domingo, 9 de agosto de 2020

AMOR QUE SANA

 

 

Y CUANDO IRRUMPE EL DESAMOR

APARECE TU AMOR SANANDO HERIDAS

COMO UN VASO DE AGUA FRESCA

EN EL MEDIO DEL DESIERTO

COMO BRISA QUE ALEJA

INGRATITUDES Y DESENCUENTROS

COMO DULCE CARAMELO

ANTE LOS OJOS DE UN NIÑO

COMO RÍO DE VIDA

QUE SALPICA SU ALEGRÍA.

 

TU AMOR LO LLENA TODO…

AVANZA Y A SU PASO

CICATRIZA EMOCIONES…

PENSAMIENTOS… DOLORES.

 

TU AMOR ES VITAMINA

PARA TU CUERPO CANSADO

TU AMOR ES OPTIMISMO

AL DESESPERANZADO

 

Y TU AMOR TRANSFORMA VIDAS

REVIRTIENDO LO MALO

LIBERANDO DE CULPAS

CONTRARRESTA EL ENGAÑO

DEL ENEMIGO QUE QUIERE

DEL CAMINO APARTARNOS…

 

viernes, 31 de julio de 2020

BLOQUEO


“El Señor te pastoreará siempre, en las sequías saciará tu alma y dará vigor a tus huesos. Serás como un huerto de riego, un manantial de aguas, cuyas aguas nunca se agotarán" (Isaías 58:11)
Lectura: Isaías 58
Cuántas veces Dios no puede manifestarse con plenitud en nuestra vida, porque le estamos bloqueando el camino con nuestra actitud…
Tal como lo hizo Alejandro Magno… Un día al regresar de una de sus exitosas campañas y quiso visitar a su antiguo maestro Aristóteles, el gran filósofo griego.
Cuando llegó, Aristóteles estaba tomando un baño. Alejandro comenzó a contarle detalles acerca de su campaña y al final de su relato le preguntó: ¿qué puedo hacer por usted? El anciano filósofo, quedó impresionado ante este joven presuntuoso y continuó su baño, sin responderte. Entonces, Alejandro volvió a preguntarle: ¿qué puedo hacer por usted?
Finalmente, Aristóteles respondió: bueno… ¿puedes apartarte a un lado para dejar pasar mi luz?
Muchos de nosotros tenemos demasiadas veces esta actitud soberbia ante nuestro Dios, creyéndonos que es Él quien nos necesita a nosotros, en lugar de nosotros a Él… Y Dios te dice… ¡no te interpongas…no seas un obstáculo para Mi luz…
Es que en nuestro esfuerzo inútil por brillar, impedimos que sea Su luz la que brille a través de nosotros…
Dios quiere bendecirnos, abrir las ventanas de los cielos y derramarlas abundantemente… pero… el corazón debe estar abierto para recibirlas…
Cuando una pesadilla nos despertaba en medio de la noche y llamábamos a mamá, ella en seguida acudía en nuestro socorro, sabíamos que estaba cerca…
El Señor está cerca, cuando lo llamamos, cuando vamos a Él en el Nombre de Su Hijo Jesucristo, con un corazón humilde y sincero, Él actúa prontamente…

Oremos: para que el Señor ablande nuestro corazón soberbio, vanidoso y endurecido y podamos tener la actitud sabia y humilde que Jesús siempre mostró cuando estuvo entre nosotros…

jueves, 9 de julio de 2020

¡¡¡ CLIC!!!


