domingo, 14 de octubre de 2018

LA SEMILLA

"Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche"                                                                                           (Gén. 8:22)
Dios estableció el principio de la semilla y la ley de la siembra y la cosecha. Cuando creó la primera cosa viviente, le dio la habilidad de crecer y multiplicarse mediante la "semilla".
Tu vida, mi vida, comenzó por ese principio... el principio de la semilla.
Cada acción realizada desde nuestro nacimiento se rige con ese principio. 
De tu sementera brotan continuamente buenas y malas semillas. Esas semillas ya han sido sembradas y tendrán su fruto.
Esto sucederá inexorablemente, nos hayamos dado cuenta o no, de lo sembrado. Este es un principio eterno, como todos los principios divinos, existió, existe y existirá.
Para que todo el potencial que Dios ha puesto dentro de ti, aflore y se concrete, debes tomar la decisión en forma consciente de seguir la ley divina de la siembra y la cosecha.
Cuando plantas la semilla de la FE, Dios cambia la naturaleza de esa semilla de modo que llegue a ser una planta y el poder de la vida surge... ¡Nada podrá impedir que brote y crezca!...
¡Decídete hoy a plantar la semilla de la FE! 
Todo lo que has perdido, entrégaselo al Señor como semilla y volverá a ti multiplicado...
Para poder salir airos@ de los problemas y pruebas que la vida te presenta y poder fructificar, es decir vivir una vida abundante... ¡Siembra buena semilla!
¿Cómo está tu salud?
¿Cómo se encuentra tu vida espiritual?
¿Estás teniendo una buena calidad de vida?
¿Estás conforme con tu economía?
¡Siembra! ¿Siembra como semillas las promesas que Dios te ha dado y... ¡riégalas con oración, agrega paciencia y sólo confía!...
¡La cosecha será abundante!...

jueves, 23 de agosto de 2018

Leche no adulterada



"Desead como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación" (1 Pedro 2:2-3)
Hace muy pocos meses se han incorporado dos nuevos bebés a la familia. Al observarlos alimentarse, surge esta reflexión...
A escasos minutos de nacer, el bebé desea alimentarse con la leche que le provee su mamá, esto es una señal de buena salud y un síntoma normal de su vitalidad.
Si llevamos esta situación al plano espiritual,ocurre lo mismo. Para el recién nacido en la familia de Dios, quien ha abierto su corazón a Cristo, hay un alimento que conviene y acompaña a la salvación: la Palabra. Esta es la leche espiritual no adulterada imprescindible para un crecimiento sano y eficaz. Así como para el bebé, lo más conveniente y seguro es la leche materna, a pesar de todas las opciones de fórmula maternizada que ofrece el mercado, el alimento más adecuado para nutrir la vida espiritual, es el alimento celestial consignado en las Escrituras.
La nueva naturaleza está hambrienta de ese alimento mediante el cual, Cristo se irá "revelando", la "fe" irá creciendo y cada neurona se impregnará de todo lo que proviene de "la boca de Dios". 
Paralelamente crecerá el tiempo de comunión con el Señor, el tiempo de oración y el deseo de nutrirse de ella.
¿Tienes hambre de la Palabra? ¿La deseas cada día como tu alimento? Sino estás teniendo este apetito sano para tu madurez espiritual es porque te estás alimentando con "otras cosas" que tienen la capacidad de quitarnos el apetito por lo sano y sustancial, porque están repletos de calorías vacías y muy poco valor nutritivo... ¡Cuidado!... ¡Busca la leche pura, sin agregados ni conservantes de la Palabra de Dios para tener así un crecimiento sano y eficaz!...

jueves, 16 de agosto de 2018

Estar en paz en medio de la adversidad

                                                     
Es posible mantener la paz y la calma aún en medio de las circunstancias hostiles... ¡Esa es la FE!... Es precisamente en esos tiempos en los que activamos nuestra FE... Cuando todo anda bien... no hace falta activarla fe, surge el cántico de agradecimiento, surge la confianza... Pero... ¿qué ocurre cuando no tenemos lo que necesitamos, cuando estamos enfermos, cuando somos injustamente tratados, cuando nos persiguen y/nos ponen palos en la rueda, o lo que es peor... nos tienden trampas... Allí es necesaria la FE en acción...
En numerosas oportunidades todo apoyo humano desaparece. Hasta los más amados se retiran, nos dan la espalda, nos acusan, nos ignoran...
¿Sabes por qué Dios lo permite?... Porque quiere estrechar lazos con nosotros...
¿Qué ocurre entonces con nuestra FE? La fe madura, se apoya en Dios y confia... Avanza tranquilamente a través de la tempestad, esperando el socorro de Dios que es el ÚNICO que no falla NUNCA...
La FE sabe que Dios es más grande y poderoso que cualquier circunstancia...La FE espera con paz, hasta el preciso momento en que el Señor intervenga.
La fe inmadura (cuasi incredulidad) es impaciente, se inquieta, quiere tomar las cosas de las manos de Dios porque no puede esperar...
Por no aprender a esperar, actuamos por nuestra cuenta, sin consultar y... ¡zas!... nos equivocamos y después deberemos enfrentar las consecuencias.  
El enemigo de nuestra alma nos susurra al oído, nos da malos consejos y... viene el derrumbe,  por haber actuado locamente, en lugar de permanecer apacible, esperando en Dios. Esa era la actitud de Jesús, el autor y consumador de nuestra FE.
A Él debemos dirigir la mirada y seguir sus huellas en el AMOR del PADRE QUE NUNCA FALLA.
Entonces... cuando nuestra FE sea probada... produciremos cánticos más melodiosos y podremos decir...
"Con todo, yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas y en mis alturas me hace andar..." (Habacuc 3:18-19)
Si en medio de la adversidad, de nuestro interior brota este cántico de confianza... 
¡ESTO ES FE!

