lunes, 27 de junio de 2011

EL PODER SANADOR DE LA RISA

La risa y el buen humor son el gran regalo de Dios para liberarnos de la tensión en la vida.
La risa es una oportunidad para superar las limitaciones que muchas veces no nos permiten ver a Dios con claridad.
Dedica tiempo a reír cada día… es muy bueno para el alma y también para el cuerpo. Es una emoción espiritual profunda y sanadora. Además la risa es una forma económica de mejorar la salud.
Nuestra sociedad está cada vez más atribulada y angustiada.  Las malas noticias se multiplican y tornan nuestro cielo cada vez más oscuro presagiando tempestades. Nos llevamos las manos a la cabeza, los latidos del corazón parecen aumentar y sentimos una fea sensación de inseguridad y desprotección.
¿Que nos dice la palabra de Dios acerca de esto?

 “Entonces nuestra boca se llenó de risa y nuestra lengua de alabanza. Entonces decían entre las naciones: «¡Grandes cosas ha hecho el Señor con estos!” (Sal 126:2)
“Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis”. (Lucas 6:21).
“Él llenará aún tu boca de risas, y tus labios de júbilo”. (Job 8:21).

Debemos oxigenar el cuerpo, la mente y el espíritu con el remedio saludable de la risa.
La risa es una profunda emoción espiritual y por lo tanto es sanadora. Es una parte integral de la salud emocional, ya que es liberadora de tensiones.
Los niños ríen un promedio de 300 veces al día, los adultos reímos un promedio de 15 veces diarias.
¿Será por eso que el estrés se incrementado con el paso de los años?.
Los matrimonios que saben reír a menudo, raras veces terminan en divorcio.
Los malos sentimientos desparecen cuando en medio de una situación tensa, un chiste llega para hacernos ver cuán absurda era la pelea.
Cuando las personas ríen juntas se sienten más unidas y pueden sobrevivir los momentos duros de la vida más fácilmente que aquellos que no se detienen para reír.
Aprendamos a reírnos de vez en cuando de nosotros mismos, esto permite la auto aceptación y baja los niveles de stress en forma muy determinante.
Alguien dijo: -“Quién no sabe de vez en cuando reírse de si mismo, aún no ha entendido el chiste”


lunes, 20 de junio de 2011

DULCES SUEÑOS

Muchas veces nos levantamos por la mañana tan agotados como cuando nos acostamos la noche anterior.
Cuando esto sucede, tendremos que realizar una tarea de observación y tratar de recordar en qué estábamos pensando los últimos cinco minutos antes de dormirnos.
"Lo que pienses durante esos cinco minutos, va a condicionar tu dormir y esto determinará cómo será tu próximo día".
Los especialistas nos dicen que cuando dormimos nuestra percepción consciente descansa, pero la mente inconsciente permanece activa.
Cuando la mente consciente está "fuera de acción", la subconsciente asume el control.
El subconsciente cumple con las órdenes que recibe, aún cuando no estemos al tanto de ello.
Si los últimos minutos antes de dormir los inviertes preocupándote, el subconsciente graba este sentir, lo cataloga como temor y entonces actúa como si fuera realidad.
Como resultado, los músculos permanecen en tensión, los nervios están de punta y los órganos del cuerpo se alteran, lo que significa que el cuerpo no está descansando, en realidad.
Es por eso que debemos evitar ver noticias, películas de terror o demasiado violentas, antes de acostarnos.
Si en esos últimos minutos hacemos una lectura gratificante, o leemos reflexionamos acerca de la Palabra de Dios,  nuestro último pensamiento será calmado y alentador.
El sistema nervioso interpretará: "Todo anda bien", y pondrá el cuerpo en un estado de relajamiento y paz.
Esto te ayudará a despertar estimulado, fortalecido y confiado.
Muchos de los días que comienzan mal, se deben a la noche anterior, a esos últimos cinco minutos críticos de pensamientos conscientes.
Nosotros podemos afectar nuestra mente consciente con ideas saludables, positivas y preparar así el camino para una noche de verdadero descanso.

“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente”.  (Salmo 91:1)

“En paz me acostaré, y así mismo dormiré; porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado”.(Salmo 4:8)

“A sus ángeles mandará cerca de ti, que te guarden en todos tus caminos”. (Salmo 91:11)

Prueba y prepárate para tener ¡¡¡DULCES SUEÑOS!!!


