domingo, 15 de junio de 2014

TERAPIA CONTRA LA ANSIEDAD

 “Sé para mí una roca de refugio adonde recurra yo continuamente” (Sal 71:3)
La oración es la mejor terapia en contra de la ansiedad causada por los problemas y las preocupaciones.
Dios, nuestro Padre, es el mejor terapeuta y el ÚNICO que tiene la SOLUCIÓN a TODOS nuestros problemas.
Él conoce tu problema, cuenta tus lágrimas y guarda en su redoma cada una de ellas.
Él te espera para darte la salida.
Tiene un plan para resolver tu problema, ¿estás afanada/o?, ¿preocupada/o?, ¿turbada/o?...
Cierra tus ojos y repite hasta que se te grabe en tu mente y en tu corazón
NO ME PREOCUPO POR NADA, ORARÉ POR CADA UNA DE LAS COSAS QUE ME  MANTIENEN INQUIETA/O Y NO ME DEJAN DESCANSAR NI DISFRUTAR MI VIDA.
Cuando oras, Dios toma tu ansiedad y la cambia por Su Paz. Entrega una a una cada preocupación, cada afán diciéndole todo lo que hay dentro de tu corazón.
Él te ama, no te juzga, quiere darte ALIVIO, DESCANSO Y PAZ…
Dirigirá tus pensamientos para que giren en torno a ideas positivas y alentadoras.
Es necesario que tus pensamientos cambien de dirección para que puedas enfocarte en cosas mejores.
Reemplaza cada preocupación por una promesa que la contrarreste, en lugar de:
¡no puedo! ¡todo lo puedo en Cristo que me fortalece!
¡Perderé! por ¡soy más que vencedor/a!
Si haces esto, el Dios de paz estará con vos (Fil 4:9) y en lugar de vivir con miedo, tensión y ansiedad, podrás disfrutar de una paz que hasta a vos mismo/a te sorprenderá.

¡Gracias, Señor! Por estar conmigo cuando las circunstancias externas amenazan con destruir mi tranquilidad, llenándome de ansiedad. Sé que te harás cargo de mis preocupaciones llenándome de Tu Paz, esa paz que supera todo entendimiento. En el Nombre de Jesús, Amén, Amén y Amén.  


viernes, 30 de mayo de 2014

CÓMO DISFRUTAR DE UN DÍA FELIZ

“Este es el día que hizo Jehová, nos gozaremos y alegraremos en él” (Sal 118:24)
He aquí algunas pautas que me han dado resultado en mi vida personal para aprender vivir una vida de calidad, más saludable, relajada y feliz.
1. Ponte metas alcanzables.
2. Sonríe.
3. Comparte con otros, no te aísles.
4. Ayuda a otros, si está a tu alcance hacerlo.
5. Mantén tu espíritu joven, independientemente de tu edad.
  6. Despliega una actitud de simpatía con todos, aún con los que no te agraden.
  7.Conserva la calma aún en medio de las tormentas de la vida. 
  8. Haz el ambiente menos tenso a través de tu sentido del humor.
  9. Perdona las molestias que te causen los demás.
10. Reconoce que hay muchos conocidos pero pocos amigos de verdad.
11. Pide ayuda cuando lo necesites.
12. Disfruta de cada momento con tus amados.
13. Trata de cultivar la confianza en vos mismo/a.
14. Respeta, comprende y sé misericordioso/a con aquellos que están pasando por situaciones difíciles.
15. Descansa, duerme, sueña… aún con los ojos abiertos.
16. Asume riesgos.
17. Reconoce que el dinero es necesario para…no un fin en sí mismo.
18. Ten siempre una buena disposición para aprender cosas nuevas.
19. Cultiva la vocación de servicio, que es una actitud de vida.
20. Asume tus errores, pide perdón y perdona, esta actitud es sanadora.

Todas las personas tienen algo para enseñarnos, cada una es un compendio de ideas, experiencias y opiniones.
No podemos vivir aislados, sino disfrutando de la compañía los unos de los otros.