jueves, 26 de julio de 2018

Herramientas espirituales

"Mejor es la sabiduría que las armas de guerra..." (Ec. 9:18)
Cada uno de nosotros posee las herramientas necesarias para vivir de un modo más pleno. El desafío es ACTIVARLAS para pasar de la potencialidad a la ACCIÓN.
Cuando aprendamos a usar "las armas" que Dios ha depositado dentro de cada uno y que están a nuestra disposición:
* Veremos la vida  la realidad de manera más positiva.
* Será más fácil resolver los conflictos porque mejorará la comunicación con Dios, con nosotros mismos y como consecuencia con los demás.
* Podremos poner palabras a las emociones.
* Podremos vivir la felicidad en las pequeñas cosas.
* Podremos reconocer que somos lo que creemos, po lo tanto, en lo que depositamos nuestra FE, nos convertimos.
Apuntar al "hombre interior", al crecimiento espiritual, traerá como consecuencia un avance en todas las otras áreas. A partir del "conocimiento " de Dios, de establecer un LAZO, una comunicación fluida con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (oración, lectura de la Palabra, comunión con otros creyentes, cánticos de alabanza y adoración...) podremos conocer y re-conocernos a nosotros mismos y serán más fáciles nuestras relaciones interpersonales. Mejoraremos también nuestra visión de la realidad, el modo de comunicarnos, los vínculos y podremos acceder a vivir una vida abundante y plena, mejorando la salud y obteniendo el equilibrio que nos conducirá al bienestar y equilibrio en mente, cuerpo y espíritu...
EL PESIMISTA... SE QUEJA DEL VIENTO...
EL OPTIMISTA... ESPERA QUE CAMBIE...
EL REALISTA... AJUSTA LAS VELAS...

¿Cuál eres?

lunes, 11 de junio de 2018

¡LIBRES DE AFÁN!

¿Quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo? (Lucas 12:25)
Pertenecemos a una sociedad devorada por el afán, la inmediatez, con una enorme dificultad para encarar procesos de larga duración...
Todo fomenta el ¡YA! El problema se presenta cuando aplicamos estos mismos ritmos a las relaciones humanas...
En realidad, ni una pareja, ni una familia, ni una amistad, se forjan de manera ultra rápida. 
Entonces, no nos tomamos el tiempo necesario, nos llenamos de ansiedad y afán... 
Nos cuesta aquietar nuestro cuerpo y ni qué hablar de nuestra mente. 
Las emociones entran en ebullición y ...¡los resultados pueden ser desastrosos!
Los procesos llevan su tiempo... es necesario educarnos para la espera. Esperar "algo" requiere una cualidad llamada PACIENCIA... La paciencia es un "fruto" del Espíritu Santo.
Esperar con paz, no es una espera pasiva, sino es activar la FE, sabiendo con certeza en nuestra mente y corazón, que lo esperado se concretará.
Esa  expectativa brota de lo más profundo de nuestro ser y se apoya en la certeza de conocer en quién hemos confiado. 
Depositamos nuestra confianza en un Dios Todopoderoso que no miente, ni se arrepiente. A su lado, los problemas son muy pequeñitos, aunque a nuestra perspectiva humana pueden parecer enormes, ante Su Poderosa Presencia, son insignificantes... 
De este modo, nuestra esperanza nos libera de todo afán, dejando cada uno de los problemas en sus manos, convencidos de que Él se ocupará porque nos ama y quiere lo mejor para sus hijos... 
Quien sabe esperar... no desespera... Se ocupa... no se preocupa... 

domingo, 6 de mayo de 2018

DEJÉMONOS GUIAR POR EL ESPÍRITU...