sábado, 11 de junio de 2011

ACEPTAR LAS LIMITACIONES


A veces vamos por la vida tan acelerados que no podemos detenernos a gozar del paisaje, a escuchar el canto de los pájaros o el sonido de las hojas secas debajo de nuestros pies.
Es entonces cuando Dios nos pregunta: … ¿dónde vas tan apurado/a?... ¿qué tan importante es lo que tienes que hacer que no dispones tiempo para disfrutar de todo lo hermoso que he creado para ti?.
Sólo cuando tenemos alguna limitación que nos obliga a bajar el ritmo y andar más despacio, es que podemos reparar en toda la hermosura que nos rodea.
No se sabe por qué razón, pero en numerosas oportunidades nos sentimos más completos, cuando hay algo que nos falta.
Cuando lo tenemos todo, no nos damos cuenta de valorar lo simple y cotidiano.
Cuando podemos aceptar y asumir  las propias limitaciones, podremos seguir disfrutando de lo que sí poseemos, sin sentir que hemos fracasado.
Podremos perder cosas o seres amados, sin sentir por ello que estamos incompletos.
Atravesar experiencias fuertes y salir bien parados, sintiéndonos enteros, a pesar de todo.
Cuando seamos capaces de aceptar que la imperfección es parte de la condición de seres humanos y vivamos sin renunciar a disfrutar, habremos alcanzado el título de seres íntegros.
Dios no nos pide que no cometamos errores, eso sería imposible, somos seres falibles y…¡ Él lo sabe!...¡ si es nuestro creador!.
Lo que sí nos pide es que seamos seres íntegros y completos, tal cual él nos hizo.
Que nos arriesguemos a amar, que tengamos un corazón compasivo y perdonador, que no alberguemos oscuros sentimientos de envidia hacia el otro y que podamos alegrarnos con sus logros.
Que reconozcamos...¡¡¡ que ya tenemos la felicidad depositada en nuestro interior!!!.
Recién allí podremos alcanzar una sensación de continuo gozo a pesar de las circunstancias que nos rodeen, sabiendo que podremos levantarnos como el águila y retomar nuestro vuelo.
"Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos". (Mateo 5:3)

sábado, 4 de junio de 2011

POR AMOR

Me llamó mucho la atención un artículo que leí acerca de la reproducción de los pulpos.
Después de que el macho de pulpo ha fecundado los huevos en el manto de la hembra ésta busca una pequeña cueva en la roca.
Una vez encontrado el lugar incluye una serie completa de huevos en una delgada tira de gelatina fijándola, por uno de sus extremos al techo de la cueva. Estas agrupaciones verticales se asemejan a pequeñas ristras de ajo y pueden contener hasta 1.000 huevos de 6 mm. de longitud.
Una hembra puede poner hasta 180.000 huevos en sólo dos semanas, de los cuales nacerán sólo un diez por ciento.
Del techo cuelgan los racimos de huevos, ella los cuidará, los limpiará y tratará de que se mantengan aireados durante tres meses.
La hembra no abandonará este sitio ni siquiera para ir en búsqueda de alimento.
La dedicación de la madre pulpo es tal, que aún poniéndole el alimento al alcance de los tentáculos, ella seguirá limpiando sus huevos sin prestarle atención.
Por este motivo, exhausta morirá en el preciso momento en que los huevos eclosionen.
Cuando se produce el nacimiento, miles de pulpitos gelatinosos y transparentes cubren a su mamá y es probable que tomen su primer alimento de ella, ya que su cuerpo es rico en proteínas.

¿Constituye esto un sacrificio por amor?

¡¡¡Por supuesto que no!!! ... esto obedece simplemente al cumplimiento de un ciclo de vida.
Pero nosotros sabemos que sí hay alguien que murió por amor para que todos nosotros tuviésemos el primer alimento espiritual “el pan de vida”. Jesús es el pan de la vida quien mediante su sacrificio en la cruz del calvario murió por ti y por mí para reconciliarnos con el Padre y regalarnos la Vida Eterna.

"Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de Él.
Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida". (Romanos 5:8-10)

sábado, 28 de mayo de 2011

¡¡¡PRONTO AUXILIO!!!

S.O.S., Save Our Souls significa: salven nuestras almas. Es la señal de socorro más utilizada internacionalmente, lanzada por quien está en peligro.

Esta señal se emplea cuando se ha perdido toda esperanza de salir de un problema por los propios medios. Se remite pa ra que alguien acuda al rescate.

Existen también S.O.S. emocionales y espirituales. Muchas veces erramos en nuestro camino y no encontramos la salida.

Al vivir sin Dios, perdemos el rumbo y no podemos vislumbrar dónde está el horizonte.

Es por eso que Dios espera la señal de S.O.S. cuando en un momento determinado de nuestras vidas, reconocemos que solos no podemos y recurrimos a la intervención divina.

Cuando el apóstol Pedro comenzaba a hundirse en medio de las olas del mar de Galilea, clamó a Jesús diciendo: “Señor, sálvame” (Mateo 14:19-31). Inmediatamente Jesús extendió su mano para asirlo fuertemente y salvarlo de una muerte segura.

El que lanza un S.O.S. no discute sobre los medios utilizados por los salvadores sino que acepta con agradecimiento todo lo que se hace para socorrerlo. Jesús quiere ayudar a quien desde lo más profundo de su desesperación, de su tristeza, de su dolor, se vuelve a Él para ser perdonado, comprendido, amado y consolado.

                                JESÚS ES EL SALVADOR, NO EXISTE OTRO.