¡Gracias Señor por este día que hiciste para mí, me alegraré y me gozaré en él! Tomo la decisión de hacer de este, un buen día y me preparo para recibir todas las bendiciones con las que me quieres sorprender.
Declaro en el Nombre de Jesús que disfrutaré a pleno y no permitiré que nada ni nadie lo arruine. Amén, Amén y Amén.




jueves, 15 de mayo de 2014

Confianza+Esperanza=VICTORIA

¿Te gusta la Matemática? 
Hoy te invito a que en tu vida diaria apliques esta fórmula.
En medio de crisis o problemas, puede ser que se te haga difícil mantener la confianza y esperar en Dios.
Tenemos que reconocer que en la vida habrá tormentas de variada intensidad, pero tarde o temprano, como en lo natural SIEMPRE sale el Sol.
La seguridad más grande que un ser humano puede experimentar, es saber que, ya sea que estemos atravesando oscuras nubes y nuestro día sea oscuro, ya sea que caiga lluvia o brille el Sol, Dios tiene todo bajo control.
Tengo algunas plantas en mi patio, y hay entre ellas una que es especialmente hermosa cuando está florecida, es un jazmín paraguayo con sus fragantes flores violetas y blancas.
Como florece en primavera, inevitablemente, todos los años llegan las lluvias y este arbusto se ve azotado por la tormenta.
Las ramas floridas se sacuden y parece que toda su belleza desaparecerá. Pero…cuando el viento se calma al llegar la mañana, el sol derrama su luz y su fuerza sobre la planta, puedo ver con alivio que sus ramas están erguidas otra vez y que a pesar de que hay numerosos pétalos en el suelo, otros muchos pimpollos están abiertos.
El jazmín no solo recobró su gloria, sino que luce más hermoso que antes. Al estar en medio de la feroz tormenta, parecía que iba a ser vencido.
Pero cuando entró en contacto con una fuerza más potente que la de la tormenta, recibió fortaleza, y su belleza no solo fue restaurada, sino que fue mayor.
Lo mismo ocurre en nuestra vida, si estamos en comunión con el Espíritu Santo, no importa lo terrible que sea la tormenta, seremos más que vencedores.
¿Qué tormenta amenaza tu vida?
¿Sientes que tus pétalos están cayendo y tienes miedo de no poder volver a florecer?
El Espíritu Santo que te habita es el secreto de tu fortaleza y de tu victoria.
Habrá dolores y decepciones, habrá tragedias. Pero Dios se ocupa de que pasada la tormenta el sol vuelva a aparecer.
La responsabilidad tuya y mía es enfrentar esas nubes oscuras y saber qué hacer con los dolores y decepciones, cuando llegue el momento.
Podemos aplicar la fórmula arriba consignada, si hemos comprendido que somos hijos de Dios, que el Espíritu Santo vive dentro de nosotros si hemos aceptado a Jesús como nuestro Señor y Salvador.
Confiando en Sus promesas y esperando en Él, podrás obtener la valentía que necesitas para enfrentar tu vida cada día.

Padre, en el Nombre de Jesús te pido que no permitas que las dificultades, esas nubes que en ocasiones oscurecen el cielo, traigan derrota a mi vida. Pongo mi confianza en Ti permitiendo que dispongas de esas nubes, con la esperanza que me brinda saber que el Espíritu Santo me ayudará y que la VICTORIA está asegurada. Amén, Amén y Amén. 


jueves, 1 de mayo de 2014

¿QUÉ TIENES EN TUS MANOS?

“Decid al justo que le irá bien, porque comerá del fruto de sus manos” (Is. 3:10)

Tus manos son las herramientas con las que Dios te ha bendecido y que has usado y usarás durante toda tu vida.
Con ellas te alimentaste, te vestiste, escribiste tus primeras letras, las plegaste en oración.
Esas manos temblaron de emoción, se crisparon de rabia, estuvieron pegajosas, frías, húmedas, tibias…
Esas manos con las que has trabajado, con las que has acariciado, con la que has criado a tus hijos, con las que has ayudado a cruzar la calle a un anciano, con las que has mimado a tus padres, a tus hermanos, a tu mascota…
Esas manos son las que el Señor tomará entre las suyas cuando te lleve a su Presencia…
¿Qué tienes en tus manos?
Todos tenemos “algo” en nuestra mano para dar, porque todos hemos recibido dones y talentos.
Muchas veces sentimos que tenemos poco, que no va a alcanzar, que no va a servir y por vergüenza lo escondemos, no lo damos.
Pero…Dios da semilla al que siembra y pan al que come, proveerá y multiplicará tu sementera…
Estás lleno/a de talento, potencial, creatividad…
Fuiste creado para ser cabeza y no cola, para prestar a otros, no para deber a nadie…
Estas completo/a, equipado/a…¡¡¡no te falta nada!!!
¡Nunca pienses que ya está, que hasta aquí llegaste!
¡Siempre hay más!
¡Hay mucho y bueno!
Descubrí lo que tienes en tus manos, reconócelo, valóralo y esfuérzate…
¡Tranquilo! ¡Tranquila!
Haz tu parte, Dios hará el resto.

