jueves, 24 de diciembre de 2015

REGALOS NAVIDEÑOS


“¡Gracias a Dios por su don inefable!”  (2º Corintios 9:15)
¿Has tenido problemas para elegir regalos en esta Navidad?
Te doy algunas ideas, que tal vez te puedan ayudar, hayas o no entregado tus regalos.
* Regala tu capacidad de escuchar sin interrumpir, con verdadero interés, sin pensar en lo que vas a responder, sólo escucha.
* Regala demostraciones de afecto, sé generoso con tus abrazos y  tus besos.
*Regala tu sonrisa, es gratis y ¡cuánto bien le puede hacer al que la recibe! Tu buen humor contagia, ¡practícalo! Comparte historias positivas, anima a los demás, conviértete en una persona atractiva que puedas alegrar aunque sea por un rato la vida de otros.
*Regala notitas afectivas, expresa tu aprecio o amor por medio de un mensaje de texto, un whasapp, un correo electrónico, o mejor aún por medio de una cartita onota si es posible escrita a mano (aunque no te guste tu letra).
*Regala un cumplido, un piropo, di con sinceridad, " Hoy estás muy linda" o " eres una persona especial", es muy gratificante.
¿Por qué no compartes el mejor regalo que has recibido?
Comunica la verdad de que "la dádiva de Dios es Vida Eterna en Cristo Jesús" (Romanos 6:23)
El mejor regalo se encarnó y nació en un pesebre, hace más de 2000 años, pero hoy te invito a que le abras las puertas de tu vida y de tu corazón para que reine para siempre en él.
Recuérdales a otros que "de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda mas tenga vida eterna" (Juan 3:16)
Y tú, si aún no lo has hecho, si aún Jesús para ti está en ese establo, hazlo hoy, invítalo a salir de ese pesebre y a entrar en tu vida para permanecer allí para siempre.
¡No esperes más! ¡Decídete! Tus días cambiarán, tendrás vida abundante aquí, en tu tránsito por este mundo y vida eterna después de tu muerte…¡adelante!
¡¡¡Confiesa con tu boca, lo que crees en tu corazón!!!
Di en alta voz
 ¡Señor Jesús, creo que eres el Hijo del Dios y que estás vivo! ¡Vive en mí, para siempre! ¡Gracias Padre, por este hermoso regalo que me proporciona vida para siempre. Amén, Amén y Amén

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
¡¡¡NAVIDAD ES JESUCRISTO!!!

miércoles, 16 de diciembre de 2015

ESPADA DE DOS FILOS


“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12)

Hay días en los que nos disponemos a leer la Palabra de Dios esperando hallar en ella algo que nos llene de consuelo, de esperanza, de ternura, de apoyo…
Pero muchas veces leemos un texto que “nos pega”, que nos resulta molesto y hasta nos desagrada.
Un texto que no coincide con lo que buscábamos, sino todo lo contrario. No avala el modo en que estamos viviendo, no justifica nuestro proceder y hasta tal vez esté en contradicción con algún proyecto que queremos emprender.
O quizá toca una herida que llevamos en el corazón, pero…
Es necesario permitir que “la espada de dos filos” penetre en nuestro interior, que cuestione, aunque “nos duela”
No nos hace bien escapar de todo aquello que nos duele. Es sano hacer frente y más sano aún confrontar nuestras heridas con la Palabra de Dios para ver si estamos bien orientados o es necesario que cambiemos de dirección.
Dios, en su infinita paciencia no nos exige que tomemos una decisión drástica, si aún no estamos preparados para ello, sino que nos va preparando a través de la obra del Espíritu Santo en nuestro interior.
Sólo espera que no escondamos NADA delante de su Presencia, que enfrentemos lo que nos pasa y que se lo confiemos en una charla de amigos, para que Él pueda sanarnos.
¡Permite que la Palabra de Dios toque tu vida aunque duela!
Esa Palabra es para vos, justo en ese día porque quiere poner luz en “eso” que está en la oscuridad, desea fortalecerte y sanarte.

