sábado, 31 de marzo de 2012

RESCATE Y ADOPCIÓN


Hoy quiero compartir con ustedes una historia que tocó el corazón y que me llevó a reflexionar.
Cierta tarde, la casa de una joven viuda se incendió. A pesar de la ardua tarea realizada por los bomberos y paramédicos para poder salvarla, la señora murió intoxicada por el humo.
Afanados por controlar las llamas, no se dieron cuenta de que su pequeño hijito, estaba dentro de la casa. 
Pero un hombre que pasaba por el lugar, contempló la escena y rápidamente se puso en acción. Observó un tubo al lado de las llamas que llegaba a la ventana donde se había asomado el niño.
Sin dudar ni siquiera un instante, se deslizó por el tubo, quemándose las manos,  hasta donde estaba el niño y lo tomó en sus brazos, salvándole la vida.
Tiempo después se realizó una audiencia para ver cuál de los familiares calificaba para adoptar al niño. Pero, a criterio de los jueces, ninguno de los presentes cumplía los requisitos necesarios.
De pronto, para sorpresa de todos, ingresó a la sala un hombre desconocido para todos los allí presentes.
Caminó lentamente hacia el juez, con las manos dentro de los bolsillos y le dijo: - "Señoría, no tengo riquezas ni negocios que me hagan competir contra todos los que aspiran a adoptar al niño, pero ansío hacerlo".
El juez asombrado le respondió: -"¿Entonces qué hace usted aquí?, alguna razón debe mostrar por la que quiera adoptar al niño".
- "Solo tengo estas muestras de amor ", dijo con voz pausada, al tiempo que mostraba sus manos blancas, quemadas y llena de cicatrices.
El niño al verlo reconoció al hombre que le había salvado la vida y con la carita feliz, corrió hacia él y lo abrazó.
Dejo que tú imagines el final de la historia.

Jesús pagó por ti un precio incalculable en la cruz del calvario. Entregó su vida para salvar la tuya, y también te lleva esculpido/a en las palmas de sus manos.
El quiere adoptarte como su hijo, cambiar tu angustia, tu dolor y tu enfermedad por su alegría, riqueza y vida eterna.

¿Aceptas hoy su adopción?
¡¡¡Corre como el niño, abrázalo!!!
Comienza a caminar disfrutando de la Vida Abundante por la que Él se entregó voluntariamente!!!

"Porque de Tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." (Juan 3:16)

"En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por Él." (1º Juan 4:9)

jueves, 15 de marzo de 2012

LA PODA


Cuando era pequeña, en la cuadra de mi casa, había enormes plátanos. Uno de ellos corría el riesgo de caerse porque su tronco estaba hueco. 
Los leñadores llegaron una mañana, con sierras automáticas y hachas. Los vecinos se reunieron para presenciar el evento. Suponían que los hombres empezarían a cortarlo por el tronco principal, pero los hombres colocaron escaleras y comenzaron a podar las ramas más altas.
De arriba hacia abajo cortaban desde las más pequeñas hasta las más grandes. Así cuando terminaron con la copa del árbol, sólo quedaba el tronco central. En poco tiempo aquel poderoso árbol yacía cuidadosamente cortado en el suelo.
El más experimentado leñador explicó que cortando el árbol cerca del suelo, antes de quitar las ramas, se vuelve incontrolable y en su caída, puede producir destrozos.
Es más fácil manejar un árbol cuando más pequeño se le hace.
Lo mismo ocurre con las preocupaciones que van creciendo en cada uno de nosotros. Llega un momento en que no las podemos manejar. Es aconsejable podar apenas aparecen los pequeños obstáculos que nos impiden el disfrutar de cada día.
Quitando desde el comienzo los pequeños problemas podemos, gradualmente ir llegando al tronco principal de nuestras preocupaciones. Será necesario quitar las ramas de la preocupación una a una, ocupándonos, sin preocuparnos.
Será necesario reconocer nuestros errores, tener el valor para enfrentarlos, establecer prioridades y mantener la determinación para ir librándonos poco a poco de todo el peso que nos impide trabajar, crecer, disfrutar y vivir la vida plena y abundante que Dios quiere que tengamos, transformando nuestras ansiedades, miedos y afanes en esperanza, fe y paz.

Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros
(1º Pedro 5:7).

¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? (Mateo 6:28)

jueves, 1 de marzo de 2012

EN LA RECTA FINAL…


“No me deseches en el tiempo de la vejez; no me desampares cuando mi fuerza se acabe. Aun en la vejez y en las canas, no me desampares, oh Dios…” (Salmo 71:9-18)

Una vez por semana visito un hogar de ancianos. Estando con ellos tengo la posibilidad de observar y analizar las distintas reacciones de las personas que transitan por la etapa final en el  largo camino de su vida.
Los más afortunados que pueden desplazarse, tienen sin embargo, un andar lento y taciturno.
Cargan en sus espaldas ¡una larga vida llena de experiencias! Alegrías, tristezas, logros y frustraciones…
Muy pocos son los que se resisten a la entrega y siguen acariciando sueños y proyectos.
Otros, confunden el pasado con el presente y no vislumbran futuro...
En numerosos casos, mucha soledad los rodea, carencia de afecto y de misericordia de parte de aquellos a los que tal vez dedicaron muchas horas de cuidado, tiempo y esfuerzo.
Es triste ver el menosprecio, que algunos demuestran hacia aquel manantial inagotable, de historias y sabiduría acumulados con los años.
Sus manos callosas y arrugadas, hablan de trabajo duro y constante.  Nos podrían dar lecciones acerca de cómo levantar al caído, llevar consuelo, o de arrullar a un niño para que se duerma más tranquilo.
Definitivamente, la vida nos pondrá también al ras, un día. Igualará los desniveles de los que ahora tal vez alardeamos, ignoramos o incluso renegamos, debido a nuestra intolerancia y apuro.
Si en nuestra familia, en la Iglesia, o en la comunidad tenemos cerca un anciano, considerémonos privilegiados.
Quizás por medio de ellos, Dios nos brinda la oportunidad de servir. Quizás nos quiera enseñar a amarlos, a visitarlos, a compartir tiempo con ellos, a escuchar sus historias, aunque muchas veces la realidad venga mezclada con sus fantasías.
Vamos a transitar con ellos como copilotos, esta recta final, teniendo en cuenta que como todo lo que se da, vuelve multiplicado, otros lo harán con nosotros, algún día.
Acompañemos este proceso, en el que cambiarán este  “vestuario corruptible”, que han vestido toda su vida, por uno “glorioso e incorruptible”, apto para habitar eternamente en las moradas celestiales.
 Honremos al Señor, honrando al anciano, porque este es su mandato:

“Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano” 
(Levíticos 19:31)

jueves, 16 de febrero de 2012

CONSTRUYENDO LA AUTOESTIMA


“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina” (Prov. 12:18)

En demasiadas oportunidades los mayores (padres, maestros, figuras de autoridad, etc.) “robamos” la autoestima de los niños (y aún de los adultos) con nuestras frases descalificadoras.
Si crecemos escuchando “no servís para nada, no lograrás nada”, lo creeremos y nuestras acciones irán encaminadas hacia ese fin.
Gran parte de la responsabilidad del fracaso tanto en jóvenes como en adultos se debe al “robo” de la autoestima cuando éramos niños.
Quien no recibe la cantidad normal de elogios y aprecio, los buscará de maneras equivocadas y necesitará la aprobación del entorno de una manera dañina.

Un gramo de alabanza puede lograr más que una tonelada de regalos.