¡Gracias Señor por las cosas que has puesto en mis manos! Hoy tomo la decisión de descubrirlas y usarlas a mi favor y también para ayudar a otros. Reconozco que todo lo que soy y que todo lo que tengo provienen de Tu mano. Me aferro a tu promesa de que me irá bien y comeré del fruto de mis manos. En el Nombre de Jesús, Amén, Amén y Amén.




sábado, 19 de abril de 2014

¡YO SÉ QUE MI REDENTOR VIVE!

“Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros” 
(Romanos 8:11)

Si creemos que el Espíritu de Dios, El Espíritu Santo es el que levantó a Jesús de entre los muertos, tenemos que creer que no hay nada en nuestra vida que no pueda manejar.
¿Te sientes desesperanzado/a? ¿Piensas que nada bueno puede sucederte? ¿Crees que ya no hay nada para esperar?
El Espíritu de Dios se mueve trabajando en nuestro interior. Espera la Palabra de Dios para entrar en acción.
Cuando nos aferramos a la Palabra, la creemos y confesamos, el Espíritu entra en acción y vivifica nuestro cuerpo mortal.
Todo está sujeto al Espíritu de Dios: enfermedad, problemas familiares, laborales, mentales…
Los hijos de dios somos como las águilas, tenemos dos alas muy poderosas.
1.- El Espíritu Santo.
2.- La Palabra.
Cuando un cristiano la lee, la vive, la pronuncia de corazón y la une al Espíritu es tan poderosa que nada ni nadie puede detenerla.
¿Hay algo que está muriéndose o ya ha muerto en tus relaciones?
¿Hay algo que tiene que resucitar en tu hogar, en tu trabajo en tu vida emocional o en tu vida espiritual?
El Cristo resucitado vive y el Espíritu de Dios que lo levantó a él nos ha sido dado y está listo para hacer el milagro en tu vida. Necesitas unir a Él la Palabra de Dios.
Confiesa la Palabra y las promesas de Dios… ¡no a las quejas!, ¡no a las protestas!, ¡no a las críticas!
¡¡¡Cerremos nuestros oídos a esas voces que nos susurran!!!...¡no pasa nada!, ¡no puedes!, ¡nada cambiará! y … ¡abrámonos a las promesas de Dios!
¡¡¡Dios no nos dejará ni nos abandonará!!!
El Espíritu de Dios da vida a lo que está muerto, es el mismo Espíritu que levantó a Jesús de entre los muertos.
El Espíritu de Dios nos libra de las angustias diarias de la vida y nos consuela.
¿Estás triste?
El Espíritu de Dios puede trabajar en ello…
¿Perdiste la perspectiva del presente y del futuro?
¿Seguís con tus ojos en el pasado?
¡Suelta ya! ¡Cristo, tu redentor vive!

lunes, 7 de abril de 2014

DIOS ES MI PADRE

“Acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a Él día y noche? ¿Se tardará en responderles? (Lucas 18:7)

