viernes, 18 de marzo de 2016

EL RASTRO

 “El gozo del Señor es vuestra fuerza” (Nehemías 8:10)
 La alegría en el alma y la sonrisa en los labios es el rastro del amor de Dios actuando en nuestra vida.
Todos aspiramos a ser felices, a vivir con alegría.
Hay momentos en que estamos eufóricos y queremos cantar de alegría.
Y sí…la necesidad de alabanza es inherente al ser humano.
Pero…cuando el hombre no alaba a Dios, cuando vive lejos de Él, necesitará exaltar “algo” o a “alguien” en su lugar.
Podemos ver a lo largo de la historia de la humanidad qué diferentes y pervertidas formas puede tomar esa necesidad de exaltación cuando no está dirigida a nuestro creador.
Pero quien confía en Dios, sabe que la fuente de alegría se encuentra sólo en Jesús, nuestro salvador.
No importa cómo ha sido tu vida y cuáles sean las cosas y personas a las que has exaltado.
No importan tus errores, acércate a Dios y hallarás la respuesta a tu búsqueda de felicidad y alegría en su Hijo Jesucristo.
¡¡¡Ábrele tu corazón!!! ¡¡¡AHORA!!!

Señor Jesús, perdóname por no haberte tenido en cuenta, por todos los errores que he cometido, por no haber querido ni escucharte ni obedecerte.
Hoy de doy cuenta de lo mucho que te necesito, por eso te abro la puerta de mi corazón y te pido que entres en mi vida y me enseñes a vivir de acuerdo a tus principios. Amén, Amén y Amén.



sábado, 5 de marzo de 2016

¡DESPRÉNDETE!

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen y donde ladrones minan y hurtan” (Mt. 6:19)

¿Tienes el hábito de juntar objetos inútiles por si algún día lo necesitas?
¿Tienes el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pensando que en el futuro los vas a necesitar?
¿Tienes el hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, enseres domésticos y otras cosas del hogar que no usas desde hace ya mucho tiempo?
¡No lo hagas!
Esta práctica atenta contra tu prosperidad.
La realidad es que cuando en un lugar hay una cosa, hasta que esta no sale de allí, no puede caber otra.
Y…¿Qué ocurre dentro de ti?
¿Tienes el hábito de guardar rabias, resentimientos, tristezas, miedos…?
Es preciso que te deshagas de todo lo inútil que hay en vos y en tu vida para que la prosperidad llegue, para que puedas abrirte a ella.
Sólo si hay espacios vacíos de “lo viejo”, podrá ingresar “lo nuevo”
Mientras estés material y emocionalmente cargando sentimientos viejos e inútiles, no tendrás lugar para que ingresen nuevas oportunidades.
Los bienes necesitan circular. Limpia cajones, armarios, el garaje, el cuarto del fondo, el escritorio…
¡Dona lo que no uses y esté en buenas condiciones!
La actitud de guardar cosas inútiles encadena tu vida. En verdad no son los objetos guardados los que encadenan tu vida, sino el significado de tu actitud de guardar.
Cuando guardamos estamos considerando la posibilidad de carencia, de falta, una sensación de que hoy tal vez tenemos pero… ¿y mañana?
Evidencia temor de que mañana pueda faltar, de no poder afrontar ni cubrir las necesidades.
Con esa idea le estás enviando a tu cerebro y a tu vida dos mensajes:
1.- Que no confías en que Dios está al control de tu futuro.
2.- Que piensas que lo nuevo y lo mejor no son para vos.
Despréndete de lo que ya ha perdido el color y el brillo, de aquello que todavía está bueno, pero que ya no necesitas. Deja entrar todas las bendiciones que Dios tiene preparadas para vos y tu casa.

Señor, a través de la acción de tu Santo Espíritu en mí, ayúdame a modificar este mal hábito del aferramiento. Hoy declaro que Tú eres mi proveedor, mi Jehová Jireh y que nada me faltará, porque estando en Ti, lo tengo todo. Gracias, Papá bueno, en el Nombre de Jesús. Amén, Amén y Amén.


jueves, 18 de febrero de 2016

¿ESTAMOS DORMIDOS?