“En ningún otro hay salvación; no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. (Hechos 4:12)

Gracias Jesús, por ser nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Hoy decido aferrarme de tu mano, para avanzar seguro/a, aunque todavía no vea claramente el sendero. Amén

sábado, 21 de mayo de 2011

MARCAR LA DIFERENCIA

Una película que me encanta y la recomiendo es “Cadena de favores”. Muestra la capacidad de contagio de la bondad humana, a través de los pequeños gestos solidarios que cada persona realiza. Estos permiten cambiar el mundo y a las personas, sin importar su edad, ni condición.
Los alumnos de 7º grado animados por el profesor de Ciencias Sociales pretenden marcar una diferencia. Deben realizar un proyecto que consiste en buscar métodos para mejorar el mundo, comenzando por la comunidad que los rodea.
Uno de los chicos, toma muy en serio la propuesta de su profesor e inventa un sistema tan simple como ingenioso.
Su idea consiste en ayudar a tres personas para lograr algo que no podrían alcanzar por sí mismos, y en lugar de que el favor le sea devuelto a uno, cada una de esas tres personas deberá ayudar a otras tres y así sucesivamente.
Esta estructura piramidal aplicada a la mejora del mundo comienza a dispersarse por los Estados Unidos ayudando a mucha gente en el proceso. La actitud de Trevor (así se llama el protagonista) logra marcar una diferencia.
El niño invita a un hombre sin hogar a dormir en su garaje. Ignorante de este arreglo, la madre se despierta una noche para encontrar al hombre que estaba arreglándole la camioneta. A punta de pistola, ella le exige que se explique. Él le muestra que ha logrado arreglar la camioneta y le cuenta acerca de la amabilidad de Trevor. Le dice:- «simplemente estoy devolviendo el favor».
Esto es lo que Jesús tenía en mente en una de las últimas conversaciones con Sus discípulos. Quería mostrarle hasta dónde llegaba Su amor y que ellos pudieran mostrarlo a los demás, de esto se trata “La gran comisión”.
Antes de la última cena juntos, se quitó el manto, se ciño una toalla alrededor de la cintura, y comenzó a lavarles los pies.
Pensemos que esto fue algo escandaloso para la época, en la que sólo los esclavos tenían a su cargo esta tarea. Era un acto de servidumbre y un símbolo que señalaba el sacrificio, la pasión y la humillación de Jesús en la cruz.
¡¡¡Qué diferente se vería nuestro mundo si les diéramos a los demás el tipo de amor que Dios nos ha dado a nosotros por medio de Jesús!!!.
¿Cómo hacerlo?
  • Para conocer el amor, abramos nuestro corazón a Jesús.
  • Para mostrar el amor, abramos el corazón a los demás.

Porque os he dado ejemplo, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. (Juan 13:15)


sábado, 14 de mayo de 2011

TIEMPO DE COSECHA

La madurez es el arte de vivir en paz con lo que es imposible cambiar. No me gusta decir que es el invierno (como muchos la llaman), sino la estación de la cosecha, donde nos preparamos para recibir los frutos de todo lo que hemos sembrado a lo largo de nuestra vida.
Es cuando nos aceptamos a nosotros mismos y hacemos las pases con nuestro cuerpo, disfrutando sin culpas de cosas ricas (aunque engorden).
Es cuando aprovechamos libremente nuestro tiempo (por primera vez en muchísimos años).
Es cuando podemos hacer cosas ridículas (a la vista de los demás), pero que nos gustan y nos divierten.
Es cuando aprendemos a conocernos y hasta  a reírnos de nosotros mismos.
Es cuando decidimos amigarnos y  a perdonarnos por los errores cometidos.
¡Sí, es verdad!. Muchas veces nos miramos al espejo y nos sorprendemos por la persona que vemos reflejada allí.
Pero…¿ cambiaríamos lo vivido por tener menos arrugas o el abdomen más plano?.
Absolutamente…¡¡¡¡¡¡¡¡ no!!!!!!!!! Después de todo, nuestra mirada y nuestra sonrisa, aunque con más surcos…¡¡¡siguen siendo las mismas!!!.
Cuando envejecemos, es más fácil ser positivos, ya que estamos menos preocupados por el qué dirán y vivimos menos pendientes  de la aprobación de los demás.
¡Es una época de libertad!, donde DECIDO no lamentarme por lo que no pudo ser, ni hacerme problemas por lo que será.
¡¡¡ESTOY VIVA/O y el día es HOY!!!.
No malgastaré mi tiempo quejándome, sino que trataré de amar generosamente, hablar amablemente y vivir a pleno. Disfrutar todo lo que pueda. Atesorar los buenos recuerdos y soltar los malos. Aprender a ver con los ojos del alma. Sonreír cada mañana porque Dios me despierta regalándome un nuevo día.
Nunca es viejo el que conserva la esperanza, el que vive con el corazón alegre (aún en la adversidad), el que no pierde la capacidad de soñar...
¡¡¡NO PERMITAS SENTIRTE VIEJO/A!!!.
Dios, que es el dueño del tiempo, hará que vivas los mejores años de tu vida. Todo lo amargo se transformará en dulce. Él pondrá los ingredientes de gloria que tal vez están faltando en tu vida.
Sólo tienes que renovar tu mente y reconocer que “…aunque el hombre exterior se va desgastando, el interior se renueva día a día” (2º Cor.4:16)”.
“Era Moisés de edad de 120 años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor” (Deut. 34:7)