¡Oh, Señor! En el Nombre de Jesús te pido perdón. Sé que en mí hay errores ocultos aunque no me gusta reconocerlo. Hoy decido dejar que Tu Palabra “saque” a la luz y ponga de manifiesto aquellas áreas de mi vida que necesitan ser curadas. Amén, Amén y Amén.


martes, 1 de diciembre de 2015

CELEBRAR UN NUEVO DÍA

“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días que traigamos al corazón sabiduría” (Sal. 90:12)

¿Por qué Dios nos habla de días y no de años?
Cada día es un tiempo nuevo, es mío y nadie me lo puede quitar.
Si bien es un eslabón de una cadena conectada con el día de ayer y el de mañana, cada día es único, singular, irrepetible…
Es un regalo de dios para mí, lo que yo haga con él, será un regalo mío hacia Él.
Debo recibir cada día con una actitud agradecida. Tal vez me he acostado cansada/o, pero al despertar tengo nuevas fuerzas, nuevas ganas, nuevo vigor y esto depende pura y exclusivamente de mí.
Cada día es una nueva oportunidad para terminar lo que quedó pendiente de ayer, o reparar lo que ayer hice mal.
Es por eso que debo abrir mis ojos, mi mente y mi corazón con expectativa, ya que “algo nuevo” tiene Dios para mí.
Inicio el día con esperanza y confianza, ya que los ojos del Señor están siempre sobre mí (Dt. 11:12)
Dando un vistazo hacia atrás, en mi vida, reconozco que hasta aquí llegué de la mano de Dios.
Si quiero continuar, sólo debo aferrarme a sus promesas y no soltarme porque su amor por mí, su fidelidad y su misericordia NO CAMBIAN.
Debemos vivir un día a la vez sin afanes ni preocupaciones, sin la carga innecesaria del pasado, ni el temor de lo por venir.
Como nos dice Jesús en la oración modelo, el Padrenuestro, “el pan de cada día”, que significa dependencia diaria de Él.
Él me proveerá de las fuerzas que necesito cada día.
Busquemos nuestras fuerzas en Dios, diariamente, en su voluntad para obtener sabiduría.
Recuerda…¡¡¡es tu tiempo de avanzar!!! ¡¡¡No estás sola/o!!!

Gracias Señor por este día, me alegraré y me gozaré en él. Puede ser EL MEJOR DÍA DE MI VIDA, tú siempre me sorprendes con novedades y me preparo para recibirlas, en el Nombre de Jesús, Amén, Amén y Amén.

domingo, 15 de noviembre de 2015

EN EL REGAZO DE MI PADRE


“Hijo, tú siempre estás conmigo, todas mis cosas son tuyas” (Lc. 15:31)

¿Qué es lo que marca la diferencia entre un creyente y un incrédulo o alguien “religioso”? La relación con el Dios trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo). Para tener una relación, primero hay que tener un encuentro.
Es el Señor el que propicia ese encuentro, nos dice en Juan 15:16: “no me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros” y agrega “vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando”
Para que haya relación, son necesarias dos condiciones:
1) CREER;  2) OBEDECER.
Por gracia, tengo acceso a ser hijo/a de Dios, mediante el sacrificio de Jesús, esta oferta es para todos los hombres.
Pero, si no lo creo, estoy rechazando este ofrecimiento.
Jesús nos dice que si creemos, permanecemos en Él y en su amor y cumplimos sus mandamientos…TODO LO QUE LE PIDAMOS AL PADRE EN SU NOMBRE, ÉL NOS LO DARÁ.
Y sus mandamientos no son gravosos, son mandamientos de amor:
* amar a Dios en primer lugar;  * amarnos unos a otros.
Un mismo suceso ocurre al justo y al impío, al que cree y al incrédulo, al hijo de Dios y a la criatura de Dios pero…
Los ojos de Dios están puestos sobre todas sus criaturas pero… los hijos, además de relación, tenemos la posibilidad de intimar con Él.
Relación, produce acceso, pero intimidad, produce influencia.
La Palabra dice que los que lo aman, viven en comunión con Él, en cambio al altivo lo mira de lejos.
Por Su gran misericordia y porque desea que nadie se pierda, también lo mira, pero… no hay relación, mucho menos intimidad.
En cambio quien cree, lo ama, obedece, ama a sus hermanos y tiene comunión con Él, a través de la oración, la lectura de Su palabra, la congregación con Sus hermanos, vive ¡SENTADO/A EN EL REGAZO DE SU PADRE!…

