domingo, 26 de junio de 2022

AL LÍMITE DE TUS FUERZAS…

 

¿Sos una persona a quien le gusta solucionar problemas? ¿Tu personalidad hace que seas resolutivo/a, dinámico/a, que te busquen para resolver situaciones y que te sientas muy bien haciéndolo?

El problema que trae esto es que podés llegar a cansarte tanto, a un nivel de agotamiento tal, que te sientas al límite de tus fuerzas…

Hasta quizás has pensado en rendirte, ya está… no puedo más… una voz susurra…

No es que estés deprimido/a, no es que te encuentres sin esperanzas, sino que sos un ser humano, tan simple y sencillo como eso…  

Entonces, ahí, al límite, es que tenemos que reconocer nuestra debilidad y abrazarnos a la fortaleza de Dios…

Y el Señor, que nos conoce perfectamente, permitió que llegáramos hasta este límite, en donde nos sentimos como devorados por la ansiedad y por el temor…

Porque es una oportunidad preciosa para que busquemos las promesas de Dios para nuestra vida. 

“... fortalézcanse con el gran poder del Señor” (Efesios 6:19)

El Señor dice que peleará por nosotros… sólo necesitamos estar quietos…

Esto significa un gran alivio, un enorme reposo para un corazón que se siente al límite de sus fuerzas, que “no tiene resto” como decía una amiga de mi hija. 

Hay una razón, para seguir luchando aún sin fuerzas… reconocer nuestra debilidad y confiar en que podemos fortalecernos en Su Poder, en Sus fuerzas y seguir avanzando.

“No tendrás miedo. Manténganse firmes y fíjense en lo que el Señor va a hacer hoy para salvarlos, porque nunca más volverán a ver a los egipcios que hoy ven.  Ustedes no se preocupen, que el Señor va a pelear por ustedes” (Éxodo 14:13-14)

Y esta promesa hecha al pueblo de Israel, está vigente hoy para Sus hijos, para quienes tienen la fe depositada en Jesús...

Las promesas de Dios para nuestra vida son verdaderas y duraderas… no expiran, ni vencen.

Él sigue luchando a nuestro lado, en nuestro lugar, porque nos ama tanto, que Su vida ofreció en nuestro lugar…

Y lo hace de formas que humanamente no podemos entender… nos cubre…nos protege… abre caminos donde no los hay… hace brotar agua en medio del desierto…Su gracia nos alcanza estemos donde estemos.

El Dios creador del Universo, de la tierra y su plenitud, del mundo y todos los que en él habitamos, está a nuestro favor, de nuestro lado… ¿a qué temer? ¿ante quién amedrentarse?…

Él lucha nuestras batallas… ¡¡¡Y nos da la VICTORIA!!!

Tal vez te estás sintiendo acorralado/a, en un callejón sin salida… pero no estás solo/a…

Nada ni nadie detiene al todopoderoso Rey de reyes y Señor de señores…

Esta semana que comienza, aferrémonos a Sus promesas y estaremos tranquilos…sabiendo en quién hemos depositado nuestra fe y nuestra confianza...

¡¡¡Bendecida y victoriosa semana!!!

 

 

