jueves, 15 de octubre de 2015

¡SEÑOR!

“Señor, ¿qué quieres que yo haga?”

¿Alguna vez le hiciste esa pregunta a Dios?
Señor, es el título que el Padre le otorgó a Jesucristo cuando ascendió a los cielos, luego de haber resucitado y haberlo hecho sentar a la diestra de su trono.
En esta época la palabra señor está desprovista del significado de antaño, pero antiguamente era un título que unos pocos poseían.
En griego la palabra usada es Kyrios. Este vocablo abarca varios significados: amo, dueño, jefe, autoridad máxima, soberano.
Es por eso que cuando decimos que Jesucristo es nuestro Señor (Kyrios) estamos diciendo.
“Jesucristo es mi amo, mi dueño, mi jefe, le pertenezco, señorea sobre mi persona, mi vida y sobre todo lo que soy y sobre todo lo que tengo.
¿Realmente nos damos cuenta de lo que esto significa?
¿Cuál debe ser la actitud de alguien hacia su amo?
De obediencia, de sumisión, de entrega…
Recuerda lo que Jesús nos dijo: “no todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad del Padre…”
Pidamos la guía del Espíritu Santo para detectar si en todas las áreas de nuestra vida Jesucristo es el Señor.
¿Es el Señor de mi vida?
¿Es el Señor en mi familia?
¿Es el Señor en mis relaciones?
¿Es el Señor en mi trabajo?
¡Seguramente será necesario hacer algunos cambios!

Dios mío, ayúdame a través del Espíritu Santo a hacer en mi vida los cambios, las transformaciones necesarias para que sólo reine el Rey de Reyes y Señor de Señores, para que Señoree Cristo absolutamente en todas las áreas. En el Nombre de Jesús, Amén, Amén y Amén.


jueves, 1 de octubre de 2015

¡NO TE CONFORMES!

Mujeres que están en su tiempo de avanzar
Dios puso en las mujeres una gran capacidad creativa, el problema es que no confiamos en nosotras mismas y vamos adaptándonos a lo que los otros dicen de nosotras, a lo que los otros quieren o
esperan de nosotras.
Hoy te invito a que armes tu propio modelo de mujer, no para agradar a los demás, sino para agradar a tu Padre, Maestro, Amigo, Guía, Consejero, Creador…
Él llama a las mujeres escondidas en el redil de las ovejas que tienen sueños y que saben que nacieron con un propósito.
Mujeres que saben que todo requiere un esfuerzo y que se quieren destacar tendrán que ir más allá, hacer la milla extra.
Debes atreverte, Jesús te empujará más allá.
¿Qué es necesario?
1.- Tener convicciones FIRMES, saber de dónde vienes, dónde estás ahora y hacia dónde te diriges.
Dios nos diseñó para el éxito, la bendición y el avance.
¡No vuelvas atrás! Si ya has tomado una decisión…
¡No retrocedas! ¡No desistas! ¡No te paralices!
¡Es tu tiempo de avanzar!
2.- Saber cuáles son las responsabilidades propias y cuáles las ajenas. Cada uno deberá asumir lo que le corresponde.
¡No tengas miedo a equivocarte! ¡Mantente firme en el tiempo y determínate!
3.- Dios resolverá tus crisis espirituales revirtiendo a favor las situaciones negativas, transformando todo fracaso en VICTORIA. Todas las desesperanzas en ESPERANZAS, el lamento en baile, la tristeza en alegría, la pobreza en prosperidad.
Eres la hija del Rey, Él te ha creado experta. El Espíritu Santo trabaja conmigo y me irá mostrando y enseñando todo lo que el Padre ha creado sólo para ti.
¿Sabes cuál es el único secreto?
Es entregarle el control de tu vida, para que él tome las riendas y la dirija. Porque sólo tu creador, tu hacedor, sabe qué es lo mejor para tu vida.
Él sabe la historia completa…¡¡¡conoce el final!!!
Dios cree en ti
Tú crees en Dios
Por lo tanto… Tu debes creer en ti
¿Qué dice Dios de Ti?
Que eres su especial tesoro.
¿Cómo quiere verte?
Sana, feliz y en VICTORIA.

¡¡¡ANIMATE A CREER EN VOS!!!