Aquí van algunos tips para tener en cuenta:

1-  Alabar a niños y adultos por las tareas bien hechas y las buenas acciones hacia los demás (generosidad, bondad, honestidad, etc.).  Felicitarlos cuando éstos se esfuercen por hacer las cosas bien, aunque no lo hayan conseguido completamente.
2-  Reconocer que el elogio se necesita especialmente de la gente que es importante para nosotros. Para un niño, los papás son las personas más importantes; así que, cuando ellos lo reconocen, él se siente amado y seguro. En un adolescente, reconocerlo significa ayudarle a superar su timidez y a desarrollar su independencia. 
La alabanza desarrolla generosidad, iniciativa y cooperación. Esto también es válido con adultos (jefes, esposos, etc.)
3-  Nunca comparar, esto genera competencia y rivalidades.
4-  Evitar el ridículo, el sarcasmo y la ironía: el reírse de otro porque no puede hacer bien las cosas puede ocasionar no sólo su enojo, sino su aislamiento y hasta puede conducir a conductas más complejas.
6-  Tomarlos en cuenta: cuando nos tomamos el tiempo para escuchar a los demás y conocer sus intereses, cuando dejamos de lado lo que estamos haciendo y les prestamos atención, edificamos su autoestima.
7-  Aceptar a los demás tal como son, con sus aciertos y yerros, sus capacidades y sus limitaciones. Cada cabeza, es un mundo; todos somos diferentes y debemos aprender a aceptar esas diferencias y respetarlas.

LAS DIFERENCIAS, ENRIQUECEN, NO LES TENGAMOS MIEDO NI LAS RECHACEMOS.

¡¡¡HASTA LA PRÓXIMA!!! ¡¡¡LLUVIA DE BENDICIONES!!!

lunes, 30 de enero de 2012

PROMESAS


Cada nuevo año nos hacemos muchas promesas: pagar las deudas, hacer más ejercicio, comer menos o mejor, reunirnos con amigos, descansar más… Muchas de esas promesas quedan en el camino. 
No sabemos que desafíos nos presentará el nuevo año, pero hay algunos puntos que pueden ayudarnos, si fijamos la mirada “hacia arriba”, hacia quien no es hombre para mentir, ni hijo de hombre para arrepentirse.
1) Lo que pasó en tu vida hasta ahora pertenece al pasado. Dios quiere hacer nuevas todas las cosas en este nuevo año. Si pruebas caminar con Él serás sorprendido/a. Ponte en marcha hacía un nuevo mañana.
2) No mires para atrás y avanza hacia lo nuevo. Quien no se prepara para recibir, no se da cuenta cuando las cosas llegan. Dios siempre tiene preparado algo nuevo para ti. Su gracia y su amor son ilimitados.Pasarás por experiencias que parecían inalcanzables. Aprenderás a vivir en una nueva dimensión, al darle cabida a tu ser espiritual y tomar conciencia de tu Creador.
3) Acepta la compañía del Señor: “no te dejaré ni te abandonaré”  (Josué 1:6) Dios mismo se ofrece a ser tu compañero el resto del camino.
4) Esfuérzate y sé valiente, dice la Palabra. Hace falta firmeza y valor para alcanzar la VICTORIA. No es lo que haces, sino lo que vives lo que determina el resto de tu camino.
5) “Sé fuerte y valiente. ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.”  (Josué 1:9) ¡¡¡Qué gran y hermosa promesa”.
6) Siempre después de las luchas, llega el reposo. Entonces, levantarás tu alma, tu espíritu, tus brazos y tu mente para agradecer a Aquel que no te desamparó en ningún momento. Y serás ejemplo para otros que al ver tus buenos resultados querrán tomar el mismo camino de confianza y plenitud en Dios.
Comienza a disfrutar de este año bendecido… 
¡¡¡El Señor te sorprenderá!!!. ¡¡¡Hasta la próxima!!!.

domingo, 15 de enero de 2012

NUEVAS OPORTUNIDADES

Imaginemos que vamos por un camino y nos encontramos con una piedra… No todos reaccionaremos ante ella de la misma manera.
Si voy distraído, tropezaré.
Si estoy nervioso, tal vez la patee.
Si soy violento/a puedo utilizarla como un proyectil para lastimar a alguien.
Si soy una persona constructiva, la usaré para edificar.
Si soy creativo/a la podré convertir en algo útil, por ejemplo un asiento,
Si soy un artesano, crearé algo hermoso con ella.
Si soy un estudioso podré descubrir en qué era fue formada, cuáles son sus características, etc.
Si soy un escultor, la tallaré hasta convertirla en una obra de arte.
Si soy un coleccionista, la guardaré para exhibir en mi vitrina…

La diferencia no está en la piedra, sino en la actitud del que la encuentra.

