lunes, 1 de agosto de 2011

IMPULSADOS POR LA GRACIA

Una soleada tarde de julio, caminaba por el parque, viendo como los niños remontaban sus barriletes.
Con pequeños tirones lograban estabilizarlos cuando el viento los hacía bajar.
Cuando se enganchaban, los acomodaban y si caían, reparaban lo que estaba mal y volvían a intentar.
Escuché a un papá diciendo a su hijo: - ¡necesita una cola más larga!. Y a otro: - ¡hace falta más cordel!.
Realmente disfruté mucho de este espectáculo ya que yo nunca remonté un barrilete, pero siempre soñé con poder hacerlo.
El cielo se veía con manchones de colores ... ¡¡¡muy bello!!!. No sólo los pequeños, sino todos los que por allí pasábamos disfrutamos de esa actividad.
Vino a mi mente una comparación: Dios es el hacedor y nosotros los barriletes.
Él no quiere que nuestros “colores”, dones, bienes y capacidades queden para nosotros solos, sino que los usemos y lo compartamos.
Muchas veces empezamos a los tumbos, en otras ocasiones necesitamos “tirones” para decidirnos a alinear nuestra vida con su voluntad, decidiéndonos a dejar cosas que tal vez nos hacen sentir cómodos.
Pero cuando los vientos fuertes de la vida nos derrumban, su amor y consuelo nos reparan dándonos nuevas fuerzas y su gracia nos impulsa hacia lugares más altos.

¡OH DIOS, DANOS EL VALOR PARA ENFRENTAR LOS DESAFÍOS DE LA VIDA, CONFIANDO EN QUE TU AMOR NOS GUARDA!

Para reflexionar: El temor puede impedir que seamos como Dios quiere, no permitiéndonos vivir la vida abundante, plena, que Jesús nos ha regalado.
“…yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

sábado, 23 de julio de 2011

EL BUEN AMOR

Te invito a hacer una reflexión acerca del amor de Dios hacia nosotros. Es importante que comprendamos que nos ha elegido y nos acepta tal cual somos. Es algo que supera nuestro entendimiento, ya que de algún modo todos tenemos determinados prejuicios para aceptar al otro.
Vayamos repasando algunos puntos que pueden ayudarnos a esclarecer esto.

El amor de Dios no se impacienta.
Dios odia el pecado, porque arruina las vidas de Sus hijos, pero nos ama y no reacciona contra nosotros. Muchas veces pensamos que dirá: - ¡¡¡Basta, esta es la última!!!, pero no lo hará…¡Jamás!. Nos tiene una paciencia infinita, mira nuestro corazón y si es sincero, espera a que el Espíritu Santo nos vaya perfeccionando.

El amor de Dios es perdonador.
A Dios no le importan los errores, echa nuestros pecados tras Su espalda donde no pueda verlos (Isaías 38:17). Nunca nos recriminará lo que ya nos perdonó. ¡Jamás!

El Amor de Dios se fija en lo bueno, no en lo malo.
Dios se regocija con cada oportunidad que tiene para poder cambiar las circunstancias adversas en nuestra vida. A nosotros se nos hace muy difícil no fijarnos en  las cosas malas que los demás hacen.
Pero Él endereza todo lo que está torcido y revierte situaciones, sin importarle si lo  merecemos o no.

El Amor de Dios es verdadero y misericordioso.
Dios sabe todo acerca de cada uno, incluyendo todos nuestros íntimos pensamientos y comportamientos, pero en lugar de sacar a relucir todas esas realidades vergonzosas, las cubre en silencio para liberarnos de la humillación y del sentimiento de culpa. Su amor cubre multitud de errores en nuestras vidas.

¡¡¡ Gracias Señor, el amor tuyo es extraordinario, guía, fortalece, da paz!!!. Hoy reconozco lo mucho que me amas y decido proyectarlo en mi diario vivir hacia quienes me rodean. En el Nombre de Jesús. Amén.

“Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los
otros, pues el amor cubre multitud de pecados”.
  1 Pedro 4:8



miércoles, 13 de julio de 2011

¡¡¡SIENTE EL AMOR DE DIOS!!!

Dios quiere abrazarte, acariciarte, mimarte...
¡¡¡Déjate cuidar!!!.
¡¡¡Deja que te abrace y calme tus ansiedades!!!.
Descansa en el regazo de tu Padre.
Deja todos tus problemas, tus cargas, tus frustraciones y siente su amor… porque…

¡¡¡CON AMOR ETERNO ÉL TE HA AMADO!!! (Jer 31:3)


DESCANSO EN TU AMOR.

EXTIENDO MIS ALAS
Y VUELO HACIA VOS.
BUSCO TU PRESENCIA
DESCANSO EN TU AMOR.

SOBRE TU REGAZO
YO MECIDA ESTOY
TU PAZ ME RODEA
DESCANSO EN TU AMOR.

