miércoles, 15 de mayo de 2013

¡¡¡PERDONA!!! (2º parte)

¡¡¡Disfruta de la libertad que da el perdón!!!
" ... si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial" (Mt 6:14)

Perdonar no significa tolerar el pecado, ni seguir siendo “el felpudo” del otro para darle pie a que siga pecando.
Tampoco quiere decir que el otro se merezca nuestro perdón.
Perdonar es reconocer que NO PODEMOS CAMBIAR A NADIE.
Asumir que el hecho de que nosotros hayamos perdonado no modificará las actitudes del otro.
Será importante tener en cuenta que el perdón consiste en renunciar a toda venganza y/o devolución por las ofensas recibidas.
Debemos soltarlos, teniendo en cuenta que Dios es el ÚNICO que tiene la facultad para actuar.
Nuestra tarea debe consistir en aplicar misericordia y perdón, dejándole el juicio a Él.
Aunque tengamos deseos de impartir justicia, recordemos que

¡¡¡NO SOMOS JUECES!!!

Sólo tenemos dos opciones:
­     O vivimos atados a la amargura.
­     O disfrutamos de la libertad, que da el perdón.

Te invito a que juntos oremos:

Padre amado, hoy tomo la decisión de renunciar a toda venganza, a todo resentimiento. Quiero disfrutar de la libertad que surgirá de perdonar a mi agresor, como vos me has perdonado a mí.
Gracias Señor, porque escuchas mis ruegos, me declaro LIBRE, en el Nombre precioso de Jesús. Amén, Amén y Amén.

miércoles, 1 de mayo de 2013

¡¡¡PERDONA!!! (1º parte)


“…amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen, bendecid a los que os maldicen y orad por los que os aborrecen” 
                       (Lc 6:27-28)

El perdón es una decisión hecha de manera consciente. Se trata de un proceso en el que será necesario tener en cuenta:
   
   1)      Tomar la decisión de perdonar.
   2)      Confeccionar una lista con los nombre de las personas que nos  ofendieron y al lado, lo más explícito posible consignar el daño recibido.
   3)      Pedir a Dios en oración que examine nuestro corazón y que si hay cosas ocultas, salgan a la luz.
  4)      Reconocer la obra expiatoria de Cristo en la cruz.
  5)      Renunciar a todo deseo de venganza (Lc 6:27-34)
  6)      Soltar al ofensor para poder de este modo, ser libre.
  7)      Entregarle al Señor, en oración esta lista

YO PERDONO A (nombre de la persona)……….POR………….(ofensa recibida)

  8)      Destruir la lista.
  9)      Orar por esas personas (Mt 5:44)
10)      Aceptar nuestra parte de responsabilidad en esta relación.
11)     Si podemos pensar en ellos sin dolor, rencor o enojo, es porque ha perdonado ¡Ahora somos libres!
12)   Agradecer a Dios por esta libertad.

Señor, enséñame a amar sin condiciones, a aceptar a los otros como son y a perdonar como vos lo has hecho conmigo, en el precioso nombre de Jesús. Amén, Amén y Amén.


sábado, 13 de abril de 2013

OBEDECER LAS SEÑALES

¡¡¡CUIDADO!!!
“Reconócelo en todos tus caminos y Él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6)

Las señales de tránsito son los signos usados en la vía pública para proporcionar información  a los usuarios que transitan por un camino o carretera, en especial para los conductores de vehículos y peatones, y de tal manera llegar al destino deseado.
Estas señales son de gran importancia porque evitan el caos, que a su vez provocaría innumerables accidentes.
Son de vital importancia, ya que las personas que las leen con atención, serán guiadas fácilmente a su destino, evitando los malos momentos que se generan cuando uno se encuentra perdido.
Pero demasiadas personas no respetan ni obedecen estas señales y como consecuencia se originan lamentables accidentes.
Otras tantas, en su ansiedad y apuro, optan por tomar atajos, y por esto terminan perdidos en lugares completamente desconocidos y peligrosos.
Dios también usa, algo así como "señales de tránsito", en el camino de nuestra vida para dirigirla hacia la senda correcta.
Nos dice a través de Su Palabra: “Busca mi voluntad en todo lo que hagas,  y te mostraré cuál es el camino que debes tomar”
A veces puede detenernos con un "stop", porque sabe que mas adelante encontraremos situaciones riesgosas.
Otras veces y también por medio de señales, puede guiarnos a la senda que nos conviene o confirmarnos que estamos en la ruta correcta.
Es como si nos dijera: “continúa el camino y respeta estas señales, porque de no seguirlas también en el área espiritual habrá consecuencias”
Él quiere que lleguemos al destino eterno y no que nos perdamos por el camino. Tenemos la continua ayuda del Espíritu Santo que nos irá indicando por dónde sí y por dónde no transitar. Prenderá su luz de PELIGRIGRO cuando estemos en alguna zona “roja” por la que no nos conviene transitar.
Acude a Él cuando te encuentres perdido, consúltale cuando estés indeciso y obedece la dirección que te da, aunque vaya en contra de lo que tú quieres.
Recuerda que Dios tiene planes de bien y no de mal para darnos el final que esperamos. Más adelante, seguramente podrás entender el porqué de determinadas instrucciones.