“Por qué dormís? Levantaos y orad para que no entréis en tentación” (Lc. 22:46)
Vivimos en un tiempo en donde es muy fácil enfriarse, dormirse espiritualmente. Basta solamente con que permitamos que la humildad se oculte de nuestra vida y afloren el orgullo y la vanagloria.
¡¡¡Cuidado!!!
Si dejamos de sentir la Presencia de Dios, no es porque Él se ha alejado de nosotros, sino porque estamos “dormidos” en lugar de velar.
Hemos dejado de buscar Su fortaleza, pensando (pobres ilusos) que nuestros logros dependen sólo de nuestras propias fuerzas.
Entonces nos dormimos en los laureles viviendo de glorias pasadas y pasamos a no ser ni siquiera la sombra de lo que hemos sido en algún momento.
¡Recuperemos el primer amor! ¡Volvamos a lo que hacíamos cuando llegamos a Jesús!
Dormir espiritualmente es haber dejado de buscar intimidad con el Señor, haberle quitado el primer lugar, ya no buscar qué nos dice al levantarnos, qué nos aconseja antes de tomar una decisión.
Dormir espiritualmente es leer o escuchar Su Palabra, pero no ponerla por obra.
Es volvernos cristianos nominales, pero no practicantes, sino sólo simpatizantes.
Es no necesitar juntarnos con otros hermanos que tengan nuestro mismo sentir, tener comunión.
Es ya no sentir que el Espíritu Santo nos inquieta cuando hemos hecho algo que está mal, o nos incomoda por haber dado una mala respuesta.
¡Despierta! ¡Sé sincero/a con vos mismo/a! ¿Estás dormido/a?
¡Es hora de salir de tu zona de confort y ponerte en acción!
¡Es tiempo de avanzar!
¿Cómo? Vela conmigo, te dice Jesús, y ora porque el espíritu está dispuesto, pero somos débiles y el hombre fuerte siempre está buscando a quien devorar.
Estamos viviendo tiempos importantes, no sigamos adormilados, ¡el tiempo de la salvación se acerca!

¡Señor!, no permitas que me duerma, que me distraiga del propósito que tienes para mi vida. Quiero estar preparada/o velando, para el día en que vengas a buscarme, porque sé por las señales dadas por Tu Palabra, que los tiempos se acercan y quiero estar preparada/o, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén, Amén y Amén.


lunes, 1 de febrero de 2016

PROGRAMAS BASURA

“…no dejes que se incline mi corazón a cosa mala…” (Sal 141:4)
¿Qué nos pasa a los seres humanos que nos abocamos a mirar “programas basura”?
Tenía una perrita a la que le encantaba hurgar en la basura, por supuesto no sabíamos qué más hacer para sacarle ese pésimo hábito.
Cuál debía ser nuestra actitud ante esta situación:
¿Sacar la basura porque es mala? y “tienta a la perrita a consumirla” o lo que es más lógico ver qué era lo que estaba pasando con la perrita que buscaba comer, lo que terminaba haciéndole tanto daño.
Estos son dos maneras de enfoques diferentes ante el problema, o centramos nuestra mirada en la basura, o centramos la mirada en la conducta de la perrita.
Con nosotros, los seres humanos y los programas de televisión pasa lo mismo.
¿Qué es lo que nos lleva a consumir programas de baja calidad que van en contra de los valores?
Podemos poner nuestra vista en la tele y en los programas basura y entonces decimos ¡hay que prohibir la televisión basura!
O esta situación nos puede llevar a que reflexionemos y nos preguntemos ¿qué lleva a las personas que llenan su alma y su corazón con basura?
Aquí está la clave. No vamos a poder evitar encontrarnos con la basura, pero la opción está en nuestra mano, el control remoto está en nuestro poder, podemos cambiar de canal o simplemente apagar la tele.
¿Qué está pasando con nosotros cuando necesitamos llenarnos de esta basura que nos hunde en la depresión y que nos envenena el alma?
Este tipo de programas de TV pone de manifiesto, una parte enferma de la sociedad, es sólo un síntoma, no la enfermedad misma. La enfermedad está en el alma del ser humano.
No es mala la basura en sí misma, no la vamos a poder eliminar, pero lo que sí podemos hacer es accionar en lo que se encuentra dentro de nuestras posibilidades, dentro de nuestro campo de acción.
Es aquí cuando debemos preguntarnos: ¿qué vacíos estamos llenando con esta basura?
¿Qué sentido tiene nuestra vida? ¿Cuál es el propósito de Dios para mi vida?
¿Cuál es nuestra enfermedad? ¿La depresión? ¿Una falta de sentido de nuestra vida?
Las respuestas sinceras a estas preguntas nos llevarán a replantearnos el propósito de nuestra vida e ir cambiando hábitos que nos hacen tan mal, como le hizo a mi perrita comer basura.
¡¡¡Cuidado!!! A ella la llevó a la muerte física, a nosotros nos puede conducir a la muerte espiritual.