“Alzaré mis ojos a los monte; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová que hizo los cielos y la tierra”… (Salmos 121:1-2)
Muchas veces una experiencia emocional fuerte activa las raíces del verdadero problema subyacente.
En ocasiones Dios nos trata con una “terapia de choque”… Permite situaciones que provocan un impacto fuerte en nuestra vida. Entonces, nos despertamos del letargo y nuestro espíritu hace “clic”, se reactiva… hace memoria… reconoce… Es entonces cuando podemos ver la mano de Dios en esta situación y no buscamos culpables afuera… reconocemos que el problema está adentro… en el cableado interno… en el corazón…
En el tiempo de la adversidad, qué bueno es “entender” ese tiempo por el que estamos atravesando para no hundirnos ni en la desesperanza, ni en la desesperación.
“Alza tus ojos”… nos dice la Palabra… Tal vez no comprendemos el por qué, ni el cómo, ni el para qué. Pero de alguna forma, cuando alzamos nuestros ojos hacia Dios, cuando nos atrevemos a ir más allá de nuestro finito raciocinio, de nuestra limitada imaginación, es cuando estamos listos para recibir la fortaleza necesaria para sobrevolar las circunstancias… Recién allí, haremos ¡¡¡CLIC!!!
Entonces, recibiremos el auxilio y nos transformaremos en “entendidos” en los tiempos que estamos viviendo, no por nuestro propio entendimiento, limitado y finito, no por nuestra inteligencia, sino por el socorro de nuestro Padre celestial ante el cual hallamos misericordia y gracia por medio de Su Hijo Jesucristo, que a través de Su sacrificio nos abrió el camino.
Entonces podremos agradecerle, porque  esa experiencia tan dura, tan difícil, tan dolorosa, nos capacitó para reconocer nuestras carencias, nuestra limitación, nuestra incompetencia, nuestra impotencia y nos rendimos… Dejamos de luchar infructuosamente con nuestras propias fuerzas.
Al rendirnos, el espíritu comienza a expandirse a soltamos el control con el que, imaginariamente creíamos que podríamos obtener seguridad y dejamos que actúe en nosotros el ser más sabio del Universo, nuestro Señor, que mora en nuestro interior…

Oremos: por quienes están siendo gobernados por la desesperanza por decepciones, por quienes transitan una enfermedad o cualquier tipo de pérdida. Para que puedan elevar sus ojos al cielo y se acerquen al trono de la gracia, en el Nombre de Jesús.  



jueves, 25 de junio de 2020

OÍDO MATERNO


Lecturas: Salmo 116
“Amo a Dios, pues ha oído mi voz y mis súplicas; porque ha inclinado a mí su oído; por tanto le invocaré en todos mis días” (Salmo 116:1-2)
Es sorprendente cómo se agudizan los sentidos de una mujer desde el embarazo para proteger a su hij@.
Según estudios científicos, la maternidad  prepara el cerebro de la mujer, agudizando sus sentidos, lo que le permitirá estar más atenta a las necesidades de sus niños.
El sentido del olfato se hace más fino durante el embarazo, debido a la hormona prolactina.
A partir del momento del parto, se activan las estructuras cerebrales dedicadas a este sentido.
Ocurre lo mismo con el sentido del oído. Una mamá suele reconocer el llanto de su bebé entre diferentes llantos. Aún por la noche puede dormir sin inquietarse ante los ruidos a su alrededor, pero ante el menor quejido o movimiento del bebé, sus sentidos la despiertan a pesar del cansancio.
Dios ha dotado al ser humano con todas las capacidades necesarias para enfrentar los desafíos del diario vivir, no olvidemos que fuimos hechos a su imagen y semejanza.
Si así se comporta una mamá, que es humana e imperfecta, imagina cómo será el oído del Señor ante el clamor de sus hijos.
El mundo está lleno de sonidos, de ruidos, se escuchan por todos lados voces de queja, lamentos, murmuración...
Pero el Señor distingue la voz de sus escogidos que se acercan a él implorando su favor…
En ocasiones con ruegos inaudibles, porque brotan de un corazón lleno de congoja, pero por medio de la fe, estos captan la atención del padre celestial.
No dudes ni un instante, el Señor puede percibir el sonido de tu voz entre tantos rumores y voces que claman en el mundo.
Por tanto acércate a Dios con fe y certeza, cada día invoca su Nombre, él ha inclina su oído y  escucha la voz de tus súplicas.
Oremos:
Padre celestial, quita de mi cualquier pensamiento de duda e incredulidad, me acerco a Tí con fe, haciendo mías tus palabras del salmo 116 y confieso, ¡Te amo señor, porque has oído mi clamor y mis suplicas!, en el nombre de Jesús Ame, Amén y Amén.