Señor, en el Nombre de Jesús, te doy gracias porque me elegiste, me llamaste y escribiste mi nombre en el libro de la vida, esto es un gran privilegio.
Ayúdame a creer en mí, a verme como vos me ves, con Tus ojos de amor. Hoy me determino y no escucharé los susurros del enemigo cuando me digan que valgo poco, que no puedo, le contestaré que TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE. Amén, Amén y Amén.






martes, 15 de septiembre de 2015

PLANTADOS

“Los plantaré sobre su tierra y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les di, ha dicho Jehová, Dios tuyo” (Amós 9:15)
Regando el jardín y admirando la mano de Dios en la perfección de su obra, esta mañana muy temprano surgió esta sencilla reflexión.
Llamó poderosamente mi atención el tamaño de las petunias colocadas en la jardinera del jardín situado al frente de mi casa, en contraste con las plantadas en macetas más pequeñas colgadas en el patio trasero y me pregunté: ¿Por qué plantines comprados en el mismo lugar y de idénticos tamaños tuvieron un “desarrollo” con resultados tan distintos.
La tierra es similar,  el riego también, reciben sol de la misma manera…
¿Cuál es la diferencia? La diferencia radica en el sitio en que cada una fue plantada. 
Si llevamos esta situación al plano espiritual, podemos observar que para obtener un mejor desarrollo en todas las áreas de nuestra vida, para poder desplegar todas las “potencialidades” que Dios ya ha puesto dentro de cada uno de nosotros, es fundamental “el lugar” en que hemos sido plantados.
¿Dónde estamos plantados? Para poder echar raíces más profundas y expandirnos, es necesario que estemos en el plantío de Jehová, afirmados, establecidos en Cristo (Ro. 6:5)
Examina tu vida través de este sencillo ejemplo:
¿Cómo es tu vida? ¿Estás dando “flores” con el tamaño que deberían tener? O sólo salen pimpollos que ni siquiera llegan a convertirse en flores?
¿Estás plantado/a en el lugar de la voluntad de Dios?, o te la pasas trasplantándote de un lugar a otro porque no te sientes bien en ninguna parte.
Si estás floreciendo con todo esplendor y brillo… ¡estás en el lugar correcto! Pero…si tus “flores” son muy pequeñitas y no prosperan… ¡Busca la voluntad de Dios! ¿Cómo? Acrecienta los momentos de intimidad con Él, ora más, lee más, congrégate más. ¡No te quedes solo/a y aislado/a “Ay del solo, dice el Señor!
Busca la guía del Espíritu santo, de hermanos más crecidos en la FE, de personas que marchen en tu misma dirección.
Dios ya te ha bendecido con todo tipo de bendiciones espirituales (Ef. 1:3)
Si no te sientes bendecido/a, sino como una tierra sin cultivar, aférrate de esta promesa “…el yermo se gozará y florecerá como la rosa” (Is. 35:1) “…verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro”
Señor mío y Dios mío, en este día tomo la decisión de permanecer plantado/a en tu casa y me aferro a tu promesa de que floreceré como la palmera y aún en la vejez fructificaré y estaré vigoroso/a y verde. Te doy las gracias, en el Nombre de Jesús. Amén, Amén y Amén.

domingo, 30 de agosto de 2015

ALZAR LOS OJOS

“Y alzó Lot sus ojos y vio toda la llanura del Jordán que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto… (Gén.13:10)