¡Gracias Señor! ¡Qué dulce es la sensación de palpar Tu presencia en mi vida! En el Nombre de Jesús te pido que no permitas que me desvíe jamás. Me comprometo a hacer Tu voluntad y a permanecer en Ti para que nuestra relación se fortalezca cada vez más.
Ayuda a aquellos que están trastabillando en la fe y en su relación contigo, atráelos hacia Ti con lazos de amor. Espíritu Santo, trabaja en aquella área de mi vida que necesita ser transformada, quiero permanecer siempre en tu regazo, Papá. Amén, Amén y Amén.


sábado, 31 de octubre de 2015

ACTITUDES QUE NOS PARALIZAN


“… Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: ¿Quieres ser sano? El enfermo le respondió: Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu camilla y anda. Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar. (Juan 5:2-9)
Hoy el Jesús te pregunta… ¿quieres ser sano?
Jesús te ve cuando para los demás pareciera que eres invisible. Él te ve y conoce toda tu vida, por eso no valen las excusas delante de Su Presencia, EL LO SABE TODO.
Jesús no te obliga a nada, sino que como es muy respetuoso, te da la posibilidad de elegir.
Hoy te pregunta: ¿qué quieres que te haga?, ¿quieres ser sano?
Él conoce tus pretextos y no pierde tiempo en ellos, frente a la excusa del paralítico le dice, “levántate, toma tu camilla y anda”
Hay actitudes o palabras que logran que te paralices y no puedas avanzar.
No puedo: quiebra tu voluntad, contrarréstala diciendo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filip 4:13)
El individualismo y el orgullo te paralizan. Muchas veces vivís en soledad o mal acompañada/o, porque piensas: -Yo solo/a no puedo, pero otros pueden ayudarme.
Es necesario que tengas en cuenta que puedes estar solo/a, pero no por eso tienes que convertirte en un solitario.
Será indispensable que te abras a los demás y no te aísles.
Las excusas, son el refugio de quien no quiere avanzar en la vida. Las usamos para engañarnos a nosotros mismos cuando no queremos asumir responsabilidades y nuevos retos.
La dependencia de  otros, de sustancias, de situaciones… no te permite desarrollar todo el potencial que Dios puso en ti.
Te lleva a pedir limosnas, tiempo, cosas, que tal vez el otro no esté dispuesto a dar.
¡No mires lo que no tienes, mira lo que puedes tener!
¡No extiendas tu mano hacia arriba, sino palma abajo!
¡No creas que si no tienes no lo logras, lo logras porque no tienes!
Dios no te hizo para que estés paralítico/a, sino para que camines, corras y alabes a Dios.
¡¡¡Avanza!!!

Amado Padre, en el Nombre de Jesús, te pido que me ayudes a desplegar todo las posibilidades que vos pusiste en mi vida. Ayúdame como lo hiciste con el paralítico de Betseda, quiero escuchar tu dulce voz diciéndome al oído ¡¡¡Levántate, toma tu lecho y anda!!!. Me aferro a tus promesas y avanzo, porque hay un nuevo horizonte para mí. Amén, Amén y Amén,


jueves, 15 de octubre de 2015

¡SEÑOR!

“Señor, ¿qué quieres que yo haga?”