QUIERO VER TU ROSTRO
Y ESCUCHAR TU VOZ
TUS BRAZOS ME ACUNAN
DESCANSO EN TU AMOR.

TU GLORIA EN MI VIDA
YO SIENTO, SEÑOR,
SÉ QUE ME SOSTIENES
DESCANSO EN TU AMOR.

TU PODER REGALAS,
TU GRACIA, TU DON,
SÓLO EN VOS CONFÍO
¡DESCANSO EN TU AMOR!.

TU MIRADA TIERNA
ANSÍO, MI DIOS,
SÓLO EN VOS CONFÍO
¡DESCANSO EN TU AMOR!.

lunes, 4 de julio de 2011

¡¡¡ RECIBÍ LO NUEVO QUE LLEGA!!!

En mis caminatas por la plaza de mi barrio, puedo observar la gran cantidad de árboles de diferentes especies.
El domingo pasado hubo uno en especial que me llamó la atención, como si nunca antes lo hubiese visto. ¡¡¡Era precioso!!!...
Estaba cubierto por pequeñas flores de color rosado, pero lo extraño era que el suelo estaba tapizado de flores caídas de un tamaño un poquito más grande, que reproducían la copa del árbol, como si este se estuviera reflejando en un lago.
Por supuesto se trataba de las flores que se habían ido cayendo y que ahora, estaban perdiendo su antigua belleza, marchitándose.
En su lugar, había nuevas flores, más pequeñas aún, porque todavía no habían alcanzado su plenitud, pero que le daban al árbol una nueva belleza.
Para que las flores nuevas nacieran, “se abrieran a la vida”, era imprescindible que las anteriores abandonaran el árbol. De esta forma continuaría el ciclo vital.
Esta imagen me hizo reflexionar acerca de las distintas etapas por las que tenemos que ir pasando a lo largo de nuestra vida.
Hay circunstancias, momentos y personas que “adornan” nuestra vida haciéndola más hermosa. Pero no siempre estarán ahí.
Es por eso que no debemos AFERRARNOS a ellas. Disfrutémoslas, mientras estén, pero SOLTÉMOSLAS, cuando ya hayan cumplido su propia etapa.
Nuestro Dios y creador, quiere que aprendamos a disfrutar de cada cosa, cada momento, cada detalle del que Él nos provee cada día.
Cuando esto ya no esté, no nos empecinemos en sujetarlo, no nos entristezcamos y deprimamos, lloremos y pateemos el piso como niños caprichosos.
Esperemos y confiemos, con la certeza de que … ¡¡¡algo nuevo vendrá otra vez!!!. Cada etapa tiene su encanto, pero si no dejamos salir lo que ya ha cumplido su ciclo…¡¡¡difícilmente aparezca, lo gratificante, lo refrescante!...¡¡¡las flores nuevas!!!.
Veamos qué nos dice la Palabra de Dios acerca de este tema.

“Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiera debajo del cielo tiene su hora” (Ecl. 3:1).
 “Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien” (Romanos 8:28).

“He aquí, yo hago nuevas todas las cosas” (Ap 21:5)

lunes, 27 de junio de 2011

EL PODER SANADOR DE LA RISA

La risa y el buen humor son el gran regalo de Dios para liberarnos de la tensión en la vida.
La risa es una oportunidad para superar las limitaciones que muchas veces no nos permiten ver a Dios con claridad.
Dedica tiempo a reír cada día… es muy bueno para el alma y también para el cuerpo. Es una emoción espiritual profunda y sanadora. Además la risa es una forma económica de mejorar la salud.
Nuestra sociedad está cada vez más atribulada y angustiada.  Las malas noticias se multiplican y tornan nuestro cielo cada vez más oscuro presagiando tempestades. Nos llevamos las manos a la cabeza, los latidos del corazón parecen aumentar y sentimos una fea sensación de inseguridad y desprotección.
¿Que nos dice la palabra de Dios acerca de esto?

 “Entonces nuestra boca se llenó de risa y nuestra lengua de alabanza. Entonces decían entre las naciones: «¡Grandes cosas ha hecho el Señor con estos!” (Sal 126:2)
“Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis”. (Lucas 6:21).
“Él llenará aún tu boca de risas, y tus labios de júbilo”. (Job 8:21).