Lot alzó sus ojos, pero no apartó realmente su mirada del lugar donde su corazón se había quedado, en Egipto.
Hasta ese momento había caminado dejándose conducir por la fe de su tío Abraham. Pero ahora tiene que elegir y tomar su propio camino.
Sus ojos se alzan y su mirada se vuelve hacia lo que es atractivo, la llanura del Jordán.
Vio lo bello, no reparó en los peligros, ya que los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera (Gén.13:13)
Su fe no estaba ejercitada, se había sostenido siempre en su tío y al momento de decidir, le faltó discernimiento.
Alzó sus ojos y se fue a habitar en las ciudades de la llanura. Su mala elección comprometió a toda su casa y le habría llevado a perder la vida si Dios no hubiera intervenido en respuesta a las oraciones de Abraham
¡Cuidado! Muchas veces nos contentamos con seguir a otros poniendo nuestra confianza en ellos…¡estamos en peligro!
Está muy bien tener referentes espirituales, personas que han alcanzado un nivel de madurez mayor, imitar su fe, obedecer las autoridades y sujetarnos a ellos pero, cada uno tiene que ir ejercitando sus sentidos espirituales a fin de adquirir certidumbres y convicciones para sí mismo/a.
Porque ¿qué ocurrirá su aquellos en los que hemos depositado nuestra confianza ya no están junto a nosotros?
¿Qué haremos sin una fe lo suficientemente ejercitada, sin “músculos espirituales” ejercitados convenientemente?
Corremos el peligro de, al igual que Lot hacer malas elecciones que nos involucrarán no sólo a nosotros, sino que también pueden afectar a otros.
Lot, al alzar los ojos, no vio la majestuosidad de Dios, vio las riquezas del mundo, porque allí estaba su corazón.
Nuestras decisiones de hoy, tienen consecuencia en nuestra descendencia…

Padre, en el Nombre de tu hijo Jesucristo te pido que me ayudes a elevar los ojos para ver la hermosura de Aquel que lo llena con su presencia. Ayúdame a alzar mis ojos en la dirección correcta, hacia donde están las verdaderas riquezas, hacia mi destino, el cielo.
Cuento con la valiosa e indispensable guía del Espíritu Santo para ejercitar mis sentidos espirituales.
¡Gracias, Señor! Amén, Amén, Amén.


sábado, 15 de agosto de 2015

ATACADOS

Muchas veces somos “atacados” por personas. ¡Claro!, nos duele, nos sentimos mal, heridos, ofendidos y lastimados.
Tal vez hasta levantan calumnias y hablan mal de nosotros pretendiendo desacreditarnos.
¡Tranquilo/a!
“Mi socorro viene de Jehová…” (Sal 121:2)
Tuve una experiencia en Nono, una localidad muy pintoresca situada en Traslasierras, provincia de Córdoba, que grafica esta situación por la que demasiadas veces pasamos a lo largo de la vida.
Iba caminando por la vera del río de los sauces y de pronto comenzó a sobrevolar justo por la zona donde yo debía pasar, un pajarraco visiblemente enojado.
Al principio me molesté bastante y reconozco que me asusté, porque cada vez volaba más bajo, en círculo justo encima de mi cabeza. Era innegable su intención de atacarme.
Tratando de mantenerme calmada, recurrí a mi Padre solicitándole un SOS en el Nombre de Jesús para Su oportuno socorro.
Ya más tranquila intenté descifrar qué le estaba sucediendo al ave.
Se trataba de un tero macho que se sentía amenazado por mi presencia ya que era época de reproducción y seguramente cerca de allí habría un nido con huevos o polluelos recién nacidos.
Apareció por allí en ese momento tan difícil la chata de mi esposo ¡qué alivio! Prontamente me subí y agradecí a Dios ya que pude ver que fue precisamente mi esposo el auxilio que me mandó el Señor para socorrerme.
¡Cuántas veces el que nos ataca lo hace porque se siente amenazado! Esto no lo excusa, por supuesto pero qué bueno es que lo podamos entender para no sentirnos tan lastimados.
El problema es del otro, no nuestro. Tal vez hemos contribuido para que se sintiera así, o quizá no. No nos olvidemos que el aspecto de amenaza es algo interno, que no tiene que ver con el otro, sino con nosotros mismos.
Lo importante aquí es que no nos quedemos “enganchados” en esta situación y menos aún que generemos raíces de amargura.