“… tiempo y ocasión acontecen a todos” (Eclesiastés 9:11 )

Con este año que iniciamos comienza una nueva etapa, una nueva ilusión, nuevos proyectos y sueños, nuevas oportunidades.
Si estoy aferrada a la mano de mi Señor, que me infunde confianza y seguridad, podré pensar de manera positiva,  aunque a mi alrededor haya personas negativas, que quieran infundirme temor, desconfianza o duda.
No perderé tiempo ni energía cavilando acerca de lo que pudo haber sido y no fue, sino que me prepararé favorablemente para lo que vendrá: experiencias nuevas y mejores que las ya vividas.
Alcanzaré niveles superiores en todos los aspectos de mi vida.
Renovaré mi mente y pasaré a ser un vencedor, un conquistador...
Dios me dice que para el que cree, todo es posible…

Este nuevo año recién estrenado nos ofrece a TODOS las mismas oportunidades, sólo depende de mí, aprovecharlas o dejarlas pasar. 
¡¡¡Determinémonos para vivir la vida abundante que Jesús nos regaló!!!. ¡¡¡Que Dios te bendiga, te guarde y te llene de su paz!!!

domingo, 1 de enero de 2012

¡¡¡AMA A TU DIOS!!!

“Y amarás al señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza.” (Marcos 12:30) 
Con todo nuestro corazón, porque de él mana la vida. Entreguemos a Jesucristo el control de todo nuestro corazón (Él no comparte su gloria con nadie más) para que pueda transformarlo y hacer la obra perfecta que quiere hacer en nuestro ser interior.
Con toda nuestra alma, porque el alma es la que gobierna nuestros sentimientos, es la que predomina en medio del corazón, pero es necesario que ella de lugar al Espíritu Santo de Dios. Cuando nuestra alma se sujeta, podemos empezar a vivir espiritualmente  (como quiere Dios) y nuestra fe crecerá.
Con todas nuestras fuerzas, porque cuando nos parezca que ya no tenemos ninguna, en el preciso momento en que decimos “no puedo más”, la fuerza del poder de Dios a través del Espíritu Santo, las multiplica y podemos seguir.
Con toda mente, es allí por donde “entra” Satanás (si se lo permitimos). ¿Jesús mismo  no padeció sus tentaciones?, pero… no cayó en ella porque tenía clara la visión y el propósito de su existencia.
Es por eso que debemos entregar a Cristo nuestro corazón dejar que él lo trasforme y nos haga libres de todos los engaños del maligno y le podamos decir con certeza “NO HAY LUGAR EN MÍ, JESÚS REINA ALLÍ”.
Muchas Veces nos encontramos como la Tierra antes de la creación

“Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas” (Génesis 1:2)  

Nuestro corazón está desolado, nuestros pensamientos desordenados y nos sentimos vacíos de amor.
Si permitimos que el Espíritu Santo actúe, seremos transformado en un hermoso jardín, similar al Jardín del Edén, donde Él habitará para siempre y nunca más nos sentiremos solos, ni insatisfechos, ni “no merecedores”.
Seremos invadidos con su perfecto amor y su paz que supera todo entendimiento.
Te invito este año 2012 a decidirte a ser una nueva criatura, tendrás una mejor calidad de vida y podrás gozar de los beneficios de ser HIJO DE DIOS.
¿Cómo? Sólo amando a Dios con todo tu corazón, tu alma, tu mente y tus fuerzas.

¡¡¡¡BENDECIDO Y FELIZ AÑO PARA TODOS!!!!