domingo, 14 de junio de 2020

EL EGOÍSMO


“El alma generosa será prosperada y el que saciare, él también será saciado” (Proverbios 11:25)
¿Qué es el egoísmo?
El egoísmo consiste en poner el EGO como base de la existencia. Esa parece ser la filosofía dominante en la actualidad y que, en realidad ha dominado siempre.
Causa estragos en la sociedad moderna, donde las personas sucumben a un gran número de crisis y problemas al encontrarse solas y vacías, en un mundo que basa la razón de existir en la satisfación del ego…
Se busca la felicidad en la satisfacción del EGO, pero, cada vez es más la búsqueda y cada vez nos alejamos más…
Esta búsqueda interminable provoca una crisis en el contentamiento y un aumento de la insatisfacción.
De allí, el índice creciente de depresión, suicidios, homicidios, abusos de todo tipo…
El egoísmo nos llena de amargura y resentimiento, donde nos molesta el éxito del otro, lo consideramos una amenaza para nuestra vida.
El egoísmo quita la alegría y aparece una sed de destrucción del otro… para poder volver a recuperar el equilibrio (esto es una fantasía, por supuesto)
Sólo Dios es la fuente REAL de contentamiento, porque es la base de la existencia. Cuando podemos descubrirlo, cuando aprendemos a conocerlo como realmente es Él, no por lo que nos han dicho de Él, cuando tenemos una experiencia personal que proviene de una relación íntima con él… esa intranquilidad, esa inseguridad, se transformará en reposo…
Conocernos a nosotros mismos, nos inducirá necesariamente a conocer a Dios. Cuando podemos meternos para adentro y conocer nuestro corazón, vamos a encontrar vanidad, ignorancia, pobreza, enfermedad y hasta perversidad… Sí… así es… aunque no nos guste reconocerlo.
Este estado contrasta con el de Dios, fuente de sabiduría, firme virtud, perfecta abundancia, pureza absoluta, justicia plena…
Comprender esto, nos guiará a tener una actitud humilde delante del Señor y ser agradecidos por haber recibido su favor sin merecerlo.
Reconocer el verdadero estado de nuestro corazón, nos quitará la tentación del orgullo y la autojustificación, que permanentemente nos asedia.
Oremos: por las personas egoístas que sólo son capaces de estar siempre pensando en sí mismas, en su problema, en su necesidad, en sus razones y no han comprendido el privilegio de dar…


domingo, 7 de junio de 2020

GRATITUD


“Dad gracias en toda situación, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1º Tesalonisences 5:18)
¿Qué tan agradecido te estás sintiendo? En una escala de 0 a 10… ¿qué puntaje te darías?...
¿Qué hacer en esos días en que no nos sentimos agradecidos, sino temerosos, con mucha incertidumbre… tristes…?
Sueles preguntarte… ¿por qué me tengo que sentir agradecid@, si en realidad me siento con pocas fuerzas y esperanzas…?  La respuesta es precisamente por eso… porque cuando nos ponemos en una actitud de agradecer, nuestra perspectiva cambia. No necesitamos ver las cosas diferentes para ser agradecid@s, sino que por el contrario, el ser agradecidos nos hace ver el panorama desde otra óptica.
Una cosa es sentirnos agradecidos y otra es ser agradecidos. Si nos detenemos en las noticias, comprobaremos que estamos viviendo en un mundo quebrado, lleno de dolor, violencia e injusticia. Sin embargo, aún en medio de todas estas situaciones, aún así, tenemos muchas cosas para agradecer.
Un buen ejercicio es consignar en un cuaderno o en una libreta, motivos diarios de agradecimiento, como si fuera un “diario de gratitud”, este hábito nos ayudará a sentirnos muchísimo mejor, porque saldremos del lugar de la carencia en el que nos posicionamos cuando “sentimos” que no tenemos nada que agradecer. Esto es sólo una herramienta que nos puede ser útil, pero la gratitud es algo que va más allá, que es más profunda. Es lo que nos hace fijar la mirada en el rostro de Dios y no sólo en Sus manos. Fijarnos en el Proveedor, en lugar de fijarla en la provisión.
De este modo, despertará nuestra confianza, muchas veces aplastada por el egoísmo, en Dios el creador y sustentador de TODO lo que existe.
Muchas veces nuestro corazón se siente en medio de un torbellino, inundado por la tristeza y la ansiedad. Estar agradecid@s, será como un pronto auxilio que nos permitirá seguir caminando en medio de la circunstancia difícil, y rescatar lo que reamente es valioso e importante para nuestra vida.
La gratitud es ese lugar donde converge aquello que nos duele, el problema, la circunstancia, con la PAZ de Dios.
Oremos: por quienes están atravesando un tiempo confuso, para que los brazos fuertes, firmes y confiables de nuestro Padre amoroso y Su paz los acompañe en cada paso, llenándolos de confianza…


