viernes, 29 de marzo de 2013

¡GRACIAS POR JESÚS!


En este día te invito a que agradezcamos juntos el inmenso regalo de amor que en Su infinita misericordia, nuestro Todopoderoso Padre nos entregó.

¡Gracias por Jesús! Padre inmortal

¡Gracias por Jesús! Rey celestial.
Mi Señor y Dios, pensaste en mí
sabías cuánto necesitaba de Ti.

Y tu Hijo vino, vino a morir
Para darme vida… ¡Vino por mí!
Él es el camino para acceder
Al trono de tu gracia, de tu poder.

¡Gracias por Jesús! Tu nuevo pacto de amor
                                                     ¡Gracias por Jesús! Que me salvó
                                                     Con su preciosa sangre me redimió
                                                    ¡Viviré por siempre junto al Señor!

                                                        Ahora el Espíritu habita en mí
                                                        Y ya para siempre tu hija soy
                                                       Él me da el impulso para seguir
                                                         Es mi compañero y guía fiel.

                                                    ¡Gracias por Jesús! Padre inmortal
                                                      ¡Gracias por Jesús! Rey celestial.
                                                       Mi Señor y Dios, pensaste en mí
                                                        sabías cuánto necesitaba de Ti.

"Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo" (Hch 2:21)

sábado, 16 de marzo de 2013

CHATARRA EMOCIONAL


 Cuidamos mucho nuestro cuerpo (y eso está muy bien) tratando de hacer ejercicios adecuados y acordes con la edad y necesidades personales, controlando lo que comemos.
Cuidamos que sea alimento sano, evitamos la comida chatarra, pocas grasas, dieta balanceada, etc.
Pero recordemos que el hombre es un ser tripartito.
¿Qué quiere decir esto?
Que está formado por cuerpo-mente y espíritu.
¿Qué ocurre con lo que “ingerimos” a nivel intelectual y/o espiritual?
¿Estamos cuidando lo que leemos, escuchamos y vemos?
¿De qué llenamos nuestra mente?
“Eso” de lo que nos estamos nutriendo, tendrá repercusiones en nuestros pensamientos, emociones, sentimientos e influirá positiva o negativamente en nuestra vida espiritual.
¿De qué nos estamos alimentando?
Muchos programas de televisión, comenzando por los noticieros que son altamente sensacionalistas, muestran imágenes francamente horribles, que nos llenan de temor, impotencia y sentimientos que nada tienen que ver con pensamientos placenteros y saludables.
Muchas veces esto es lo último que guarda nuestro cerebro y da vueltas en nuestra cabeza durante toda la noche, provocándonos un “descanso” que no es tal.
Nuestra mente queda en estado de “alerta” y nos levantamos cansados y con una sensación de irritabilidad, que muchas veces no podemos explicar.
¡¡¡Cuidemos nuestros pensamientos!!!
¡No llenemos nuestra mente con chatarra, con lecturas que no nos edifiquen, con imágenes que nos intranquilicen y roben nuestro estado de paz y armonía!
¿Cómo podemos hacer para alimentarnos mejor a nivel mental y espiritual?
La palabra de Dios (que la encontramos en La Biblia) es el alimento perfecto para mantener un equilibrio armónico.

“Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón” (Jer 15:16)

Elevar la mente a nuestro Dios en oración, hará que haya gozo en nuestro ser. Leer artículos y libros que nos edifiquen a nivel espiritual, ayudará mucho.
Oremos juntos:

Señor, te doy las gracias porque Tú pones en mí tanto el querer como el hacer. Es por eso que ante tu trono de gracia, en el nombre de Jesús, tu Hijo amado, te pido poder gustar de tu Palabra diariamente para que dirija mis pensamientos, mis palabras y mis acciones. Amén

¡¡¡BUEN PROVECHO!!!

viernes, 15 de febrero de 2013

RESPUESTA A MIS NECESIDADES

“La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor” (Pr 15:1)