“Un ángel del Señor habló a Felipe diciendo: levántate y ve hacia el Sur…” (Hch. 8:26)

Es necesario que estemos dispuestos a dejarnos guiar por el Espíritu Santo.
¿Cómo? Obedeciendo su voz silenciosa en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestro espíritu.
¿Cuál debe ser mi actitud cuando “escucho” que el Espíritu Santo está hablando? Debemos imitar a Felipe “entonces él, se levantó y se fue” (v27)
Si queremos ser usados, instrumentos útiles en manos del Señor, debemos tener una actitud decidida, valiente, pero sobre todo, OBEDIENTE.
Muchas veces “viene” a nuestro pensamiento una persona, o soñamos con ella. ¿Qué hacer?
Lo primero, allí, donde estemos, entregársela al Señor en oración, después, en cuanto podamos, tratar de comunicarnos con ella por algún medio.
De no ser posible, seguiremos orando por ella y por sus necesidades.
Son numerosas las oportunidades en las que llamamos telefónicamente a alguien o le enviamos un mensaje de texto y nos manifiesta estar pasando por una situación donde necesitaba una palabra de aliento.
Como en este pasaje, donde Felipe es enviado por el Espíritu Santo para hablar con un etíope que estaba necesitando escuchar las buenas nuevas del evangelio. Su corazón estaba preparado, pero necesitaba la luz de Cristo que iluminara la Palabra y abriera sus ojos.
Como resultado de la actitud obediente de Felipe, el eunuco creyó y se bautizó y dice la Palabra que siguió gozoso su camino.
Cuando estés dispuesto/a a AVANZAR, aparece gente, el Espíritu Santo los impulsa y Dios los atraerá hacia ti para que te ayuden y te bendigan, como al eunuco.
El Espíritu guía, Dios prepara la tierra y da el crecimiento, pero necesita que nosotros estemos dispuestos a ponernos en acción, a plantar y a regar.

¡SEAMOS SENSIBLES Y OBEDIENTES A LA GUÍA DEL ESPÍRITU!

Señor, en esta hora me determino a obedecerte y dejarme guiar por el Espíritu Santo. En el Nombre de Jesús te pido que abras mis oídos para poder escuchar tu voz silenciosa hablando a mi corazón y mis ojos para ver la necesidad del otro y ponerme en acción.
Tú pones en mí tanto el querer como el hacer, concédeme ser cada vez más sensible y obediente a la guía del Espíritu Santo.
¡Gracias! Sé que me Tu oído está atento a mi clamor y lo harás.  Amén, Amén y Amén.


viernes, 20 de abril de 2018

¿DEMASIADO TARDE?


La gloria de los jóvenes es su fuerza, Y la hermosura de los ancianos es su vejez” (Pr. 20:29) 
Tal vez nuestros sueños han quedado sepultados en el rincón más oculto del olvido… Es posible que sintamos que los errores cometidos en el pasado son imperdonables… Podría ocurrir que veamos un futuro desolado y vacío… 
¿Qué hacer?... Es necesario resistir a los pensamientos torturantes que repiten una y otra vez con voz silenciosa pero implacable…”ya pasó el momento”… “es demasiado tarde”…
Cualquiera que sea la situación, es necesaria la actitud de NO RENDIRSE… Puede que hoy estés atascada/o en medio de una rutina agobiante… ¿Sabes qué es necesario?... Un toque del Señor… eso es lo que marcará la diferencia…
No importa la imagen que nos devuelve el espejo… ¡Hay un gran poder en vos!... Si decidís poner tu vida en manos de Señor, Él tiene la habilidad para escoger el momento oportuno… Su tiempo desafía la razón humana…
Pero… ¡ya soy anciana/o!…
¿Sabes que los ancianos son personas capaces de mover cielo y tierra mediante el poder de su ferviente y sincera oración de fe? Sus manos, surcadas por el paso de los años, desatan el poder celestial cuando se elevan en alabanza y adoración… cuando se juntan en oración… 
Nunca somos demasiado mayores para Dios, siempre somos necesarios/as y de gran utilidad en el Reino, hasta el último suspiro…
¿Sabes por qué? Porque durante nuestra vida hemos aprendido a desplegar la FE y desarrollar la paciencia para esperar, sin perder la confianza. Todo nuestro andar se ha transformado en un conjunto de lecciones que pueden servir de testimonio a otros.
Hemos desarrollado una relación de amistad con Dios por haber caminado día a día, hora a hora, minuto a minuto a su lado... Hemos logrado la calma y la sabiduría que sólo otorgan los años vividos. Dios ha dejado lo mejor para el final de nuestra vida… Él tiene preparadas cosas que nuestra mente finita ni siquiera podría imaginar. 
El plan de Dios se realiza en Su tiempo y… para este tiempo hemos nacido. Como personas mayores ocupamos un lugar especial en el corazón del Padre… Es necesario que mantengamos siempre encendido el fuego del Espíritu, la llama siempre encendida, la pasión renovada en cada una de las cosas que emprendamos…

NUNCA ES DEMASIADO TARDE… EL KAIROS DE DIOS ES PERFECTO…