Padre amado, en el Nombre de Jesús, te pido que no permitas que crezca en mí la semilla de la ofensa. Que pueda ponerme en el lugar del otro y sentir misericordia y compasión hacia él/ella, tal cual como lo hacía Jesús. Que no crezca en mí ninguna raíz de amargura que me impida vivir una vida victoriosa. ¡Gracias, sé que me escuchas!
Amén, Amén y Amén.


viernes, 31 de julio de 2015

AMISTAD

“Mejores son dos que uno; porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! Que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. (Ecl 4:9-10)
¿Alguna vez has sido lastimado por un amigo? ¿Has experimentado la decepción de una amistad? Alguien dijo: ANOTA EN PIEDRA LOS FAVORES RECIBIDOS Y EN ARENA LAS OFENSAS…
La amistad es algo que se construye, vamos a ir viendo rasgos que debe tener un verdadero amigo.
1.- Los buenos amigos son francos, dan respuestas sinceras y puras, aunque a veces sean dolorosas, pero siempre con una mirada de misericordia. (Pr. 27:6)
2.- Los amigos son confiables, cuando la amistad es verdadera, resiste la prueba (Pr.17:17) Cuando uno o los dos buscan sus propios intereses, la amistad comienza a desvanecerse
El efecto que tenemos para nuestros amigos es el de un vaso de agua, cuando está sediento.
Las personas volubles no son confiables. NUNCA ABANDONES A TUS AMIGOS…
3.- Los amigos verdaderos invierten en el vínculo. (Pr. 19:4; 19:6)
Toda amistad necesita inversión y tendremos que tener en cuenta que lo que se invierte, vuelve…¡tal vez  no de la misma persona en la que hemos sembrado! Pero cosecha…¡habrá!
4.- Los amigos fieles son emprendedores, ayudan al otro a triunfar contribuyendo, no compitiendo (Pr.12:26)
La amistad siempre busca formas para ayudar a los amigos a remover obstáculos.
5.- Los fieles amigos son nobles (Pr. 22:11) Sus palabras deben estar siempre bañadas de gracia. Es necesario que cuidemos nuestro lenguaje.
Cuando buscamos el bien del otro…¡¡¡TODOS GANAMOS!!!
6.- Los buenos amigos son discretos (Pr. 17:9)  No difunden lo que les ha sido confiado, no suponen, no son chismosos.
ADMIRA LAS VIRTUDES DE TUS AMIGOS Y HAZTE EL CIEGO CON SUS LIMITACIONES.

Ayúdanos Señor a ser buenos amigos. Que podamos crear una red de relaciones cuyo centro seas vos.
Que si nos desviamos se active nuestra alarma espiritual. ¡Gracias Jesús, porque eres mi mejor amigo!




miércoles, 15 de julio de 2015

ABRIR EL CORAZÓN


 
¡Abre hoy tu corazón a Jesús!
“No me eligieron a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto y vuestro fruto permanezca…” (Jn 15:16)

Abrir el corazón a Dios es un regalo que por su infinita gracia y misericordia, Él mismo nos hace…si bien nosotros podemos aceptarlo o rechazarlo… Si no nos abrimos a su amor Él no podrá transformar nuestra vida.
Pero la realidad es que no podemos abrir el corazón a un amor infinito  si Dios no nos atrae a Su divina Presencia.
La iniciativa siempre es de Él. Estamos demasiados acostumbrados a pensar que tenemos que hacerlo todo, que debemos ganarnos el amor de los demás y que debemos merecer ese amor.
Desde muy pequeños sentimos que tenemos que tenemos que hacer “cosas” para que nos presten atención y nos brinden afecto.
Es por eso que (en el fondo de nuestro ser) sentimos que para lograr el amor y la atención de Dios debemos hacerlo con nuestros esfuerzos, capacidades, logros y buenas acciones.
Pero el amor incondicional de Dios es totalmente distinto al condicionado amor humano.
Es completamente gratis, por gracia, sin precio de nuestra parte, sin ningún tipo de merecimiento.
Pero a Jesús le costó un precio muy alto, el precio de su sangre derramada en la cruz del calvario.
Ese amor infinito es el más bello, el más grande, un amor que no se tiene que pagar, que no se tiene que merecer, que no se tiene que conquistar…
Sólo hay que abrir el corazón, recibir en Él a Jesucristo, arrepentirse por los pecados cometidos, aceptar su perdón y disfrutar de la vida abundante que nos regala aquí en la tierra y la vida eterna .en el cielo.

Amado Padre, gracias por Jesús, que tu divino regalo de amor hacia mí. Hoy decido abrir mi corazón para que more en Él para siempre a través de la persona del Espíritu Santo.
No soy merecedora, pero acepto con gusto este presente que durará hasta la eternidad. Amén, Amén y Amén.