La pregunta sería: Siento cierta insatisfacción en mi relación con…(amigo/a, cónyuge, hijos, etc.) ¿Tengo que decírselo?
La respuesta es afirmativa: ¡sí!, por supuesto tiene que expresarlo, pero cuidando el momento y el tono y la forma.
Porque muchas veces rechazamos el modo de ser del otro, o bien, queremos actuar como si fuésemos su conciencia. 
¡¡¡Cuidado!!! Esta no es nuestra tarea, sino la del Espíritu Santo.
Ante una crítica o un juicio, el otro  responde defendiéndose, ya que siente atacado.
Podemos expresar nuestra necesidad, no posicionados en el otro acusándolo, sino expresando lo que nosotros sentimos como una deficiencia en nuestra relación.

NO No me amas                             NO  Nunca me visitas
SI   No me siento amado/a             SI   Extraño nuestras mateadas

Cuando expreso mi necesidad y no culpo al otro, permito que Dios trate con la conciencia de esa persona, que al no sentirse atacada, no necesitara defenderse.
Dios nos manda que nos amemos sin juzgar, si yo ocupo mi lugar al manifestar lo que estoy sintiendo, Dios a través de su Santo Espíritu lo hará sentirse compungido y tal vez movilice a esa persona para que responda a mi necesidad.

“Señor, en el Nombre de Jesús te pido que me des la capacidad de poder expresar mis necesidades sin juzgar ni criticar al prójimo, sabiendo que si yo hago mi parte, sin querer ocupar tu lugar, vos vas a trabajar en libertad y a revertir ese vinculo que hoy esta torcido. Gracias Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amen.

domingo, 3 de febrero de 2013

¿TIENES SED?


Jesús nos dice: “más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:14).

Cuentan que una vez un hombre viajaba por el océano y su barco se hundió, quedó a la deriva por varios días antes de que milagrosamente fuera encontrado por un bote pesquero.
Al recuperarse de su pésima condición, contó que al sentir una sed tremenda, bebía agua del mar.
Ese había sido un grave error, pues la sal contenida en el agua lejos de saciarlo, producía en él más sed.
Junto con el agua salada, también introducía partículas de arena a su cuerpo. Estos componentes, empeoraban su deshidratación.
Esta historia trasladada al nivel espiritual en nuestra vida nos hace reflexionar acerca de que en muchas oportunidades sentimos sed.
Sed de amor, comprensión, compañía, atención… y buscamos en cosas, situaciones y/o personas que lejos de saciarnos, nos dejan con una sensación de vacío y de sed, mayor que al principio.
Es como si estuviéramos espiritualmente deshidratados. Entonces, el solitario se refugia en otro más solitario; el falto de amor lo busca en los placeres y la vida desenfrenada; el incomprendido se refugia en adicciones  o en mal humor tratando de llamar la atención y que se ocupen de él...
¡Ya es hora ya de que dejemos de llenar nuestro cuerpo de agua salada!...
No busquemos más saciar la sed, cualquiera que sea, en las cosas de este mundo. El único que puede hacerlo es nuestro compañero, mejor amigo y salvador Jesucristo.
Hagamos la prueba, no cuesta nada… ¡¡¡CON JESÚS NUNCA SE PIERDE…SIEMPRE SE GANA!!!
Jesús les dijo: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (Juan 6:35).