¿Alguna vez le hiciste esa pregunta a Dios?
Señor, es el título que el Padre le otorgó a Jesucristo cuando ascendió a los cielos, luego de haber resucitado y haberlo hecho sentar a la diestra de su trono.
En esta época la palabra señor está desprovista del significado de antaño, pero antiguamente era un título que unos pocos poseían.
En griego la palabra usada es Kyrios. Este vocablo abarca varios significados: amo, dueño, jefe, autoridad máxima, soberano.
Es por eso que cuando decimos que Jesucristo es nuestro Señor (Kyrios) estamos diciendo.
“Jesucristo es mi amo, mi dueño, mi jefe, le pertenezco, señorea sobre mi persona, mi vida y sobre todo lo que soy y sobre todo lo que tengo.
¿Realmente nos damos cuenta de lo que esto significa?
¿Cuál debe ser la actitud de alguien hacia su amo?
De obediencia, de sumisión, de entrega…
Recuerda lo que Jesús nos dijo: “no todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad del Padre…”
Pidamos la guía del Espíritu Santo para detectar si en todas las áreas de nuestra vida Jesucristo es el Señor.
¿Es el Señor de mi vida?
¿Es el Señor en mi familia?
¿Es el Señor en mis relaciones?
¿Es el Señor en mi trabajo?
¡Seguramente será necesario hacer algunos cambios!

Dios mío, ayúdame a través del Espíritu Santo a hacer en mi vida los cambios, las transformaciones necesarias para que sólo reine el Rey de Reyes y Señor de Señores, para que Señoree Cristo absolutamente en todas las áreas. En el Nombre de Jesús, Amén, Amén y Amén.


jueves, 1 de octubre de 2015

¡NO TE CONFORMES!

Mujeres que están en su tiempo de avanzar
Dios puso en las mujeres una gran capacidad creativa, el problema es que no confiamos en nosotras mismas y vamos adaptándonos a lo que los otros dicen de nosotras, a lo que los otros quieren o
esperan de nosotras.
Hoy te invito a que armes tu propio modelo de mujer, no para agradar a los demás, sino para agradar a tu Padre, Maestro, Amigo, Guía, Consejero, Creador…
Él llama a las mujeres escondidas en el redil de las ovejas que tienen sueños y que saben que nacieron con un propósito.
Mujeres que saben que todo requiere un esfuerzo y que se quieren destacar tendrán que ir más allá, hacer la milla extra.
Debes atreverte, Jesús te empujará más allá.
¿Qué es necesario?
1.- Tener convicciones FIRMES, saber de dónde vienes, dónde estás ahora y hacia dónde te diriges.
Dios nos diseñó para el éxito, la bendición y el avance.
¡No vuelvas atrás! Si ya has tomado una decisión…
¡No retrocedas! ¡No desistas! ¡No te paralices!
¡Es tu tiempo de avanzar!
2.- Saber cuáles son las responsabilidades propias y cuáles las ajenas. Cada uno deberá asumir lo que le corresponde.
¡No tengas miedo a equivocarte! ¡Mantente firme en el tiempo y determínate!
3.- Dios resolverá tus crisis espirituales revirtiendo a favor las situaciones negativas, transformando todo fracaso en VICTORIA. Todas las desesperanzas en ESPERANZAS, el lamento en baile, la tristeza en alegría, la pobreza en prosperidad.
Eres la hija del Rey, Él te ha creado experta. El Espíritu Santo trabaja conmigo y me irá mostrando y enseñando todo lo que el Padre ha creado sólo para ti.
¿Sabes cuál es el único secreto?
Es entregarle el control de tu vida, para que él tome las riendas y la dirija. Porque sólo tu creador, tu hacedor, sabe qué es lo mejor para tu vida.
Él sabe la historia completa…¡¡¡conoce el final!!!
Dios cree en ti
Tú crees en Dios
Por lo tanto… Tu debes creer en ti
¿Qué dice Dios de Ti?
Que eres su especial tesoro.
¿Cómo quiere verte?
Sana, feliz y en VICTORIA.

¡¡¡ANIMATE A CREER EN VOS!!!

Señor, en el Nombre de Jesús, te doy gracias porque me elegiste, me llamaste y escribiste mi nombre en el libro de la vida, esto es un gran privilegio.
Ayúdame a creer en mí, a verme como vos me ves, con Tus ojos de amor. Hoy me determino y no escucharé los susurros del enemigo cuando me digan que valgo poco, que no puedo, le contestaré que TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE. Amén, Amén y Amén.