domingo, 8 de mayo de 2022

LAS AGUAS

"Pero yo siempre tendré esperanza y te alabaré cada vez más" (Salmo 71:14)
Las grandes extensiones de aguas y las profundidades están ligadas a la oscuridad, al temor, a la inseguridad...
Pero el Señor, en medio de las muchas aguas, a través de los siglos ha mostrado Su amor y fidelidad.
Dividió el Mar Rojo para que los israelitas pasaran en seco...
Moisés fue rescatado de las aguas...
Los discípulos estaban en el mar en una barca en el medio de la tormenta pero, se acercó Jesús y las aguas se aquietaron...
Dios es la respuesta, el único camino en medio de las muchas y amenazadoras aguas de la vida...
Todo caos y desorden termina, se ordena ante una palabra del Altísimo, Él tuvo, tiene y tendrá siempre la última palabra.
La presencia de Dios en una vida, da un nuevo sentido, un propósito... Lo que más intimida y paraliza, con un "toque" del Señor se puede revertir a nuestro favor...
Él es el agua viva, la fuente inagotable de vida... Una sola palabra de su boca, calma el caos, la mente y el corazón y trae bonanza, tiempo sereno y tranquilo aún en medio de las muchas aguas. 
No es fácil sentirse en medio de las aguas, pero siempre hay esperanza... Jonás estuvo en ese lugar y dijo:"Cuando las aguas me envolvieron, el Señor, me rescató" 
Aún cuando todo pareciera estar perdido, Dios puede hacer algo glorioso, no hay nada que Él no pueda revivir, rescatar, re significar, restaurar, recuperar...
Cuando a Él clamamos, nos abraza con Su amor y nos recuerda que está con nosotros. Él fue, es y será el Señor de la historia y promete estar con nosotros para siempre... 
En el mundo dicen "el que espera, desespera" Pero en Dios no es así: el que espera, confía y renueva su esperanza, ora y confía en Quien nunca nos va a defraudar, tiene PAZ...
Oremos: `por los que se sienten inundados por las muchas aguas y no encuentran una salida...



viernes, 31 de diciembre de 2021

EBEN EZER


 
"Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó el Señor" (1 Samuel 7:12)

El Señor siempre está presente en nuestras batallas. Eben ezer significa piedra de apoyo... Samuel levantó una piedra como memorial para recordar como dios los había ayudado en sus batallas en contra de sus enemigos...
Un monumento, un memorial, se erige para recordar que algo grande ha sucedido en ese lugar...
hoy, último día de este año, levantamos, no una piedra, sino el Nombre del Señor, no en un sitio geográfico, sino en nuestro corazón, para decir, recordando...
Un año más termina y hasta aquí, nos ayudó el Señor... Y eso no significa que no lo seguirá haciendo, sino todo lo contrario...
Esta expresión nos invita a reflexionar y a examinar nuestro andar...
¿Cómo ha sido nuestro caminar con Dios y con los demás durante este año?
¿Nos fue bien? ¿No nos fue tan bien? ¿Hemos madurado? ¿Avanzamos? ¿Nos hemos detenido?
¿Seguimos quejándonos por las mismas cosas? ¿Empantanado/as en las mismas situaciones?
Veinte años tuvieron que pasar para que Israel pudiera por fin obtener la victoria sobre los filisteos (pueblo enemigo)
¿Cuándo la obtuvo? Cuando reconocieron que no habían hecho las cosas a la manera de Dios, entonces, se volvieron sobre sus pasos, se arrepintieron (v2-10). Dios los escuchó y obtuvieron la victoria...
Este es un tiempo de hacer un ALTO... detenernos y reflexionar...
tal vez nos sentimos abrumados, cansados, desalentados, no reconocemos cuántas bendiciones el Señor ha derramado sobre nuestra vida a pesar de las aflicciones de las que ninguno estamos exentos.
el Señor nunca se ha apartado de nosotros, siempre ha estado junto a nosotros, siempre nos ha ayudado, siempre nos ha protegido y en los peores momentos, nos ha cargado amorosamente en sus brazos...
Eben ezer... lo ha hecho, lo hace y lo seguirá haciendo...


¡¡¡BENDECIDO Y VICTORIOSO 2022!!!


domingo, 3 de octubre de 2021

LIBERACIÓN DE LA RUINA

 

“Envió su palabra y los sanó y los libró de su ruina” (Salmo 107:20)

Muchas veces la enfermedad aparece como consecuencia de la transgresión, es decir de violar los límites a sabiendas.

Aunque se vive como un castigo, en realidad, no lo es… ya que no se trata de una acción directa de Dios, sino de la consecuencia de nuestras acciones por la mala elección que hemos hecho.

Toda acción tiene un resultado, esto es así, en lo natural y también en lo espiritual, ya que lo visible en el mundo natural, es un reflejo del mundo espiritual.

Ignoramos las bendiciones que provienen de cumplir  la voluntad del Señor y nos exponemos de ese modo a los juicios que supone violarlas.

