondernos.
Gracias porque por la fe compartimos tu familia, gracias por tu amor que es tan grande que a través del sacrificio de Jesucristo podemos ser llamados tus hijos.
En el Nombre de Jesús, Amén, Amén y Amén.




sábado, 8 de marzo de 2014

LA CREACIÓN FAVORITA DE DIOS

Las mujeres somos un precioso y preciado don de Dios al mundo y tenemos el gran privilegio de ser co-creadoras de vida, colaboradoras directas de Su plan.
En el Talmud hebreo está escrito: “cuídate mucho de hacer llorar a una mujer, pues Dios cuenta todas sus lágrimas”
En este día en que se celebra el día internacional de la mujer, te invito a que compartamos juntas esta canción.

LA  HIJA  DEL  REY.

NO PERMITAS QUE TUS FUERZAS SEAN ROBADAS.
NO PERMITAS QUE SE SACIEN DE TU MIEL.
NO LOS DEJES DESPRECIARTE Y HUMILLARTE.
PORQUE VOS SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

ÉL TIENE PARA TI, ALTOS CAMINOS,
NUEVAS SENDAS PARA RECORRER,
¡CAMINA CONFIADA, HERMANA MÍA!.
SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

NO SEAS COMO UNA PALOMA INCAUTA,
SÉ, MÁS BIEN PRUDENTE Y FIEL.
NO TE DEJES ENGAÑAR POR EL MALIGNO
CUANDO SUSURRE, QUE NO VALÉS.

RECUERDA, TÚ ERES SU “ESPECIAL TESORO”.
RECUERDA, QUE ÉL SU VIDA DIO POR TI.
RECUERDA QUE PAGÓ MUY ALTO PRECIO
Y AHORA SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

DIOS TIENE PARA TI, ALTOS CAMINOS,
NUEVAS SENDAS PARA RECORRER,
¡CAMINA CONFIADA, HERMANA MÍA!.
SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

¡CAMINA CONFIADA, HERMANA MÍA!.
SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

¡CAMINA CONFIADA, HERMANA MÍA!.
SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

Oremos juntas:
En el Nombre de Jesús, te doy gracias Padre por haberme creado mujer. Estoy feliz de que hayas pensado en mí desde antes de la formación del mundo y hayas decidido que yo iba a ser tu creación favorita.
Gracias porque valgo mucho a tus ojos, soy de gran estima para vos. Por eso avanzaré confiada, no me detendré por ningún susurro negativo que llegue hasta mis oídos. Te amo y siempre te amaré, Amén, Amén y Amén.


¡¡¡FELIZ DÍA!!!     ¡¡¡FELIZ VIDA!!!

martes, 25 de febrero de 2014

¡¡¡NO POSTERGUES!!!

“El que al viento observa no sembrará; y el que mira las nubes no segará” (Ecles.11:4)
Muchísimas veces hemos citado la frase célebre de Thomas Jefferson
 “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”
¿Eres de las personas que siempre pospones las cosas para mañana?  
¿Has dilatado tus sueños y se han caído?
Seguir posponiendo tus sueños, o seguir posponiendo algún asunto en el hogar o en el trabajo a la larga cuesta mucho y puede traer mucho dolor.
La dilación es uno de los problemas más habituales que presentan las personas que buscan siempre crear plazos.
Una gran cantidad de personas postergan o posponen sus decisiones ocasionalmente, pero hay otro grupo que lo hace sistemáticamente.
Es muy común escuchar expresiones del tipo:
“Hoy no lo termino, mañana lo hago”
“La próxima semana empiezo”
“El próximo año sí me comprometo”
“Mañana si tendré tiempo”
“Cuando las cosas cambien”
Postergar o posponer es el camino directo hacia una vida que irá de frustración en frustración.
La postergación es un hábito que cuesta daños a nuestro organismo ya que ocasiona un gran estrés y causa numerosas enfermedades.
Y es que muchas veces también postergamos la visita al médico o al odontólogo y en numerosas oportunidades hemos pagado las consecuencias de esta falta de decisión. Hay muchas causas por las cuales postergamos.
Hay personas que esperan muy poco de la vida, han perdido sus sueños, sus expectativas son muy bajas y buscan evitar el rechazo.
Tienen miedo a raíz de una pérdida de confianza en sí mismas y como consecuencia su desempeño es bajo.
Otros dilatan porque no le dan importancia a la relación que tienen o a la tarea que realizan. Viven aplazando cosas que son cruciales en la familia o en el trabajo y como consecuencia tarde o temprano aparecerán los problemas.
Otros postergan porque se distraen con asuntos triviales, dándole prioridad a situaciones o cosas que no son de fundamental importancia.

¡Hoy es tiempo de ponerte en acción!. Deja de postergar… porque...

 ¡¡¡ES TIEMPO DE AVANZAR!!!