¡Gracias Señor por tu agua viva, que sacia toda necesidad! Quiero ser lleno/a de Tu Presencia y de tu poder para enfrentar mis circunstancias y disfrutar de una vida en victoria. Por mucho tiempo he buscado saciarme con otras cosas que no han logrado llenar mi vida. Declaro en alta voz que quiero ser repleto de tu amor. Dame a beber del río del Espíritu Santo y no tendré sed jamás, en el Nombre de Jesús, Amén.


miércoles, 16 de enero de 2013

CONTACTOS CELESTIALES


Mucho se habla acerca de la importancia de tener contactos con personas influyentes que nos faciliten las cosas. 
¡¡¡Propongámonos un 2013 en ALIVIO!!!
Hoy te pregunto:
¿No estarías feliz, de tener el respaldo de Dios en todos los momentos de tu vida?
¿Quieres tener influencia de lo alto?.
¿Quieres tener una comunión estrecha con tu Creador, tu Salvador, con el autor y consumador de la vida?
La Palabra de Dios te da la respuesta en Mateo 6:6 “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”
Dios quiere tener influencia en tu vida, Él es el mismo que abrió el mar cuando su pueblo era perseguido por los egipcios, así quiere abrir el mar y decirte ¡PASA!
En todo tiempo quiere que lo busques con todas tus fuerzas, que mantengas una comunicación fluida, que le creas y confíes que Él es tu proveedor, tu ayudador, que Él te ama.
Sólo debes confiar, confiar y confiar; aunque el cielo esté cubierto de nubes negras y no distingas la luz, Dios está ahí sosteniéndote.
Cuando se cierra una puerta, Él abre dos, porque el quita lo que estorba para bendecirte, Él sabe lo que DE VERDAD necesitas, solo tienes que entregarte por completo a Él, rendirte…
Permitir que Jesús sea el timón de tu vida, tú solo debes estar seguro que Él es que lleva el barco, y que no permitirá que se hunda, porque el que está contigo es Él rey de Reyes y Señor de Señores, y si está contigo…¿¿¿ quien contra ti???

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”  (Isaías 41:10)

¡¡¡PRUEBA!!!  y podremos decir juntos y en alta voz:

A MÍ TODO ME VIENE DE ARRIBA…¡¡¡DE MI PAPÁ CELESTIAL!!!

martes, 1 de enero de 2013

AVANZAR LIVIANOS


En este año que comienza… ¡despréndete de lo que ya no te sirve!
Para poder prosperar debemos alivianar nuestro peso. Despojarnos de todo prejuicio y pre conceptos que no nos permiten avanzar, de falsas creencias y “lastres emocionales” que nos impiden alcanzar el objetivo deseado.
Desprendernos de los errores del pasado, de enojos, del rencor, de la amargura….
Cerrar etapas, para poder abrirnos a lo nuevo, porque una mente ocupada en el pasado, retrasa las bendiciones presentes que Dios tiene para nosotros.
No tiene que haber cosas rotas en nuestra casa. Pongamos manos a la obra y tiremos todo lo que ya no nos sirve, y que hace años que guardamos “por las dudas lo necesitemos”.
¡Pongamos en orden en nuestra casa, nuestro comercio, nuestra oficina...!
Seria bueno hermosearla, darle “un toque” diferente para que nos de ganas de disfrutarla, de pasar el tiempo allí.
“Y la Tierra estaba desordenada y vacía…” (Gén 1:2) y el Espíritu Santo la empezó a ordenar, poniendo cada cosa en su lugar.
No olvidemos que Dios compara el pecado con algo que está sucio y desordenado.
¡Soltemos las ideas viejas, que tanto mal nos han hecho! Deberemos desestimar toda confesión negativa, declarando solo palabra buena, positiva, de esperanza.
Dejemos que el Espíritu Santo trabaje en nuestra vida, cerrando toda manifestación negativa con el “pero” de Dios: 
“Muchas son las aflicciones del justo PERO de todas ellas le librará Jehová” (Sal 34:19)
Una vez que nos hayamos desprendido de todo lo que ya no nos sirve, daremos gracias a Dios, porque nos dio las fuerzas para poder lograrlo. El agradecimiento a nivel espiritual completará el milagro.
Jesús dio gracias por los cinco panes y luego se multiplicaron. Necesitamos dar las gracias con mayor frecuencia.
Que este 2013 nos encuentre con los brazos abiertos, pues sólo así el Señor podrá depositar en ellos, la provisión que a su vez podremos compartir con los demás. 