“Amó la maldición y esta le sobrevino, no quiso la bendición y esta se alejó de él” (Salmo 109:17)

Dios es pura bondad y amor, pero también es un juez justo. Sin embargo, como es absolutamente misericordioso, nunca nos paga como mereceríamos, su gracia nos mueve a un arrepentimiento genuino y de ese modo obtener liberación a esos males que nos afectan.

A menudo la gente se acuerda de Dios y clama a Él, cuando le asalta la calamidad. Inevitablemente, nos guste o no, las tormentas nos llegan a todos.

Fuertes dificultades en todas las áreas, familiar, económica, vincular, laboral, o una severa enfermedad, pueden alcanzarnos muchas veces como consecuencia de nuestra decadencia.

No siempre somos conscientes de ello… Pero la buena noticia es que si buscamos a nuestro Sanador con un corazón contrito, clamando por liberación, la calamidad, puede ser trastocada y recibiremos sanidad espiritual que se traducirá en lo físico.

Dios nos sana a través de su Palabra, como lo hizo con el siervo del centurión (Mt. 8:8) cuando nos acercamos a Él con confianza y fe… recibiremos ese toque que tanto estamos necesitando…

 

Oremos: por todos los que padecen males, tanto en el cuerpo, como en el alma y aún en el espíritu…


miércoles, 4 de agosto de 2021

EN EL TIEMPO APROPIADO

“Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del sol tiene su hora”
(Ecl.3:1)
Cuentan que una vez un hombre envió a su  hijo al río a llenar una vasija recomendándole que no demorara.
Mientras el jovencito realizaba el encargue, su papá lo observaba. Vio que ponía el recipiente debajo de un gran chorro que caía como cascada con tanta fuerza que no sólo no lograba entrar dentro del recipiente, sino que melló su cuello con el golpe intenso del agua.
Cuando el hijo regresó, no sabía de qué modo decirle a su papá que no sólo la vasija estaba arruinada, sino que el agua estaba turbia, a pesar de que el río tenía aguas cristalinas.
El papá con una sonrisa indulgente le preguntó cómo había sucedido eso (a pesar de que él había visto todo lo ocurrido)
Quería llenarlo lo más rápido posible, le dijo el niño, con tristeza, no sabía que se arruinaría.
Sólo tenías que sumergir la vasija en el río, hijo querido, no te preocupes y agregó a modo de lección ejemplificadora.
“Muchas veces en nuestras tratamos de  llenar nuestras vasijas a nuestro tiempo, en un mundo acelerado y convulsionado y terminamos averiados, como este recipiente”
Pero Dios conoce nuestra capacidad, y sabe que si hacemos las cosas como nosotros queremos podemos hacernos daño pues no estamos capacitados para hacerlo en ese momento, por eso logramos las cosas a medias y el agua que conseguimos no es pura, sino turbia.
Queremos tener todo YA y en el proceso salimos heridos por no dejar que Dios nos sumerja poco a poco en la corriente calmada del río del Espíritu.
Dios conoce la capacidad de cada uno. Es por eso que no debemos hacer las cosas en nuestro momento, sujetas a nuestro capricho y ansiedad.
Dios desea llenar tu cántaro hasta el tope, pero en SU momento y según TU capacidad.

Oremos: Señor danos sabiduría para esperar tus perfectos tiempos, no apresurarnos, no actuar impulsivamente, sino con prudencia y fe, en el Nombre de Jesús te lo pedimos, Amén, Amén y Amén.
 

miércoles, 16 de junio de 2021

AL ABRIGO DE DIOS

"Señor, hazme conocer tus caminos; muéstrame tus sendas. Encamíname en tu verdad. ¡Enséñame! Tú eres mi Dios y Salvador ¡En tí pongo mi esperanza todo el día! (Salmo 25:4-5)

