miércoles, 16 de enero de 2013

CONTACTOS CELESTIALES


Mucho se habla acerca de la importancia de tener contactos con personas influyentes que nos faciliten las cosas. 
¡¡¡Propongámonos un 2013 en ALIVIO!!!
Hoy te pregunto:
¿No estarías feliz, de tener el respaldo de Dios en todos los momentos de tu vida?
¿Quieres tener influencia de lo alto?.
¿Quieres tener una comunión estrecha con tu Creador, tu Salvador, con el autor y consumador de la vida?
La Palabra de Dios te da la respuesta en Mateo 6:6 “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”
Dios quiere tener influencia en tu vida, Él es el mismo que abrió el mar cuando su pueblo era perseguido por los egipcios, así quiere abrir el mar y decirte ¡PASA!
En todo tiempo quiere que lo busques con todas tus fuerzas, que mantengas una comunicación fluida, que le creas y confíes que Él es tu proveedor, tu ayudador, que Él te ama.
Sólo debes confiar, confiar y confiar; aunque el cielo esté cubierto de nubes negras y no distingas la luz, Dios está ahí sosteniéndote.
Cuando se cierra una puerta, Él abre dos, porque el quita lo que estorba para bendecirte, Él sabe lo que DE VERDAD necesitas, solo tienes que entregarte por completo a Él, rendirte…
Permitir que Jesús sea el timón de tu vida, tú solo debes estar seguro que Él es que lleva el barco, y que no permitirá que se hunda, porque el que está contigo es Él rey de Reyes y Señor de Señores, y si está contigo…¿¿¿ quien contra ti???

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”  (Isaías 41:10)

¡¡¡PRUEBA!!!  y podremos decir juntos y en alta voz:

A MÍ TODO ME VIENE DE ARRIBA…¡¡¡DE MI PAPÁ CELESTIAL!!!

martes, 1 de enero de 2013

AVANZAR LIVIANOS


En este año que comienza… ¡despréndete de lo que ya no te sirve!
Para poder prosperar debemos alivianar nuestro peso. Despojarnos de todo prejuicio y pre conceptos que no nos permiten avanzar, de falsas creencias y “lastres emocionales” que nos impiden alcanzar el objetivo deseado.
Desprendernos de los errores del pasado, de enojos, del rencor, de la amargura….
Cerrar etapas, para poder abrirnos a lo nuevo, porque una mente ocupada en el pasado, retrasa las bendiciones presentes que Dios tiene para nosotros.
No tiene que haber cosas rotas en nuestra casa. Pongamos manos a la obra y tiremos todo lo que ya no nos sirve, y que hace años que guardamos “por las dudas lo necesitemos”.
¡Pongamos en orden en nuestra casa, nuestro comercio, nuestra oficina...!
Seria bueno hermosearla, darle “un toque” diferente para que nos de ganas de disfrutarla, de pasar el tiempo allí.
“Y la Tierra estaba desordenada y vacía…” (Gén 1:2) y el Espíritu Santo la empezó a ordenar, poniendo cada cosa en su lugar.
No olvidemos que Dios compara el pecado con algo que está sucio y desordenado.
¡Soltemos las ideas viejas, que tanto mal nos han hecho! Deberemos desestimar toda confesión negativa, declarando solo palabra buena, positiva, de esperanza.
Dejemos que el Espíritu Santo trabaje en nuestra vida, cerrando toda manifestación negativa con el “pero” de Dios: 
“Muchas son las aflicciones del justo PERO de todas ellas le librará Jehová” (Sal 34:19)
Una vez que nos hayamos desprendido de todo lo que ya no nos sirve, daremos gracias a Dios, porque nos dio las fuerzas para poder lograrlo. El agradecimiento a nivel espiritual completará el milagro.
Jesús dio gracias por los cinco panes y luego se multiplicaron. Necesitamos dar las gracias con mayor frecuencia.
Que este 2013 nos encuentre con los brazos abiertos, pues sólo así el Señor podrá depositar en ellos, la provisión que a su vez podremos compartir con los demás. 

