jueves, 15 de noviembre de 2012

NUESTRA VOZ INTERIOR


 “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Romanos 8:16)
A veces se nos hace difícil oír la voz de Dios. Tenemos que tomar una decisión y necesitamos dirección, oramos y leemos la Palabra de Dios, pero no estamos seguros de cuál es Su voluntad con respecto a ese tema.
Buscamos pero no hay una respuesta directa en la Palabra, por lo tanto no sabemos qué será lo mejor.
Conocer la Palabra escrita de Dios (La Biblia) y ponerla en práctica cambió mi vida, sin embargo cuando se trataba de tomar decisiones para las cuales no había una respuesta directa no estaba segura de qué hacer.
Temía no estar tomando el camino correcto y no quería “resbalar” en el intento. Hasta que pude darme cuenta y fue un descubrimiento excelente, que había “una vocecita interior” que me decía si era o no lo correcto lo que me proponía hacer.
Comencé a darme cuenta de que si tenía paz con respecto a un tema, era porque había tomado el camino correcto.
Por el contrario si algo me “hacía ruido” y me robaba la paz, era porque no estaba bien encaminada y debería re-direccionarme.
La Palabra escrita de Dios y la voz interior, nunca se contradicen, pero ambos son esenciales en nuestro diario caminar con Dios.
Dios esperaba que Israel obedeciera su Palabra escrita, pero también les dijo: "Obedeced mi voz" (Jeremías 7:23), porque quería que conocieran su voluntad en situaciones específicas. Cuando Israel conquistó Jericó: el pueblo obedeció la voz de Dios no obstante que el plan de combate era por demás de extraño. No estaba escrito en la ley de Moisés y a nadie jamás se le hubiera ocurrido que marchar siete días alrededor de la ciudad sería una gran estrategia militar.
Y aquí nos preguntamos ¿cómo nos habla Dios? La respuesta está en Romanos 8 y dice que el Espíritu Santo da testimonio a nuestro espíritu.
Eso significa que las instrucciones de Dios vienen de adentro, no de afuera. Es probable que pensemos: "Señor ¿es tu voz o la mía, tu dirección o mis deseos?"
Dios habla a nuestro espíritu, y este convierte la voz de Dios en pensamientos. Luego lo cotejamos con Su Palabra escrita y estaremos seguros de que no habrá ninguna contradicción.
Empieza a prestar atención al consejo y a la voz apacible que sientes dentro de ti.
Si suena como tu voz no se sorprenda… ¡es tu voz!... es tu espíritu que está siendo aconsejado por el Espíritu de Dios.

Cuando nacimos de nuevo, nuestro espíritu se convirtió en un consejero seguro porque renació del Espíritu de Dios. Dios nos dio Su naturaleza y el Espíritu Santo vino a vivir dentro de nosotros, en nuestro espíritu para enseñarnos y guiarnos para hacer la voluntad de Dios y poder disfrutar de una vida plena y victoriosa.



miércoles, 31 de octubre de 2012

SEGURIDAD ESPIRITUAL

Él es mi refugio

En numerosas oportunidades nos sentimos mal porque percibimos erróneamente la situación que nos hace sentir de ese modo.
No podemos cambiar la manera de sentir… ¡cambiemos la forma de pensar!
He aquí un ejemplo: una persona va a buscar el resultado de sus estudios médicos. A pesar de sus oraciones y la de sus hermanos, estos son adversos.
¿Cómo piensan que puede sentirse?...
Al día siguiente recibe una llamada del laboratorio que le notifica que hubo un error…¿cambiará su estado de ánimo?
Lo que creyó primero no era fiel reflejo de la realidad, por lo tanto lo que sintió, tampoco lo era.
Dios nos da la posibilidad de conocer la verdad como resultado de leer Su Palabra, creerla y comportarnos conforme a ella. Entonces nuestros sentimientos reflejarán la realidad. Conocer la Palabra nos dará seguridad espiritual. 
Si Dios por nosotros… ¿Quién contra nosotros?; ¿Quién acusará a los escogidos de Dios?
Dios es el que justifica, ¿quién condenará? ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, angustia, persecución, hambre desnudez, peligro o espada? Aún en medio de las dificultades…somos más que vencedores por medio de Aquél que nos amó.
…ninguna cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, señor nuestro (Ro 8:31-39)

Cuando estemos desalentados, Dios  nos da la seguridad de Su amor, presente en cada uno de los momentos de nuestra vida.