Padre amado, te pido que a través del Espíritu Santo me estés mostrando lo que hay en mi vida que no es de tu agrado y que no es bueno para mi crecimiento espiritual. Te doy gracias porque sé que me vas a ir perfeccionando para que cumpla tu voluntad que es perfecta y agradable para mi vida, en el Nombre de Jesús. Amén, Amén y Amén.


miércoles, 20 de enero de 2016

¡NO TE QUEDES AFUERA!

“Dijo luego Dios a Noé: entra tú y toda tu casa en el arca. Dios…le cerró la puera. Y fue el diluvio cuarenta días” (Gén.7:1;16-17)
Remontémonos 2500 años antes de Jesucristo…
¿Te imaginas qué desafío fue para Noé construir un arca de 140 metros de largo con los medios de la época, en un tiempo de sequía absoluta?
Las burlas que habrá recibido de sus contemporáneos cuando se lanzó a esta tarea tan colosal como absurda ante sus ojos.
¿Por qué lo hizo? Por obediencia a Dios que se lo había ordenado. La tierra se había corrompido y estaba llena de violencia, es por eso que Dios toma la decisión de ponerle fin a esta situación. Noé escuchó su voz, creyó y obedeció.
Cuando Noé y su familia entraron en el arca, Dios mismo cerró la puerta y un diluvio que duró 40 días azotó la tierra destruyendo todo lo que tenía vida.
Sólo fueron salvos los que estaban dentro del arca.
Hoy la salvación no es ofrecida a una sola persona y a su familia sino a todos.
Si estás vacilando ante el umbral de esa puerta que Dios te abre, que es Su Hijo Jesucristo, si lo estás posponiendo, hoy te digo
¡Entra, no te quedes afuera!, ¿sabes? Estar en el umbral es estar muy cerca, pero todavía afuera…
No permitas que el diluvio de la vida te arrastre…¡ENTRA!
No te quedes fuera de la gracia de Dios. Él es tan misericordioso y paciente que todavía espera, para que todos se salven.
Pero ¡cuidado!
Llegará la hora en que el tiempo de gracia se terminará y entonces será demasiado tarde para todos aquellos que no han atravesado el umbral, es decir que no han dado el paso decisivo de la fe en Cristo.
Amiga, amigo, hoy Jesús te dice:

“Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo” (Jn.10:9)

Hagamos juntos esta oración de fe:

Jesús, te acepto como mi salvador y mi señor. Creo que eres el Hijo de Dios hecho hombre y que viniste a salvarme de la muerte espiritual en la que estaba inmersa/o, me arrepiento de todos mis pecados y te pido perdón. Hoy tomo la decisión de creerte y amarte todos los días de mi vida. Amén, Amén y Amén.

Si has hecho esta oración con fe, ya perteneces a la familia de Dios.

Prepárate para vivir la vida abundante que Él quiere darte porque tiene planes de bien para tu vida. Avanza, no te detengas, ya atravesaste el umbral…¡¡¡Sigue este es tu tiempo de avanzar!!!