GRACIAS SEÑOR POR EL AÑO QUE TERMINÓ, CON SUS LUCHAS Y PLACERES. GRACIAS POR ESTE AÑO QUE COMIENZA CON RENOVADAS ESPERANZAS. ABRO MIS BRAZOS, MI MENTE Y LAS PUERTAS DE MI CORAZÓN, PARA RECIBIR TU BENDICIÓN QUE ES LA QUE ENRIQUECE Y NO AÑADE TRISTEZA. HOY DECLARO ABUNDANCIA EN MI VIDA, MUCHO Y BUENO. SOLTARÉ LO QUE YA NO ME SIRVE PARA QUE PUEDA ENTRAR LO NUEVO Y ASÍ AVANZAR HACIA LA VIDA ABUNDANTE QUE VOS QUERÉS DARME. EN EL NOMBRE DE TU AMADO HIJO JESUCRISTO. AMÉN, AMÉN Y AMÉN.

sábado, 15 de diciembre de 2012

BALANCE DEL AÑO


“Los pescadores saben que el mar es peligroso y la tormenta, terrible. Pero este conocimiento no les impide hacerse a la mar” dijo Vincent Van Gogh

Estamos en la mitad del mes de diciembre, el año llega a su fin para dar lugar a uno nuevo.
Hay quienes, al hacer un balance de este año transcurrido, se darán cuenta de que tal vez no alcanzaron lo que tanto deseaban y están a punto de renunciar a sus sueños.
Se sienten frustrados, tristes y decepcionados.
Y es que cuando las cosas no salen acuerdo a nuestros deseos e intenciones, nos sentimos enojados y totalmente descontentos.
Muchas veces reaccionamos y en lugar de rever el tema, reflexionar acerca de qué es lo que sucedió y por qué, comenzamos a sentirnos víctimas.
Buscamos culpables o diferentes excusas y justificaciones, que realmente no nos ayudan en nada, todo lo contrario, enturbian nuestra mirada.
Dramatizamos la situación y no podemos encontrar la salida.
Cuando le damos cabida a la frustración y al sentimiento de lástima hacia nosotros mismos, nos sentimos inadecuados y nuestra estima baja considerablemente. Corremos el riesgo de quedarnos en parálisis y pegados al dolor.
Muchas veces llegamos a esta situación porque pensamos que nuestra vida debe ser cómoda y fácil.
Pensamos que nos merecemos ciertas cosas y es verdad, pero no tenemos en cuenta que para disfrutar de una vida abundante será necesario tener en cuenta lo que nos dice Juan en el capítulo 12 y el vs. 24:
“Ustedes saben que si un grano de trigo cae en la tierra y no muere, no produce nada. Pero si muere, da una cosecha abundante.”
El morir del cual Juan nos habla es la muerte al ego, una muerte al “yo”, una muerte a la queja, una muerte a ser una persona enojada, insatisfecha y frustrada.
Los planes que Dios tiene para cada uno de nosotros son de bienestar. Lo que Dios nos ha prometido nunca será frustrado sino que se cumplirá.
Siempre habrá algo que podamos hacer para cambiar la historia de nuestra vida.
Dios nos dio el poder de elegir y todo lo que necesitamos para que no vivir frustrados, sino en VICTORIA.
Este tiempo de adviento, tiempo de especial buena voluntad de parte de nuestro Padre por la proximidad de la conmemoración del nacimiento de su único hijo Jesucristo, es el mejor momento para comenzar a buscar soluciones que nos ayuden a salir de ese estado de insatisfacción, de frustración y que nos acerquen a nuestros sueños.
Las promesas de Dios para tu vida son fieles y verdaderas, Él te las dio y te toca a ti hacerlas tuyas.
¡¡¡Nunca te rindas!!!

¡¡¡Feliz Navidad!!!

viernes, 30 de noviembre de 2012

ACTITUDES VALIENTES


“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo donde quiera que vayas” (Josué 1:9)
v     No actúes como un necio, creyendo saberlo todo.
v     Cuando se te presenta la oportunidad de aprender algo nuevo, cierra tu boca, escucha y aprende.
v     Admitir  si te equivocaste.
v     Pedir perdón a quien corresponda, cuando la situación así lo amerite.
v     Hacer lo que es correcto, aunque los demás no lo hagan.
v     Hablarle a alguien que no conoces.
v     Decir “no” cuando otros están tratando de que hagas algo que sabes que no debes hacer.
v     Decir la verdad y aceptar las consecuencias.
v     Defender algo en lo que crees, aunque podría significarte el rechazo o el ridículo o incluso un daño físico.
v     Defender a alguien a quien se considera impopular o inaceptable.
v     Vivir tu fe con todo tu corazón, tu mente, tu alma, y tu fuerza, sin que esta situación te avergüence.
v     Avanzar, aunque el temor intente paralizarte, con las piernas temblando pero…AVANZAR.