Señor me comprometo a seguir tu palabra y ponerla por obra. Quiero disfrutar de las emociones positivas que son el resultado de conocer tu eterno amor. ¡Gracias, en el Nombre de Jesús! Amén

domingo, 30 de septiembre de 2012

¡¡¡NO JUZGUES, SÓLO AMA!!!


En numerosas oportunidades pretendemos hacer el trabajo que le corresponde a Dios.
Nos convertimos en expertos profesionales para juzgar y rápidamente decretar un veredicto, pero… ¡somos tan lentos para verificar si lo que vemos o pensamos es lo que realmente sucede!.
Debiéramos preguntarnos:
¿Cuándo me delego Dios para juzgar a mi hermano?, ¿En qué momento te otorgó el privilegio de enjuiciar a la persona porque no comparte tus ideas o tu visión?
Si vemos que alguien tropieza o cae, somos los primeros en desaparecer de su círculo, somos los primeros en apartarlo de lo “santo”, somos los primeros en olvidarnos que un día también nosotros necesitamos de una mano extendida que nos ayudara a restaurarnos.
Pero Jesús nos pide MISERICORDIA y nos recuerda que:

“No se conviertan en jueces de los demás, y así Dios no los juzgará a ustedes. Si son muy duros para juzgar a otras personas, Dios será igualmente duro con ustedes. Él los tratará como ustedes traten a los demás”. (Mateo 7:1-2)

Él es el único que puede juzgar y cuando lo hace su juicio es perfecto. No critiquemos, no menospreciemos, no nos creamos tan perfectos porque en realidad no lo somos, no pensemos que todos tienen que ser como nosotros, porque cada uno tiene una relación personal con Dios. No creamos que somos mejores que alguien, porque en realidad no somos mejores que nadie.
Vivamos cada día agradecidos porque Dios nos dio la oportunidad de ser sus hijos, si vemos a alguien que tropieza, extendamos la mano, si alguien cae, levantémoslo, si alguien es débil, ayudemos a que se fortalezca, si alguien falla, corrijámoslo con amor, mostremos lo que Dios nos ha dado a nosotros, ese amor tan puro con el que nos llamó, nos aceptó, nos perdonó y nos está restaurando.
Dejemos de criticar, menospreciar y creernos los más buenos de los buenos, porque no hay ninguno bueno, sino solo Dios.
Jesús mismo nos hace esta invitación:

“No se conviertan en jueces de los demás, y así Dios no los juzgará a ustedes. Si son muy duros para juzgar a otras personas, Dios será igualmente duro con ustedes. Él los tratará como ustedes traten a los demás”. (Mateo 7:1-2)

Cuando nosotros en lugar de juzgar apliquemos la misericordia y nos dediquemos a amar, a comprender y a ayudar, nuestra vida se volverá diferente. Un gozo real nos inundará, toda amargura, enojo, resentimiento y todo sentimiento que nos lleva a juzgar desaparecerá, porque el amor de Dios estará inundando nuestra vida y es allí, cuando vamos a comenzar a disfrutar de lo que realmente es la vida en Cristo, una vida de amor verdadero hacia Dios y hacia nuestro prójimo.

¡¡¡HASTA LA PRÓXIMA!!!. ¡¡¡DIOS LOS BENDICE Y LOS GUARDA!!!

domingo, 16 de septiembre de 2012

CAMBIAR RABIA POR PAZ

    1)      Amplía tu mente. Enfrenta nuevos retos, nuevas actividades.
    2)      Reconoce tus puntos débiles para poder superarlos.
    3)      Quiebra las resistencias internas que te dicen que te quedes en el lugar donde estás.
    4)      El Señor está contigo y se tiene que notar. Las palabras que tienes en tu mente son las que están guardadas en tu corazón.
    5)      Dice Hebreos 10:35: "No pierdas tu confianza, porque tiene premio".
 6)      Salí de todo lo que te amarga, te enfurece, te entristece.
 7)      Somos nosotros los que tenemos que cambiar, tenemos que salir afuera, porque si no perdemos. Quedamos enredados en una maraña, en una telaraña de cosas sin sentido Tenemos que aprender a salir de nuestra estrechez y de preocuparnos por pavadas.

No hagas de tu lucha temporal una lucha eterna

8)      Que tu espíritu siempre grite más fuerte que tu alma. No mires pavadas, no pienses pavadas, no estés atento a pequeñeces.