domingo, 24 de mayo de 2020

DISCIPLINA-EJERCICIO

 “Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad” (1 Timoteo 4:7)
Tuve una caída y a consecuencia de ello, estuve con la mano izquierda vendada durante un tiempo hasta que cicatrizara la herida que fue bastante profunda. Por ello necesité ejercicios de kinesiología para recuperar la movilidad de mis dedos. Durante este proceso necesité disciplina y ejercicio.
Disciplina, o sea, apartar tiempo para poder realizar los ejercicios en el consultorio y después en casa varias veces al día. De ese modo fui recuperando la fuerza y la movilidad de mis dedos.
Llevemos esto a nivel espiritual… Pablo le da este consejo a su hijo espiritual Timoteo, y se hace extensivo a nosotros, los creyentes.
En esa época y también en la nuestra las fábulas y la religiosidad eran/son la moneda corriente…
Entonces, este consejo está vigente… ejercitarse en la piedad… ¿qué es la piedad? La piedad surge de un corazón lleno de amor al Señor, que dará fruto manifestando el amor al prójimo, y esto se traducirá en acciones compasivas y misericordiosas.
Es necesario trabajar en la piedad… sólo de esa manera seremos fuertes y fornidos, y nuestros músculos espirituales serán fortalecidos, sin que ninguna sombra de duda vengan a entorpecer nuestro crecimiento.
No somos santificados, por nuestro propio esfuerzo, sino al revés, nos santificamos, no para ser salvos (esa obra ya fue hecha por Jesús en la cruz, una vez y para siempre), sino porque somos salvos. Jamás debemos olvidar que es Dios quien da el crecimiento, que es por gracia y no por obras (1 Corintios 3:6-7) Pero si hay afán, angustia, culpa, en tu corazón y estás confiando en tus propias fuerzas y no en la obra de Dios en vos a través del Espíritu Santo…
Cada día trae su propia lucha, su propios problemas, su propio afán, y si no buscamos nuestra fuerza en un tiempo de “común-unión con Dios”, la buscaremos en otro lado… en fábulas o cualquier otras filosofías y doctrinas que no aprovechan…
¡Cuidado! Podemos estar haciendo cosas “espirituales” aparentemente, pero por razones incorrectas… Debemos reflexionar y mirar hacia las motivaciones que nos llevan a hacer lo que hacemos… “para qué”…
Tal vez oramos y estamos apartando un tiempo (disciplina) para orar (ejercicio), pero lo hacemos para nuestro propio beneficio…
¿Será esto crecer en la piedad…? ¿Oramos para crecer en la piedad, o para que el Señor funcione como el genio de la lámpara?… Se levante de su trono y aprete el botón de la consola de comandos de Su todo-poder para satisfacer nuestros deseos?
Entonces, nos convertimos en espíritu-culturistas, pero no crecemos a nivel espiritual, es sólo superficial… estamos ejercitándonos para nuestro propio beneficio…
Esto puede llevarnos a serias confusiones…
Oremos: por todas aquellas personas que creen que Dios está para cumplir sus caprichos… y también por nosotros, cuando así nos comportamo