domingo, 10 de enero de 2016

TIEMPO DE PLANTAR

“…tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado” (Ecl. 3:2)
Al llegar el mes de noviembre, cuando el sol comienza a estar más fuerte y los días se alargan cada vez más, las prímulas comienzan a perder su lozanía y sus flores van quedando pálidas, destruidas y resecas. Se hace necesario reemplazarlas. Probé varias especies a través del tiempo, pero las únicas que realmente duran y no se “achicharran” bajo el caliente sol veraniego, son las llamadas “popis” un género de enamoradas del sol.
Planté cuatro en una jardinera y cuatro en un botijón de barro en el jardín delantero de mi casa.Tres de ellas estaban bien verdes y llenas de pimpollos, al poquito tiempo de haberlas plantado. Pero una estaba cada día más caída, hasta que definitivamente terminó secándose.
Cuál fue mi sorpresa cuando intenté sacarla con fuerza, al ver que no ofrecía ninguna resistencia, sino que salía con total facilidad…¡No tenía raíz! Aunque la planta había disfrutado de todas las condiciones necesarias sobre la tierra, le faltaba “algo” debajo de la superficie. Carecía del sistema vital de la raíz para extraer el alimento y la humedad necesarios de la tierra.
Este ejemplo ilustra una verdad espiritual. A medida que Dios hace crecer en nosotros un corazón de fe, debemos tener la devoción necesaria para alimentar nuestro sistema de raíces.
Las raíces marcan la diferencia en lo que respecta a la salud de una planta y su presencia o ausencia de las mismas se hace evidente.
La planta crece o se marchita, prospera o muere… Lo mismo ocurre con nuestra vida espiritual, lo que todos pueden ver refleja lo que está sucediendo (o no está sucediendo) adentro.
Si Jesús es lo primero en nuestro corazón y la prioridad en nuestra vida, tenemos que desarrollar un sistema de raíces profundamente arraigadas en Él. Al igual que una planta que tiene sus raíces escondidas bajo la tierra, nosotros también a solas con dios debemos recibir de Él todo lo que necesitamos para vivir la vida abundante que ha prometido a sus hijos (Jn 10:10) Tenemos que vivir escondidos en Él, separando un tiempo para estar con Dios en lectura de Su Palabra, en estudio, en oración.
Allí recibimos, extraemos, somos alimentados y crecemos. No sólo nos aseguramos un buen crecimiento, sino también una excelente salud espiritual.

Gracias Señor porque me prometiste que seré como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto en su tiempo, mi hoja no caerá y todo lo que haga, prosperará, si estoy muy junto a vos. Amén, Amén y Amén.


jueves, 24 de diciembre de 2015

REGALOS NAVIDEÑOS


“¡Gracias a Dios por su don inefable!”  (2º Corintios 9:15)
¿Has tenido problemas para elegir regalos en esta Navidad?
Te doy algunas ideas, que tal vez te puedan ayudar, hayas o no entregado tus regalos.
* Regala tu capacidad de escuchar sin interrumpir, con verdadero interés, sin pensar en lo que vas a responder, sólo escucha.
* Regala demostraciones de afecto, sé generoso con tus abrazos y  tus besos.
*Regala tu sonrisa, es gratis y ¡cuánto bien le puede hacer al que la recibe! Tu buen humor contagia, ¡practícalo! Comparte historias positivas, anima a los demás, conviértete en una persona atractiva que puedas alegrar aunque sea por un rato la vida de otros.
*Regala notitas afectivas, expresa tu aprecio o amor por medio de un mensaje de texto, un whasapp, un correo electrónico, o mejor aún por medio de una cartita onota si es posible escrita a mano (aunque no te guste tu letra).
*Regala un cumplido, un piropo, di con sinceridad, " Hoy estás muy linda" o " eres una persona especial", es muy gratificante.
¿Por qué no compartes el mejor regalo que has recibido?
Comunica la verdad de que "la dádiva de Dios es Vida Eterna en Cristo Jesús" (Romanos 6:23)
El mejor regalo se encarnó y nació en un pesebre, hace más de 2000 años, pero hoy te invito a que le abras las puertas de tu vida y de tu corazón para que reine para siempre en él.
Recuérdales a otros que "de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda mas tenga vida eterna" (Juan 3:16)
Y tú, si aún no lo has hecho, si aún Jesús para ti está en ese establo, hazlo hoy, invítalo a salir de ese pesebre y a entrar en tu vida para permanecer allí para siempre.
¡No esperes más! ¡Decídete! Tus días cambiarán, tendrás vida abundante aquí, en tu tránsito por este mundo y vida eterna después de tu muerte…¡adelante!
¡¡¡Confiesa con tu boca, lo que crees en tu corazón!!!
Di en alta voz
 ¡Señor Jesús, creo que eres el Hijo del Dios y que estás vivo! ¡Vive en mí, para siempre! ¡Gracias Padre, por este hermoso regalo que me proporciona vida para siempre. Amén, Amén y Amén

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
¡¡¡NAVIDAD ES JESUCRISTO!!!