¡Confía, respeta y haz caso a las señales y tendrás un buen viaje!

Gracias Señor, por tu compañía y sostén en este viaje de la vida. Te entrego mis cargas para poder avanzar liviano/a, sin que nada me trabe. Cuento con tu Palabra que será luz para mi camino. Amén

viernes, 29 de marzo de 2013

¡GRACIAS POR JESÚS!


En este día te invito a que agradezcamos juntos el inmenso regalo de amor que en Su infinita misericordia, nuestro Todopoderoso Padre nos entregó.

¡Gracias por Jesús! Padre inmortal

¡Gracias por Jesús! Rey celestial.
Mi Señor y Dios, pensaste en mí
sabías cuánto necesitaba de Ti.

Y tu Hijo vino, vino a morir
Para darme vida… ¡Vino por mí!
Él es el camino para acceder
Al trono de tu gracia, de tu poder.

¡Gracias por Jesús! Tu nuevo pacto de amor
                                                     ¡Gracias por Jesús! Que me salvó
                                                     Con su preciosa sangre me redimió
                                                    ¡Viviré por siempre junto al Señor!

                                                        Ahora el Espíritu habita en mí
                                                        Y ya para siempre tu hija soy
                                                       Él me da el impulso para seguir
                                                         Es mi compañero y guía fiel.

                                                    ¡Gracias por Jesús! Padre inmortal
                                                      ¡Gracias por Jesús! Rey celestial.
                                                       Mi Señor y Dios, pensaste en mí
                                                        sabías cuánto necesitaba de Ti.

"Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo" (Hch 2:21)

sábado, 16 de marzo de 2013

CHATARRA EMOCIONAL


 Cuidamos mucho nuestro cuerpo (y eso está muy bien) tratando de hacer ejercicios adecuados y acordes con la edad y necesidades personales, controlando lo que comemos.
Cuidamos que sea alimento sano, evitamos la comida chatarra, pocas grasas, dieta balanceada, etc.
Pero recordemos que el hombre es un ser tripartito.
¿Qué quiere decir esto?
Que está formado por cuerpo-mente y espíritu.
¿Qué ocurre con lo que “ingerimos” a nivel intelectual y/o espiritual?
¿Estamos cuidando lo que leemos, escuchamos y vemos?
¿De qué llenamos nuestra mente?
“Eso” de lo que nos estamos nutriendo, tendrá repercusiones en nuestros pensamientos, emociones, sentimientos e influirá positiva o negativamente en nuestra vida espiritual.
¿De qué nos estamos alimentando?
Muchos programas de televisión, comenzando por los noticieros que son altamente sensacionalistas, muestran imágenes francamente horribles, que nos llenan de temor, impotencia y sentimientos que nada tienen que ver con pensamientos placenteros y saludables.
Muchas veces esto es lo último que guarda nuestro cerebro y da vueltas en nuestra cabeza durante toda la noche, provocándonos un “descanso” que no es tal.
Nuestra mente queda en estado de “alerta” y nos levantamos cansados y con una sensación de irritabilidad, que muchas veces no podemos explicar.
¡¡¡Cuidemos nuestros pensamientos!!!
¡No llenemos nuestra mente con chatarra, con lecturas que no nos edifiquen, con imágenes que nos intranquilicen y roben nuestro estado de paz y armonía!
¿Cómo podemos hacer para alimentarnos mejor a nivel mental y espiritual?
La palabra de Dios (que la encontramos en La Biblia) es el alimento perfecto para mantener un equilibrio armónico.

“Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón” (Jer 15:16)

Elevar la mente a nuestro Dios en oración, hará que haya gozo en nuestro ser. Leer artículos y libros que nos edifiquen a nivel espiritual, ayudará mucho.
Oremos juntos:

Señor, te doy las gracias porque Tú pones en mí tanto el querer como el hacer. Es por eso que ante tu trono de gracia, en el nombre de Jesús, tu Hijo amado, te pido poder gustar de tu Palabra diariamente para que dirija mis pensamientos, mis palabras y mis acciones. Amén

¡¡¡BUEN PROVECHO!!!

viernes, 15 de febrero de 2013

RESPUESTA A MIS NECESIDADES

“La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor” (Pr 15:1)

La pregunta sería: Siento cierta insatisfacción en mi relación con…(amigo/a, cónyuge, hijos, etc.) ¿Tengo que decírselo?
La respuesta es afirmativa: ¡sí!, por supuesto tiene que expresarlo, pero cuidando el momento y el tono y la forma.
Porque muchas veces rechazamos el modo de ser del otro, o bien, queremos actuar como si fuésemos su conciencia. 
¡¡¡Cuidado!!! Esta no es nuestra tarea, sino la del Espíritu Santo.
Ante una crítica o un juicio, el otro  responde defendiéndose, ya que siente atacado.
Podemos expresar nuestra necesidad, no posicionados en el otro acusándolo, sino expresando lo que nosotros sentimos como una deficiencia en nuestra relación.

NO No me amas                             NO  Nunca me visitas
SI   No me siento amado/a             SI   Extraño nuestras mateadas

Cuando expreso mi necesidad y no culpo al otro, permito que Dios trate con la conciencia de esa persona, que al no sentirse atacada, no necesitara defenderse.
Dios nos manda que nos amemos sin juzgar, si yo ocupo mi lugar al manifestar lo que estoy sintiendo, Dios a través de su Santo Espíritu lo hará sentirse compungido y tal vez movilice a esa persona para que responda a mi necesidad.

“Señor, en el Nombre de Jesús te pido que me des la capacidad de poder expresar mis necesidades sin juzgar ni criticar al prójimo, sabiendo que si yo hago mi parte, sin querer ocupar tu lugar, vos vas a trabajar en libertad y a revertir ese vinculo que hoy esta torcido. Gracias Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amen.

domingo, 3 de febrero de 2013

¿TIENES SED?


Jesús nos dice: “más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:14).

Cuentan que una vez un hombre viajaba por el océano y su barco se hundió, quedó a la deriva por varios días antes de que milagrosamente fuera encontrado por un bote pesquero.
Al recuperarse de su pésima condición, contó que al sentir una sed tremenda, bebía agua del mar.
Ese había sido un grave error, pues la sal contenida en el agua lejos de saciarlo, producía en él más sed.
Junto con el agua salada, también introducía partículas de arena a su cuerpo. Estos componentes, empeoraban su deshidratación.
Esta historia trasladada al nivel espiritual en nuestra vida nos hace reflexionar acerca de que en muchas oportunidades sentimos sed.
Sed de amor, comprensión, compañía, atención… y buscamos en cosas, situaciones y/o personas que lejos de saciarnos, nos dejan con una sensación de vacío y de sed, mayor que al principio.
Es como si estuviéramos espiritualmente deshidratados. Entonces, el solitario se refugia en otro más solitario; el falto de amor lo busca en los placeres y la vida desenfrenada; el incomprendido se refugia en adicciones  o en mal humor tratando de llamar la atención y que se ocupen de él...
¡Ya es hora ya de que dejemos de llenar nuestro cuerpo de agua salada!...
No busquemos más saciar la sed, cualquiera que sea, en las cosas de este mundo. El único que puede hacerlo es nuestro compañero, mejor amigo y salvador Jesucristo.
Hagamos la prueba, no cuesta nada… ¡¡¡CON JESÚS NUNCA SE PIERDE…SIEMPRE SE GANA!!!
Jesús les dijo: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (Juan 6:35).

¡Gracias Señor por tu agua viva, que sacia toda necesidad! Quiero ser lleno/a de Tu Presencia y de tu poder para enfrentar mis circunstancias y disfrutar de una vida en victoria. Por mucho tiempo he buscado saciarme con otras cosas que no han logrado llenar mi vida. Declaro en alta voz que quiero ser repleto de tu amor. Dame a beber del río del Espíritu Santo y no tendré sed jamás, en el Nombre de Jesús, Amén.