Oremos juntos:

SEÑOR EN EL NOMBRE DE JESÚS, TE PIDO VALOR PARA NO DETENERME DEFENDIENDO SIEMPRE LA VERDAD Y ASUMIENDO LAS CONSECUENCIAS DE TODAS MIS ACCIONES. HABLANDO CUANDO DEBA HACERLO Y CALLANDO CUANDO SEA NECESARIO, PERDONÁNDOME POR LOS ERRORES COMETIDOS Y PERDONANDO A LOS DEMÁS, LIBERÁNDOME ASÍ DE RENCORES Y RAÍCES DE AMARGURA. AMÉN, AMÉN Y AMEN

jueves, 15 de noviembre de 2012

NUESTRA VOZ INTERIOR


 “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Romanos 8:16)
A veces se nos hace difícil oír la voz de Dios. Tenemos que tomar una decisión y necesitamos dirección, oramos y leemos la Palabra de Dios, pero no estamos seguros de cuál es Su voluntad con respecto a ese tema.
Buscamos pero no hay una respuesta directa en la Palabra, por lo tanto no sabemos qué será lo mejor.
Conocer la Palabra escrita de Dios (La Biblia) y ponerla en práctica cambió mi vida, sin embargo cuando se trataba de tomar decisiones para las cuales no había una respuesta directa no estaba segura de qué hacer.
Temía no estar tomando el camino correcto y no quería “resbalar” en el intento. Hasta que pude darme cuenta y fue un descubrimiento excelente, que había “una vocecita interior” que me decía si era o no lo correcto lo que me proponía hacer.
Comencé a darme cuenta de que si tenía paz con respecto a un tema, era porque había tomado el camino correcto.
Por el contrario si algo me “hacía ruido” y me robaba la paz, era porque no estaba bien encaminada y debería re-direccionarme.
La Palabra escrita de Dios y la voz interior, nunca se contradicen, pero ambos son esenciales en nuestro diario caminar con Dios.
Dios esperaba que Israel obedeciera su Palabra escrita, pero también les dijo: "Obedeced mi voz" (Jeremías 7:23), porque quería que conocieran su voluntad en situaciones específicas. Cuando Israel conquistó Jericó: el pueblo obedeció la voz de Dios no obstante que el plan de combate era por demás de extraño. No estaba escrito en la ley de Moisés y a nadie jamás se le hubiera ocurrido que marchar siete días alrededor de la ciudad sería una gran estrategia militar.
Y aquí nos preguntamos ¿cómo nos habla Dios? La respuesta está en Romanos 8 y dice que el Espíritu Santo da testimonio a nuestro espíritu.
Eso significa que las instrucciones de Dios vienen de adentro, no de afuera. Es probable que pensemos: "Señor ¿es tu voz o la mía, tu dirección o mis deseos?"
Dios habla a nuestro espíritu, y este convierte la voz de Dios en pensamientos. Luego lo cotejamos con Su Palabra escrita y estaremos seguros de que no habrá ninguna contradicción.
Empieza a prestar atención al consejo y a la voz apacible que sientes dentro de ti.
Si suena como tu voz no se sorprenda… ¡es tu voz!... es tu espíritu que está siendo aconsejado por el Espíritu de Dios.

Cuando nacimos de nuevo, nuestro espíritu se convirtió en un consejero seguro porque renació del Espíritu de Dios. Dios nos dio Su naturaleza y el Espíritu Santo vino a vivir dentro de nosotros, en nuestro espíritu para enseñarnos y guiarnos para hacer la voluntad de Dios y poder disfrutar de una vida plena y victoriosa.