GRACIAS SEÑOR POR EL AÑO QUE TERMINÓ, CON SUS LUCHAS Y PLACERES. GRACIAS POR ESTE AÑO QUE COMIENZA CON RENOVADAS ESPERANZAS. ABRO MIS BRAZOS, MI MENTE Y LAS PUERTAS DE MI CORAZÓN, PARA RECIBIR TU BENDICIÓN QUE ES LA QUE ENRIQUECE Y NO AÑADE TRISTEZA. HOY DECLARO ABUNDANCIA EN MI VIDA, MUCHO Y BUENO. SOLTARÉ LO QUE YA NO ME SIRVE PARA QUE PUEDA ENTRAR LO NUEVO Y ASÍ AVANZAR HACIA LA VIDA ABUNDANTE QUE VOS QUERÉS DARME. EN EL NOMBRE DE TU AMADO HIJO JESUCRISTO. AMÉN, AMÉN Y AMÉN.

sábado, 15 de diciembre de 2012

BALANCE DEL AÑO


“Los pescadores saben que el mar es peligroso y la tormenta, terrible. Pero este conocimiento no les impide hacerse a la mar” dijo Vincent Van Gogh

Estamos en la mitad del mes de diciembre, el año llega a su fin para dar lugar a uno nuevo.
Hay quienes, al hacer un balance de este año transcurrido, se darán cuenta de que tal vez no alcanzaron lo que tanto deseaban y están a punto de renunciar a sus sueños.
Se sienten frustrados, tristes y decepcionados.
Y es que cuando las cosas no salen acuerdo a nuestros deseos e intenciones, nos sentimos enojados y totalmente descontentos.
Muchas veces reaccionamos y en lugar de rever el tema, reflexionar acerca de qué es lo que sucedió y por qué, comenzamos a sentirnos víctimas.
Buscamos culpables o diferentes excusas y justificaciones, que realmente no nos ayudan en nada, todo lo contrario, enturbian nuestra mirada.
Dramatizamos la situación y no podemos encontrar la salida.
Cuando le damos cabida a la frustración y al sentimiento de lástima hacia nosotros mismos, nos sentimos inadecuados y nuestra estima baja considerablemente. Corremos el riesgo de quedarnos en parálisis y pegados al dolor.
Muchas veces llegamos a esta situación porque pensamos que nuestra vida debe ser cómoda y fácil.
Pensamos que nos merecemos ciertas cosas y es verdad, pero no tenemos en cuenta que para disfrutar de una vida abundante será necesario tener en cuenta lo que nos dice Juan en el capítulo 12 y el vs. 24:
“Ustedes saben que si un grano de trigo cae en la tierra y no muere, no produce nada. Pero si muere, da una cosecha abundante.”
El morir del cual Juan nos habla es la muerte al ego, una muerte al “yo”, una muerte a la queja, una muerte a ser una persona enojada, insatisfecha y frustrada.
Los planes que Dios tiene para cada uno de nosotros son de bienestar. Lo que Dios nos ha prometido nunca será frustrado sino que se cumplirá.
Siempre habrá algo que podamos hacer para cambiar la historia de nuestra vida.
Dios nos dio el poder de elegir y todo lo que necesitamos para que no vivir frustrados, sino en VICTORIA.
Este tiempo de adviento, tiempo de especial buena voluntad de parte de nuestro Padre por la proximidad de la conmemoración del nacimiento de su único hijo Jesucristo, es el mejor momento para comenzar a buscar soluciones que nos ayuden a salir de ese estado de insatisfacción, de frustración y que nos acerquen a nuestros sueños.
Las promesas de Dios para tu vida son fieles y verdaderas, Él te las dio y te toca a ti hacerlas tuyas.
¡¡¡Nunca te rindas!!!

¡¡¡Feliz Navidad!!!