Debemos oxigenar el cuerpo, la mente y el espíritu con el remedio saludable de la risa.
La risa es una profunda emoción espiritual y por lo tanto es sanadora. Es una parte integral de la salud emocional, ya que es liberadora de tensiones.
Los niños ríen un promedio de 300 veces al día, los adultos reímos un promedio de 15 veces diarias.
¿Será por eso que el estrés se incrementado con el paso de los años?.
Los matrimonios que saben reír a menudo, raras veces terminan en divorcio.
Los malos sentimientos desparecen cuando en medio de una situación tensa, un chiste llega para hacernos ver cuán absurda era la pelea.
Cuando las personas ríen juntas se sienten más unidas y pueden sobrevivir los momentos duros de la vida más fácilmente que aquellos que no se detienen para reír.
Aprendamos a reírnos de vez en cuando de nosotros mismos, esto permite la auto aceptación y baja los niveles de stress en forma muy determinante.
Alguien dijo: -“Quién no sabe de vez en cuando reírse de si mismo, aún no ha entendido el chiste”


lunes, 20 de junio de 2011

DULCES SUEÑOS

Muchas veces nos levantamos por la mañana tan agotados como cuando nos acostamos la noche anterior.
Cuando esto sucede, tendremos que realizar una tarea de observación y tratar de recordar en qué estábamos pensando los últimos cinco minutos antes de dormirnos.
"Lo que pienses durante esos cinco minutos, va a condicionar tu dormir y esto determinará cómo será tu próximo día".
Los especialistas nos dicen que cuando dormimos nuestra percepción consciente descansa, pero la mente inconsciente permanece activa.
Cuando la mente consciente está "fuera de acción", la subconsciente asume el control.
El subconsciente cumple con las órdenes que recibe, aún cuando no estemos al tanto de ello.
Si los últimos minutos antes de dormir los inviertes preocupándote, el subconsciente graba este sentir, lo cataloga como temor y entonces actúa como si fuera realidad.
Como resultado, los músculos permanecen en tensión, los nervios están de punta y los órganos del cuerpo se alteran, lo que significa que el cuerpo no está descansando, en realidad.
Es por eso que debemos evitar ver noticias, películas de terror o demasiado violentas, antes de acostarnos.
Si en esos últimos minutos hacemos una lectura gratificante, o leemos reflexionamos acerca de la Palabra de Dios,  nuestro último pensamiento será calmado y alentador.
El sistema nervioso interpretará: "Todo anda bien", y pondrá el cuerpo en un estado de relajamiento y paz.
Esto te ayudará a despertar estimulado, fortalecido y confiado.
Muchos de los días que comienzan mal, se deben a la noche anterior, a esos últimos cinco minutos críticos de pensamientos conscientes.
Nosotros podemos afectar nuestra mente consciente con ideas saludables, positivas y preparar así el camino para una noche de verdadero descanso.

“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente”.  (Salmo 91:1)

“En paz me acostaré, y así mismo dormiré; porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado”.(Salmo 4:8)

“A sus ángeles mandará cerca de ti, que te guarden en todos tus caminos”. (Salmo 91:11)

Prueba y prepárate para tener ¡¡¡DULCES SUEÑOS!!!


sábado, 11 de junio de 2011

ACEPTAR LAS LIMITACIONES


A veces vamos por la vida tan acelerados que no podemos detenernos a gozar del paisaje, a escuchar el canto de los pájaros o el sonido de las hojas secas debajo de nuestros pies.
Es entonces cuando Dios nos pregunta: … ¿dónde vas tan apurado/a?... ¿qué tan importante es lo que tienes que hacer que no dispones tiempo para disfrutar de todo lo hermoso que he creado para ti?.
Sólo cuando tenemos alguna limitación que nos obliga a bajar el ritmo y andar más despacio, es que podemos reparar en toda la hermosura que nos rodea.
No se sabe por qué razón, pero en numerosas oportunidades nos sentimos más completos, cuando hay algo que nos falta.
Cuando lo tenemos todo, no nos damos cuenta de valorar lo simple y cotidiano.
Cuando podemos aceptar y asumir  las propias limitaciones, podremos seguir disfrutando de lo que sí poseemos, sin sentir que hemos fracasado.
Podremos perder cosas o seres amados, sin sentir por ello que estamos incompletos.
Atravesar experiencias fuertes y salir bien parados, sintiéndonos enteros, a pesar de todo.
Cuando seamos capaces de aceptar que la imperfección es parte de la condición de seres humanos y vivamos sin renunciar a disfrutar, habremos alcanzado el título de seres íntegros.
Dios no nos pide que no cometamos errores, eso sería imposible, somos seres falibles y…¡ Él lo sabe!...¡ si es nuestro creador!.
Lo que sí nos pide es que seamos seres íntegros y completos, tal cual él nos hizo.
Que nos arriesguemos a amar, que tengamos un corazón compasivo y perdonador, que no alberguemos oscuros sentimientos de envidia hacia el otro y que podamos alegrarnos con sus logros.
Que reconozcamos...¡¡¡ que ya tenemos la felicidad depositada en nuestro interior!!!.
Recién allí podremos alcanzar una sensación de continuo gozo a pesar de las circunstancias que nos rodeen, sabiendo que podremos levantarnos como el águila y retomar nuestro vuelo.
"Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos". (Mateo 5:3)