9)      Dios tiene algo grande para vos, concéntrate en ello. Dite a ti misma/o ¡mira si me voy a preocupar por esto!.
10)  Delante del trono entrégale las pequeñeces, déjale esas pequeñeces, que otros se ocupen de eso, yo estoy para cosas grandes y maravillosas.

Te propongo que realices un ejercicio sencillo que no te ocupará mucho tiempo y en cambio obtendrás un gran beneficio.

Ejercicio:
Junta todas las situaciones que te quitan la paz, guárdalas una por una en una gran caja, costumbres de otros que te molestan, objetos que te provocan irritación, de tu cónyuge, de tus hijos, amigos, padres, etc. (Será útil hacer una lista previa). Una vez bien guardadas en la caja, la cierras y te encierras en una habitación a entregárselas a Dios y cambiarlas por su paz
Dile: - Señor, yo dejo estas situaciones, te las cambio por los cielos abiertos sobre mi vida, dame paz, yo quiero ver los cielos abiertos, quiero dejar de preocuparme por esto para empezar a ver la gran herencia que tengo.
Señor, hazme sabio/a para poner darle a cada cosa su lugar y su valor grande con nosotros que somos tus hijos, cosas grandes, haz ese intercambio ahora con el Señor.

¡¡¡Señor de Gloria, abre los cielos sobre mi casa, sobre mi vida y la de mis amados!!!.

 Dios tiene poder para darte lo grande, para cambiar tu manera de pensar,  de hablar y de actuar. Para extenderte a izquierda y a derecha, para que sigas avanzando. Déjalo actuar a través del Espíritu Santo. No podrá hacerlo si seguís renegando por pequeñeces.

jueves, 16 de agosto de 2012

ESTAR DESNUDOS


En Génesis cap 3 leemos que después de pecar, Adán y Eva se dieron cuenta de que estaban desnudos. ¿Qué pasó?, ¿habían perdido sus ropas, de golpe, así, de repente?
¡¡¡No!!!, es que la gloria de Dios, Su Presencia, estaba con ellos y de pronto esa comunión se rompe, y quedan SIN DIOS.
Es por eso que el hombre que vive sin Dios se siente incompleto, vacío y busca llenar ese espacio con todo tipo de posesiones materiales, con continua compañía, busca y busca… y se siente desnudo, desprotegido (eso es la ropa, protección) sin hallar lo que realmente lo completa, lo hace sentir “vestido”, pleno, feliz.
Esa completud, sólo se encuentra cuando uno descubre a Dios, a través de Jesucristo y puede llegar a Él con confianza, sin miedo, con un “temor reverente”, que es una mezcla de amor y respeto.
Te comparto mi experiencia en esta sencilla canción:

¡QUÉ TRISTE ES UNA VIDA SIN DIOS!
¡QUÉ TRISTE ERA MI VIDA SIN VOS!
ME SENTÍA INCOMPLETA, SIN DIRECCIÓN,
¡HASTA QUE TE ENCONTRÉ!.

ENTONCES, MI CIELO SE DESPEJÓ,
ENTONCES EL VELO SE DESCORRIÓ.
A LA LUZ DE TU PALABRA
PUDE ENTENDER…
¡TU INFINITO AMOR!

MI ESPERANZA, RENACIÓ.
MI ANSIEDAD, SE DISCIPÓ.
LES DIJE A MIS MIEDOS: ¡FUERTE SOY!.
ME ABRAZASTE CON TU AMOR.

¡QUÉ TRISTE ES UNA VIDA SIN DIOS!.
¡QUÉ TRISTE ERA MI VIDA SIN VOS!
ME SENTÍA SIN RUMBO Y SIN DIRECCIÓN,
¡HASTA QUE TE ENCONTRÉ!




