lunes, 11 de junio de 2018

¡LIBRES DE AFÁN!

¿Quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo? (Lucas 12:25)
Pertenecemos a una sociedad devorada por el afán, la inmediatez, con una enorme dificultad para encarar procesos de larga duración...
Todo fomenta el ¡YA! El problema se presenta cuando aplicamos estos mismos ritmos a las relaciones humanas...
En realidad, ni una pareja, ni una familia, ni una amistad, se forjan de manera ultra rápida. 
Entonces, no nos tomamos el tiempo necesario, nos llenamos de ansiedad y afán... 
Nos cuesta aquietar nuestro cuerpo y ni qué hablar de nuestra mente. 
Las emociones entran en ebullición y ...¡los resultados pueden ser desastrosos!
Los procesos llevan su tiempo... es necesario educarnos para la espera. Esperar "algo" requiere una cualidad llamada PACIENCIA... La paciencia es un "fruto" del Espíritu Santo.
Esperar con paz, no es una espera pasiva, sino es activar la FE, sabiendo con certeza en nuestra mente y corazón, que lo esperado se concretará.
Esa  expectativa brota de lo más profundo de nuestro ser y se apoya en la certeza de conocer en quién hemos confiado. 
Depositamos nuestra confianza en un Dios Todopoderoso que no miente, ni se arrepiente. A su lado, los problemas son muy pequeñitos, aunque a nuestra perspectiva humana pueden parecer enormes, ante Su Poderosa Presencia, son insignificantes... 
De este modo, nuestra esperanza nos libera de todo afán, dejando cada uno de los problemas en sus manos, convencidos de que Él se ocupará porque nos ama y quiere lo mejor para sus hijos... 
Quien sabe esperar... no desespera... Se ocupa... no se preocupa... 

domingo, 6 de mayo de 2018

DEJÉMONOS GUIAR POR EL ESPÍRITU...



“Un ángel del Señor habló a Felipe diciendo: levántate y ve hacia el Sur…” (Hch. 8:26)

Es necesario que estemos dispuestos a dejarnos guiar por el Espíritu Santo.
¿Cómo? Obedeciendo su voz silenciosa en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestro espíritu.
¿Cuál debe ser mi actitud cuando “escucho” que el Espíritu Santo está hablando? Debemos imitar a Felipe “entonces él, se levantó y se fue” (v27)
Si queremos ser usados, instrumentos útiles en manos del Señor, debemos tener una actitud decidida, valiente, pero sobre todo, OBEDIENTE.
Muchas veces “viene” a nuestro pensamiento una persona, o soñamos con ella. ¿Qué hacer?
Lo primero, allí, donde estemos, entregársela al Señor en oración, después, en cuanto podamos, tratar de comunicarnos con ella por algún medio.
De no ser posible, seguiremos orando por ella y por sus necesidades.
Son numerosas las oportunidades en las que llamamos telefónicamente a alguien o le enviamos un mensaje de texto y nos manifiesta estar pasando por una situación donde necesitaba una palabra de aliento.
Como en este pasaje, donde Felipe es enviado por el Espíritu Santo para hablar con un etíope que estaba necesitando escuchar las buenas nuevas del evangelio. Su corazón estaba preparado, pero necesitaba la luz de Cristo que iluminara la Palabra y abriera sus ojos.
Como resultado de la actitud obediente de Felipe, el eunuco creyó y se bautizó y dice la Palabra que siguió gozoso su camino.
Cuando estés dispuesto/a a AVANZAR, aparece gente, el Espíritu Santo los impulsa y Dios los atraerá hacia ti para que te ayuden y te bendigan, como al eunuco.
El Espíritu guía, Dios prepara la tierra y da el crecimiento, pero necesita que nosotros estemos dispuestos a ponernos en acción, a plantar y a regar.

¡SEAMOS SENSIBLES Y OBEDIENTES A LA GUÍA DEL ESPÍRITU!

Señor, en esta hora me determino a obedecerte y dejarme guiar por el Espíritu Santo. En el Nombre de Jesús te pido que abras mis oídos para poder escuchar tu voz silenciosa hablando a mi corazón y mis ojos para ver la necesidad del otro y ponerme en acción.
Tú pones en mí tanto el querer como el hacer, concédeme ser cada vez más sensible y obediente a la guía del Espíritu Santo.
¡Gracias! Sé que me Tu oído está atento a mi clamor y lo harás.  Amén, Amén y Amén.


viernes, 20 de abril de 2018

¿DEMASIADO TARDE?