miércoles, 31 de octubre de 2012

SEGURIDAD ESPIRITUAL

Él es mi refugio

En numerosas oportunidades nos sentimos mal porque percibimos erróneamente la situación que nos hace sentir de ese modo.
No podemos cambiar la manera de sentir… ¡cambiemos la forma de pensar!
He aquí un ejemplo: una persona va a buscar el resultado de sus estudios médicos. A pesar de sus oraciones y la de sus hermanos, estos son adversos.
¿Cómo piensan que puede sentirse?...
Al día siguiente recibe una llamada del laboratorio que le notifica que hubo un error…¿cambiará su estado de ánimo?
Lo que creyó primero no era fiel reflejo de la realidad, por lo tanto lo que sintió, tampoco lo era.
Dios nos da la posibilidad de conocer la verdad como resultado de leer Su Palabra, creerla y comportarnos conforme a ella. Entonces nuestros sentimientos reflejarán la realidad. Conocer la Palabra nos dará seguridad espiritual. 
Si Dios por nosotros… ¿Quién contra nosotros?; ¿Quién acusará a los escogidos de Dios?
Dios es el que justifica, ¿quién condenará? ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, angustia, persecución, hambre desnudez, peligro o espada? Aún en medio de las dificultades…somos más que vencedores por medio de Aquél que nos amó.
…ninguna cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, señor nuestro (Ro 8:31-39)

Cuando estemos desalentados, Dios  nos da la seguridad de Su amor, presente en cada uno de los momentos de nuestra vida.

Señor me comprometo a seguir tu palabra y ponerla por obra. Quiero disfrutar de las emociones positivas que son el resultado de conocer tu eterno amor. ¡Gracias, en el Nombre de Jesús! Amén

domingo, 30 de septiembre de 2012

¡¡¡NO JUZGUES, SÓLO AMA!!!


En numerosas oportunidades pretendemos hacer el trabajo que le corresponde a Dios.
Nos convertimos en expertos profesionales para juzgar y rápidamente decretar un veredicto, pero… ¡somos tan lentos para verificar si lo que vemos o pensamos es lo que realmente sucede!.
Debiéramos preguntarnos:
¿Cuándo me delego Dios para juzgar a mi hermano?, ¿En qué momento te otorgó el privilegio de enjuiciar a la persona porque no comparte tus ideas o tu visión?
Si vemos que alguien tropieza o cae, somos los primeros en desaparecer de su círculo, somos los primeros en apartarlo de lo “santo”, somos los primeros en olvidarnos que un día también nosotros necesitamos de una mano extendida que nos ayudara a restaurarnos.
Pero Jesús nos pide MISERICORDIA y nos recuerda que:

“No se conviertan en jueces de los demás, y así Dios no los juzgará a ustedes. Si son muy duros para juzgar a otras personas, Dios será igualmente duro con ustedes. Él los tratará como ustedes traten a los demás”. (Mateo 7:1-2)

Él es el único que puede juzgar y cuando lo hace su juicio es perfecto. No critiquemos, no menospreciemos, no nos creamos tan perfectos porque en realidad no lo somos, no pensemos que todos tienen que ser como nosotros, porque cada uno tiene una relación personal con Dios. No creamos que somos mejores que alguien, porque en realidad no somos mejores que nadie.
Vivamos cada día agradecidos porque Dios nos dio la oportunidad de ser sus hijos, si vemos a alguien que tropieza, extendamos la mano, si alguien cae, levantémoslo, si alguien es débil, ayudemos a que se fortalezca, si alguien falla, corrijámoslo con amor, mostremos lo que Dios nos ha dado a nosotros, ese amor tan puro con el que nos llamó, nos aceptó, nos perdonó y nos está restaurando.
Dejemos de criticar, menospreciar y creernos los más buenos de los buenos, porque no hay ninguno bueno, sino solo Dios.
Jesús mismo nos hace esta invitación:

“No se conviertan en jueces de los demás, y así Dios no los juzgará a ustedes. Si son muy duros para juzgar a otras personas, Dios será igualmente duro con ustedes. Él los tratará como ustedes traten a los demás”. (Mateo 7:1-2)

Cuando nosotros en lugar de juzgar apliquemos la misericordia y nos dediquemos a amar, a comprender y a ayudar, nuestra vida se volverá diferente. Un gozo real nos inundará, toda amargura, enojo, resentimiento y todo sentimiento que nos lleva a juzgar desaparecerá, porque el amor de Dios estará inundando nuestra vida y es allí, cuando vamos a comenzar a disfrutar de lo que realmente es la vida en Cristo, una vida de amor verdadero hacia Dios y hacia nuestro prójimo.

¡¡¡HASTA LA PRÓXIMA!!!. ¡¡¡DIOS LOS BENDICE Y LOS GUARDA!!!