Padre amado, en el Nombre de Jesús, te pido que me ayudes a vencer este aspecto erróneo de mi vida de postergar mis decisiones. Hoy deseo comprometerme y avanzar para alcanzar los sueños que están en mi corazón.

martes, 28 de enero de 2014

DISCIPLINA DE PAPÁ

“Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar, sobre ti fijaré mis ojos” (Sal. 32:8)

Todos los seres humanos pasamos por situaciones de dolor, dolor físico y/o dolor del alma.
Corremos una carrera tan desesperada buscando lo placentero, lo cómodo, lo práctico, que perdemos de vista que a veces el dolor es precisamente el síntoma que necesitamos para darnos cuenta de que “algo” no anda bien.
Ese dolor, esa angustia, esa enfermedad, esa pérdida, es precisamente la que nos indica en qué lugar, en qué área de nuestra vida estamos estancados.
¡¡¡Animémonos a dejar de lamernos las heridas!!! ¡¡¡Pongámonos de pie!!! ¡¡¡Ya no es tiempo de seguir “dormidos”, ¡¡¡Basta de sentir autocompasión!!!…
Hay cosas que deberemos cambiar, yugos que tendremos que cortar, amarras que deberemos soltar, caminos que es necesario enderezar, sendas por las que ya no deberemos transitar.
Tendremos que reconocer que previo a toda VICTORIA hay una gran batalla, que siempre detrás de un ÉXITO hay numerosos fracasos.
El Señor nos ama y a quien ama disciplina porque es nuestro papá.
No es lo que me sucede A mí, lo que marcará la diferencia sino lo que sucede EN mí.
No es el tamaño del problema, sino como YO MANEJO EL PROBLEMA.
Lo importante no es lo que suceda en la vida, lo fundamental es no darse por vencido y volver a empezar.
Con Papá, con nuestro ABBA PADRE (papito) siempre hay una nueva oportunidad, un nuevo comienzo.
Él hace nueva todas las cosas y nos invita a cambiar nuestra actitud (Is 54:1-3)

Señor, gracias por estar siempre a mi lado, cuidando mis espaldas, abriéndome paso entre la multitud. Hoy reconozco que este dolor es resultado de mis malas elecciones y acepto que hayas permitido que lo padezca porque debo crecer, de tu mano me levantaré en fe y comenzaré a avanzar hacia un nuevo comienzo. Creo que es posible, en el Nombre de Jesús. Amén, Amén y Amén.



viernes, 10 de enero de 2014

¡DEPENDENCIA SINCERA Y ABSOLUTA!


“… fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza” (Efesios 6:10)
Tal vez una tristeza profunda ha embargado tu corazón y has dejado de sonreír. Sientes una presión fuerte en tu pecho, una sensación de inseguridad por lo que estás viviendo, quisieras que las cosas fueran diferentes, que los problemas que hoy tienes a la vista no existieran y clamas a Dios pero sientes que no te escucha.
Al no ver nada de lo que quisieras ver has sido presa de un fuerte desanimo, de una fuerte depresión, de sensaciones que sólo te llenan de miedos y pensamientos de derrota.
Para esos momentos en donde todo está en contra porque nada esta saliendo bien, lo único que puedes hacer es entregarte a Dios.
Reconocer que ya no tienes control alguno sobre todos esos asuntos que te afligen, que ya no puedes más y que por más que piensas una y otra forma de cómo salir de la situación, no encuentras la manera.
Todos pasamos por momentos así, episodios de nuestra vida que sólo nos traen preocupación por lo que pasará o por los resultados nada buenos que se ven venir, pero en medio de ese tsunami de sentimientos, llega un momento en donde simplemente tienes que rendirte, en donde simplemente tengo que doblar mis rodillas y esperar el favor de Dios.
Nada de lo que haga, piense o quiera puede cambiar las cosas, solo Dios es el único que puede hacer el milagro que esperamos.
Y es que cuando nos entregamos a Dios algo maravilloso pasa, algo sucede en el ámbito espiritual. Cuando todo nuestro ser se doblega, cuando reconocemos que ya no podemos más, cuando reconocemos nuestra dependencia de Dios, entonces es allí cuando el panorama comienza a cambiar.
Dejamos de intentarlo nosotros para cederle nuestro lugar a Dios, y si hay alguien que puede hacer cosas sorprendentes, ese es nuestro Dios Todopoderoso.
Muchas veces queremos solucionar las cosas en base de nuestra capacidad humana, hacemos todo lo que podemos para encontrar una respuesta y no la encontramos, nos desanimamos al ver que somos incapaces de solucionar los problemas que se nos presentan, en su lugar lo que debemos hacer es dejarlo de intentar en nuestras propias capacidades y cederle ese lugar a Dios, comenzar a depender EN FE de lo que Dios quiere y puede hacer en nuestra vida.
Cuando nosotros depositamos totalmente nuestra FE en Dios, Él nos honra y toma el lugar que le corresponde y hace de aquello que nosotros creíamos destruido algo hermoso, pues sus planes siempre son mejores que los nuestros.
¡Ríndete delante de Dios! Entrégale el control de tu vida y de esta situación que te está atormentando, dirigí tu rostro al cielo y confiadamente dí:

¡Señor, ya no puedo más, te entrego el timón de mi vida y de esta situación, toma Tu mi lugar! Dependo sólo de vos que tienes planes de bien para mí, sé que en tus manos este problema será revertido en bendición y harás de ello algo  hermoso”.


miércoles, 25 de diciembre de 2013

¿CUÁL ES LA ESENCIA DE LA NAVIDAD?

“Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros…” (S Juan 1:14)
Navidad es esperanza
Navidad es renacer
Navidad es nueva vida
Navidad es nuevo ser.

Navidad es recordar
el regalo más preciado
que Dios envió a sus hijos
es Jesús, Dios encarnado.

Navidad…
es luz potente en un mundo de tinieblas
Navidad…
es Cristo vivo que se acerca
 a los mortales.
Navidad…
es el consuelo al que está desesperado
Navidad…
es alimento al que está necesitado.

Navidad es tiempo de amor
y de buena voluntad
es compartir un bocado
es el tiempo del perdón.

De soltar viejos dolores
de dejar volar rencores
y limpiar el corazón
para preparar el sitio
¡¡¡donde anide Jesucristo!!!
El amor es la esencia de la Navidad, tiene que ver con acariciar y celebrar el amor que recibes de Dios y que puedes compartir con otros.
Es época de fiesta, es el cumpleaños de Jesús, es la época de celebrar el mayor regalo que Dios obsequió a la humanidad.
¡¡¡Hoy es mi día!!!, nos dice Jesús…
¿Puedes tomar un momento para Él ahora, en honor a Su cumpleaños?
¿Puedes invertir unos minutos y permitir que te diga cuánto te ama?
¿Puedes parar un segundo de tu ajetreada vida para agradecer y compartir Su amor por ti, que lo impulsó a encarnarse hace más 2000 años?
Fue ese amor precisamente el que lo motivó a ser uno de los nosotros, a andar en nuestros zapatos, para vivir y morir por tí y por mí.
¡¡¡ Significas mucho para Él !!! SOS SU ESPECIAL TESORO…
Señor, en esta Navidad, decido tomar tiempo para amarte y para amar a mi prójimo, piense como yo o piense diferente, él/ella, también son Tu creación…Decido ser más tolerante y andar en Tu luz para iluminar al “mundo” en el que me muevo. Gracias Padre, por Jesús, Gracias Hijo por tu gran amor al Salvarme y Redimirme, Gracias Espíritu Santo por “convencerme” para creer y amar cada día más. Amén, Amén y Amén

jueves, 12 de diciembre de 2013

¡¡¡DESCANSA!!!

“Los que viven al amparo del Altísimo encontrarán descanso a la sombra del Todopoderoso” (Sal. 91:1)
Llega diciembre y nuestras fuerzas están “casi extinguidas”. Decimos en broma, pero no deja de haber en ello mucho de cierto “se me agotaron las pilas”
El cansancio, sea este físico o mental, puede provocar un “bajón” importante en nuestro estado de ánimo.
Sin lugar a dudas influye negativamente en nuestra vida laboral, familiar, social y también por supuesto en nuestra vida espiritual.
¡Necesitamos descanso!
Tengamos en cuenta lo que Dios le dijo a su pueblo: “trabajarán seis días y el séptimo día será de descanso.
Dios mismo descansó el séptimo día de la creación.
Pero…muchas veces hacemos caso omiso a los consejos de nuestro Papá, porque nos parece que descansar es perder el tiempo.
El cansancio provoca desgano no sólo físico, sino también espiritual. Entonces no tendremos ganas de orar, no nos podremos concentrar para hacer las lecturas y hasta es muy probable que nos cueste mucho congregarnos.
Cuando estamos extenuados, podemos tener problemas en nuestras relaciones, ya que nos volvemos más intolerantes y comenzamos a sentirnos víctimas, de la situación, de los otros y… ¡hasta de Dios!
¡Es necesario que comiences a prestarle más atención a tu descanso!
Es fundamental que “cargues” tus baterías espirituales conectándote con tu Creador, tu Dios, tu Señor, tu amigo, tu confidente, tu consejero, tu compañero, tu guía…
Hay situaciones que no dependen de nosotros, que se nos escapan de las manos y de nuestro control y por más que nos afanemos, no resolveremos absolutamente nada, al contrario, añadiremos al problema otro más ya que terminaremos totalmente estresados.
Tal vez hoy al leer esta reflexión te sientas cansado/a y estés atravesando una situación muy difícil.
¡Es hora de descansar, es hora de multiplicar ese tiempo “especial” con nuestro Hacedor!
¡Dedica tiempo para descansar en el Señor! ¡busca un lugar para estar a solas con Él, alábalo, adóralo, escucha Su voz hablando a tu corazón.
¡Descansa en Su Presencia! Porque allí hay plenitud de gozo y saldrás fortalecido/a
¡No tardes! ¡Él te está esperando!
Oremos juntos

Querido Señor, quiero elevar mi mente, relajar mi cuerpo y acallar mi alma delante de tu divina presencia. Necesito descansar de mis afanes cotidianos. En el Nombre de Jesús te pido que me des ALIVIO, DESCANSO Y PAZ. ¡Gracias!, sé que lo harás. Amén, Amén y Amén,