“La gloria de los jóvenes es su fuerza, Y la hermosura de los ancianos es su vejez” (Pr. 20:29) 
Tal vez nuestros sueños han quedado sepultados en el rincón más oculto del olvido… Es posible que sintamos que los errores cometidos en el pasado son imperdonables… Podría ocurrir que veamos un futuro desolado y vacío… 
¿Qué hacer?... Es necesario resistir a los pensamientos torturantes que repiten una y otra vez con voz silenciosa pero implacable…”ya pasó el momento”… “es demasiado tarde”…
Cualquiera que sea la situación, es necesaria la actitud de NO RENDIRSE… Puede que hoy estés atascada/o en medio de una rutina agobiante… ¿Sabes qué es necesario?... Un toque del Señor… eso es lo que marcará la diferencia…
No importa la imagen que nos devuelve el espejo… ¡Hay un gran poder en vos!... Si decidís poner tu vida en manos de Señor, Él tiene la habilidad para escoger el momento oportuno… Su tiempo desafía la razón humana…
Pero… ¡ya soy anciana/o!…
¿Sabes que los ancianos son personas capaces de mover cielo y tierra mediante el poder de su ferviente y sincera oración de fe? Sus manos, surcadas por el paso de los años, desatan el poder celestial cuando se elevan en alabanza y adoración… cuando se juntan en oración… 
Nunca somos demasiado mayores para Dios, siempre somos necesarios/as y de gran utilidad en el Reino, hasta el último suspiro…
¿Sabes por qué? Porque durante nuestra vida hemos aprendido a desplegar la FE y desarrollar la paciencia para esperar, sin perder la confianza. Todo nuestro andar se ha transformado en un conjunto de lecciones que pueden servir de testimonio a otros.
Hemos desarrollado una relación de amistad con Dios por haber caminado día a día, hora a hora, minuto a minuto a su lado... Hemos logrado la calma y la sabiduría que sólo otorgan los años vividos. Dios ha dejado lo mejor para el final de nuestra vida… Él tiene preparadas cosas que nuestra mente finita ni siquiera podría imaginar. 
El plan de Dios se realiza en Su tiempo y… para este tiempo hemos nacido. Como personas mayores ocupamos un lugar especial en el corazón del Padre… Es necesario que mantengamos siempre encendido el fuego del Espíritu, la llama siempre encendida, la pasión renovada en cada una de las cosas que emprendamos…

NUNCA ES DEMASIADO TARDE… EL KAIROS DE DIOS ES PERFECTO…

martes, 10 de abril de 2018

Amor que sana...

"... la plenitud de Aquel que todo lo llena en todos" (Ef. 1:23)
                                   
                                                      Y cuando irrumpe el desamor...
 aparece tu amor, sanando heridas...
Como un vaso de agua fresca,
en el medio del desierto...
Como brisa que aleja
ingratitudes y desencuentros...
Como dulce caramelo,
ante los ojos de un niño...
Como río de vida
  que salpica tu alegría.

   Tu amor lo llena todo...
  Avanza y a su paso
      cicatriza emociones...
      pensamientos... dolores.

   Tu amor es vitamina,
   para un cuerpo cansado...
   Tu amor es optimismo
      al desesperanzado.

   Y tu amor transforma vidas,
        revirtiendo lo malo...
        liberando de culpas...
       Contrarresta el engaño
        del enemigo que quiere
           del camino apartarnos...

Gracias Señor!!! por tu infinito amor, tus amorosos cuidados y tu protección... En tu compañía... ¿quién puede padecer soledad? Eres el único que NUNCA nos va a fallar... 
Vivimos rodeados por el amor del Padre, la gracia del Hijo y la comunión del Espíritu Santo...



viernes, 30 de marzo de 2018

¡ESTO ES PARA MÍ!