El Dios Todopoderoso, el Señor del Universo es mi Padre, tu Padre, nuestro Padre.
Hace mucho tiempo leí esta historia y realmente me impactó es por eso que hoy la quiero compartir con vos, que si también sos hijo/a de Dios, sos mi hermana/o espiritual.
Un niño estaba en una soleada mañana de abril parado en la playa. Un barco se veía a la distancia.
El niño comenzó a hacer grandes señales para llamar la atención del timonel de la embarcación.
Un señor que estaba cerca de él le dijo en tono burlón: -¡No pierdas tu tiempo, niño! ¿Crees que te prestarán atención y que el barco cambiará su rumbo sólo porque a tí se te ocurre mover los brazos llamándolo?
El niño lo miró compungido, pero para asombro de todos, el barco viró y se fue acercando a la orilla. Un bote fue tirado al mar para recogerlo.
Una vez a bordo, el niño con su carita totalmente iluminada por una enorme sonrisa, miró al señor que todavía tenía la boca abierta por la sorpresa y le gritó desde la cubierta:
¡Señor, no soy tonto, el capitán del barco, es mi padre!…
¡Qué hermosa enseñanza tiene esta breve historia!
El capitán del barco no cambió el rumbo porque el niño tuviera derecho a parar el barco, sino porque no se trataba de un niño común…¡¡¡era su hijo!!!
Cuando las circunstancias de la vida se vuelven demasiado difíciles, dolorosas y parece que ya no hay esperanza…
Dios puede cambiar el curso de las cosas por un solo hombre/mujer que ora…
¿Sabes por qué?
Porque el creyente que ora no es sólo no es sólo un hombre o una mujer, sino ¡SU HIJO/A!
Él es nuestro Padre, quien nos conoce personalmente, a cada uno por nuestro nombre.
Así como el niño de la playa, tal vez nos sintamos insignificantes, incomprendidos, pero…
¡¡¡Ocupamos un lugar muy importante en el corazón del capitán, de quien gobierna el Universo!!!

Señor, gracias porque escuchas a tus hijos que claman a ti día y noche y no tardarás en respondernos.
Gracias porque por la fe compartimos tu familia, gracias por tu amor que es tan grande que a través del sacrificio de Jesucristo podemos ser llamados tus hijos.
En el Nombre de Jesús, Amén, Amén y Amén.




sábado, 8 de marzo de 2014

LA CREACIÓN FAVORITA DE DIOS

Las mujeres somos un precioso y preciado don de Dios al mundo y tenemos el gran privilegio de ser co-creadoras de vida, colaboradoras directas de Su plan.
En el Talmud hebreo está escrito: “cuídate mucho de hacer llorar a una mujer, pues Dios cuenta todas sus lágrimas”
En este día en que se celebra el día internacional de la mujer, te invito a que compartamos juntas esta canción.

LA  HIJA  DEL  REY.

NO PERMITAS QUE TUS FUERZAS SEAN ROBADAS.
NO PERMITAS QUE SE SACIEN DE TU MIEL.
NO LOS DEJES DESPRECIARTE Y HUMILLARTE.
PORQUE VOS SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

ÉL TIENE PARA TI, ALTOS CAMINOS,
NUEVAS SENDAS PARA RECORRER,
¡CAMINA CONFIADA, HERMANA MÍA!.
SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

NO SEAS COMO UNA PALOMA INCAUTA,
SÉ, MÁS BIEN PRUDENTE Y FIEL.
NO TE DEJES ENGAÑAR POR EL MALIGNO
CUANDO SUSURRE, QUE NO VALÉS.

RECUERDA, TÚ ERES SU “ESPECIAL TESORO”.
RECUERDA, QUE ÉL SU VIDA DIO POR TI.
RECUERDA QUE PAGÓ MUY ALTO PRECIO
Y AHORA SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

DIOS TIENE PARA TI, ALTOS CAMINOS,
NUEVAS SENDAS PARA RECORRER,
¡CAMINA CONFIADA, HERMANA MÍA!.
SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

¡CAMINA CONFIADA, HERMANA MÍA!.
SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

¡CAMINA CONFIADA, HERMANA MÍA!.
SOS … ¡LA HIJA DEL REY!.

Oremos juntas:
En el Nombre de Jesús, te doy gracias Padre por haberme creado mujer. Estoy feliz de que hayas pensado en mí desde antes de la formación del mundo y hayas decidido que yo iba a ser tu creación favorita.
Gracias porque valgo mucho a tus ojos, soy de gran estima para vos. Por eso avanzaré confiada, no me detendré por ningún susurro negativo que llegue hasta mis oídos. Te amo y siempre te amaré, Amén, Amén y Amén.


¡¡¡FELIZ DÍA!!!     ¡¡¡FELIZ VIDA!!!