Estar al amparo del Señor es conocer Su amor, tener la certeza de Su Presencia, la convicción de sus cuidados.
Es sentirnos en Su regazo, protegidos, amados, guardados, consolados, redimidos, rescatados...
Muchas veces los enemigos que aparecen son externos, enfermedad, dolor, escasez... Pero otras, son internos y tienen que ver con nuestro carácter y errores en nuestra manera de relacionarnos.
Necesitamos de Su guía, para poder tener un andar firme, seguro, para no tropezar...
Caminar sólo en la verdad, ´emet en hebreo, que significa estar firme, permanecer... Encierra un sentido de confianza, firmeza y seguridad.
La verdad es algo a lo cual una persona puede confiar su vida. Jesucristo es la verdad y la luz de nuestros ojos (espiritualmente hablando por supuesto)
´emet se escribe con la primera, la última y la letra central del alfabeto hebreo. Es por eso que la verdad (Cristo) constituye el sostén del principio y el fin de toda la creación, así como de todo lo que ella encierra.
Es por eso que el salmista, el rey David, apela a la bondad y a la misericordia del Señor, a Su rectitud, para ordenar sus caminos, no se basa en su propia prudencia.
La vida nos lleva a veces por caminos inesperados, pero el cuidado de Dios y Su amor, siempre nos conducen al sitio seguro: Sus brazos.
La incertidumbre despierta temores, nos sentimos en oscuridad y muchas veces no tenemos idea de cómo continuar... 
No necesitaríamos guía si no nos sintiéramos confundidos en algún sector de nuestro camino... Pero allí, como una cuerda segura que nos mantiene unidos a la única hoja de ruta cierta, Dios mismo, aflora la esperanza.
Aún cuando todo se presenta difícil, duro, incierto, estamos a salvo, en paz y confiados, muy junto al corazón de Dios acompasando nuestro ritmo al suyo. Unidos por la esperanza, seguros, con una puerta que se abre cada amanecer para avanzar y otra que se cierra, para dejar atrás todo aquello que ya fue, porque el Señor hace TODO NUEVO...

Oremos: por todos aquellos que se encuentran sin rumbo, sin guía, en medio de la oscuridad, inseguros, que han perdido toda esperanza, para que se vuelvan hacia el ÚNICO capaz de ofrecer seguridad en un mundo tan inseguro, certezas, en un tiempo tan incierto...

domingo, 30 de mayo de 2021

HACER TODO CON EMPEÑO

“Y todo lo que esté en tu mano hacer, hazlo con todo empeño” (Eclesiastés 9:10)

Cada día es una nueva oportunidad, una hoja en blanco para ser llenada. Nos levantamos, extendemos nuestros brazos, abrimos el corazón y avanzamos. Todos empezamos el día en la misma línea de partida… disponemos de la misma cantidad de horas…

Tal vez nos alistamos y comenzamos la jornada, pero el día se complica, trae su propio mal, su lucha y… ¡bajamos los brazos!

¿Qué nos dice Dios?

Avanza a pesar de… Él emplea cada minuto, cada segundo para nuestro bien y usa cada obstáculo que se presenta como un escalón, para que podamos desarrollarnos y subir a un nivel superior, a un nivel más alto.

¿Cuál es la clave?

Confiar, mantenerse a pesar de lo difícil de la situación, conservar la fe, poniendo la mirada no en nuestras fuerzas, recursos, aptitudes, sino en el Señor.

En el “mientras tanto”, Él trabaja en nuestro ser interior, puliendo, podando, refinando. Mientras nosotros hacemos nuestra parte, confiando y extendiéndonos hacia adelante, Dios poderosamente hace lo suyo. Estamos en proceso, mientras avanzamos de a un pasito a la vez. Cada paso que demos tiene un valor especial… ¡No nos quedemos estancados! ¡Avancemos por fe, como viendo al Invisible!

Muchas veces no queremos seguir, por temor a tropezar… y… ¡puede ocurrir! Pero… el Señor nos sostiene de una manera especial para evitar que caigamos.

Aún si caemos, Él tiene todo el poder para levantarnos, sanar nuestras heridas y raspones con su ungüento santo y alistarnos para continuar la carrera que tenemos por delante. 

¿Qué tienes para hacer en este día?


Oremos: por aquellos que han bajado los brazos y no quieren continuar, para que sean tocados por el poder de dios que precisamente se perfecciona en medio de la debilidad.

Es Su poder el que nos hace fuertes, porque es Cristo en nosotros, la esperanza de Gloria.