“Antes que te formase en el vientre te conocí y antes que nacieses te santifiqué…” (Jer.1:5)
Siempre que leamos la Biblia y “hallemos” una promesa, repitámosla en primera persona.
Leer Toda la Escritura en primera persona es una manera de comprobar de forma gráfica y que se grabe en nuestra mente que el sacrificio de Cristo, el plan de salvación de Abba Padre (papito) fue hecho por mí, por ti, por cada uno de nosotros.
Casi todos al venir a Cristo tenemos una autoestima muy baja y por diferentes experiencias vividas nos sentimos inmerecedoras.
Nos cuesta mucho sentir que nos aman…
Entonces cuando leemos o escuchamos del gran amor de Dios, del gran sacrificio de Jesús percibimos que fue por toda la humanidad, así globalmente, pero no individualmente por mí.
¿Sabes? Él te pensó, te imaginó, antes de la fundación del mundo, eres su especial tesoro, te tiene esculpida en la palma de sus manos.
Tu nombre está escrito en el libro de la vida, quiere que tengas vida, pero vida en abundancia, quiere llenar tu boca de risa y tus labios de júbilo y alabanza.
Hoy Dios te mira con ternura y te dice:

Cuando tú puedas sentir mi amor…
Cuando tú puedas aceptarlo,
dejarás de buscar en cualquier parte.
Cuando tú puedas rendirte a mí,
ya jamás recogerás migajas de amor.
Cuando tú puedas sentir que te amo,
permitirás que te alcance mi perdón…

Entonces…
Acallarás tu corazón
Y en el silencio
Y en la quietud
Te rodeará mi paz
Por fin abrirás tus ojos
¡Y me verás!

¡Gracias Señor! Abre mis ojos para que te pueda ver, abre mi corazón para que pueda sentir tu amor, aceptar tu perdón y no buscar en ninguna otra parte porque en Ti encuentro todo lo que necesito para calmar el vacío de mi alma. Te lo pido en el Nombre de tu Hijo Jesucristo Amén, Amén y Amén.



jueves, 22 de marzo de 2018

De espaldas a Dios



“Necio esta noche vienen a pedir tu alma"   (Lucas 12:20)


“Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos” (Lucas 17:26-27)


  

martes, 13 de marzo de 2018

RIQUEZAS Y HONRA


“Largura de días está en su mano derecha; En su izquierda, riquezas y honra” (Pr. 3:16)

¿Cuáles son los requisitos para alcanzar estas bendiciones?
La misma Palabra nos contesta este interrogante: “Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová” (Proverbios 22:4)
O sea que las condiciones indispensables para logarlo son:
      1)      La humildad
      2)      El temor de Dios
Necesitamos humildad para reconocer nuestros errores y estar dispuestos a enmendarlos. Es preciso tener un espíritu enseñable, siempre dispuesto a escuchar un buen consejo de personas que tengan un buen testimonio.
Humildad para pedir perdón cuando sea necesario, para reconocer que hemos actuado mal, que hemos pensado mal, que hemos hablado mal.
Temor de Dios, que no es miedo, por supuesto, sino que se trata de un respeto reverente que conlleva la necesidad de agradarlo en todo para reconocerlo como Señor, Amo, Dueño de nuestra vida y reconocerlo en cada una de las circunstancias que me suceden.
Obedecer su Palabra es amarlo con todo nuestro corazón, es adorarlo en espíritu y en verdad.
Servirlo, sirviendo a los demás, ganando almas para Cristo, dando testimonio de Su infinita bondad y fidelidad suprema, es tener temor de Dios.
Nuestra vida entera debe estar impregnada de humildad y temor de Dios, no como algo esporádico, sino como una forma de vida permanente, un testimonio constante.
Entonces, larga vida, riqueza y honra, será nuestra remuneración.
Dios quiere llenar tu vida de bendiciones hasta que sobren y abunden, porque te ama infinitamente, estás esculpida/o en la palma de Sus manos.

Señor, en el Nombre de Jesús, ayúdame a ser humilde y obediente. Que el temor de Ti sea lo que rija mi vida. Quiero tener larga vida, riquezas y honra y estoy dispuesta/o a pagar el precio.
¡Espíritu Santo!, trabaja en mí, para que pueda desarrollar estos requisitos indispensables para lograr una vida plena. ¡Gracias, sé que me escuchas! Amén, Amén y Amén.