viernes, 3 de agosto de 2012

PENSAMIENTOS EQUIVOCADOS


Los especialistas en el tema nos enseñan que el cuerpo es siervo de la mente. La enfermedad, la salud y las diferentes circunstancias, tienen su raíz en el pensamiento.
Mucho de lo que nos pasa en la vida se debe a que no controlamos nuestros pensamientos. Nuestras emociones avanzan y reaccionamos yendo hacia un sendero donde no queríamos llegar, inclusive a la muerte.
Somos lo que pensamos y vamos a obtener lo que estamos pensando. He aquí un ejemplo que ilustra el poder de la mente: “Un científico quería probar una teoría y halló como voluntario a un condenado a muerte. Le  propuso participar en un experimento científico en el cual tenía la probabilidad de sobrevivir.
Fue colocado en una cama alta, de hospital, y amarraron su cuerpo para que no pudiera moverse. Hicieron un pequeño corte superficial (aunque él creía que era profundo) en su muñeca y colocaron un recipiente en el que “supuestamente caería su sangre”. Sin que él supiera, debajo de la cama había un frasco de suero con una pequeña válvula para que él creyese que era su sangre la que caía en la vasija.
Cada 10 minutos el científico, sin que el condenado lo viera, cerraba un poco la válvula y el goteo disminuía. Mientras tanto el condenado creía que era su sangre la que estaba disminuyendo.
Con el pasar del tiempo su palidez fue en aumento (como si fuese verdad que estaba perdiendo sangre). Cuando el científico cerró por completo la válvula, tuvo un paro cardíaco y murió, sin ni siquiera haber perdido una gota de sangre.
El científico consiguió probar que la mente humana acepta todo lo que le es enviado, sea positivo o negativo y que tal acción envuelve a todo el ser, sea en la parte orgánica o psíquica”.
Esta historia nos lleva a reflexionar:
¿Cómo son mis pensamientos?
¿Puedo controlarlos o dejo que me controlen?
Los pensamientos se multiplican de tal forma que a veces nos distinguimos la verdad de la mentira,  lo cierto de lo equivocado la mente graba y cumple lo que  es enviado.
¡¡¡Elige hoy cambiar tu forma de pensar!!! Examina  tu manera de pensar, de actuar a la luz de la Palabra de Dios.
“Renovaos en el espíritu de vuestra mente” (Ef. 4:23)
No podemos cambiar  a las personas, pero si modificar nuestra manera de pensar y reaccionar.
El poder del Señor se perfecciona en la debilidad. Cambia pensamientos negativos que te dañan y llénate de todo lo positivo, el amor, la paz, el gozo, la paciencia, la fe, la victoria, la fidelidad…
“Quien piensa que no puede, ya fracasó antes de intentar”.“Quien piensa en ganar, lleva ya un paso adelante”.

¡¡¡Los planes que Dios tiene para ti son de bienestar!!! 

lunes, 16 de julio de 2012

EL DON DE LA AMISTAD


No existen fórmulas para tener amigos, la única manera de tener un amigo es siéndolo.
 “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano” (Pr 18:24)
En nuestro círculo amistoso, hay diferentes personalidades que con sus distintos matices, enriquecen nuestra vida.
v     El amigo que nos anima, resalta siempre lo positivo y con su esperanza nos alienta.
v     El amigo que siempre tiene una palabra de paz y serenidad. Escucharlo nos devuelve la calma.
v    El amigo que con su calidez nos templa el corazón, cuando el frío de la tribulación nos envuelve.
v   El amigo que es como un “cable a tierra” cuando nuestro vuelo es tan elevado que se torna peligroso. No nos quita la audacia, pero nos señala el riesgo.
v   El amigo que nos demuestra efusivamente cuánto nos ama y lo pone a menudo en palabras que endulza nuestra alma.
v  El amigo que enriquece nuestro espíritu con energías renovadas que constituyen verdaderas vitaminas para nuestro crecimiento.
v   El amigo que no es muy pródigo en palabras, pero que sabemos que siempre podemos contar con él y nos acompaña en nuestro viaje interior, a través de sus reflexiones.
v  El amigo que comete “sincericidio”, diciéndonos verdades (que tal vez no queremos escuchar) y aún exponiéndose a nuestro enojo, trata de “despabilarnos”.
v     El amigo que siempre nos aporta un bonus extra con su sabiduría y palabras de autoridad.
v   El amigo que comparte con nosotros sus aprendizajes de vida, porque ya ha atravesado antes por esa zona.
v     El amigo que ríe cuando reímos, que se conmueve cuando lloramos y que calla cuando la situación así lo amerita.
v     El amigo que no aplaude todo lo que hacemos, pero nos acepta aunque no esté de acuerdo.

Gracias Señor por mis amigos, bendícelos y ayúdame a aceptarlos como son, sin criticarlos ni pretender cambiarlos, recibiendo lo que cada uno esté dispuesto a darme, sin exigencias ni presiones.
Que pueda yo disfrutar siempre de este regalo milagroso que me has querido dar.